03 de diciembre de 2021
03 de diciembre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Habría cobrado una suma de dinero para levantar la orden de captura de un hombre condenado por narcotráfico
Salta: pidieron nueve años de prisión para el ex juez federal Solá Torino acusado de cohecho
Los fiscales Ricardo Toranzos, Francisco Snopek y Carlos Amad también pidieron penas para el resto de los imputados: Héctor Hugo Salazar, Graciela del Valle Ferreyra y Gabriela Mabel Vázquez habrían hecho de nexo y pagado al ex magistrado para que beneficiara a José Miguel Farfán, imputado en el expediente pero actualmente prófugo y con pedido de captura internacional.

Ayer, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta, los fiscales Ricardo Toranzos, Francisco Snopek y Carlos Amad brindaron sus alegatos el juicio oral y público contra el ex juez federal de ese mismo cuerpo y ex juez de ejecución José Antonio Solá Torino, acusado por cohecho pasivo, porque habría recibido una suma de dinero para levantar la orden de captura de un condenado por narcotráfico. Esta etapa del proceso había comenzado el 3 de noviembre pasado. Los representantes del MPF solicitaron una pena de nueve años de prisión para el ex magistrado e inhabilitación especial perpetua, accesorias legales junto a una multa de 90 mil pesos, al considerar que es culpable del delito que se lo acusa.

A la vez, Snopek, Toranzos y Amad pidieron penas para el resto de los imputados, que habían llegado al juicio acusados como coautores de cohecho activo. Se trata de Héctor Hugo Salazar, para quien solicitaron una condena de cinco años y dos meses de prisión, accesorias legales y una multa de 40 mil pesos. Mientras que para Graciela del Valle Ferreyra y Gabriela Mabel Vázquez, pidieron las penas de cuatro años y diez meses de prisión y de cuatro años y seis meses de prisión, respectivamente, junto a accesorias legales y una multa de 30 mil pesos para cada una.

El otro imputado en la causa es José Miguel Farfán, acusado además por tráfico de estupefacientes, y quien fue el beneficiario de la orden del ex juez Solá Torino, pero que no llegó al debate oral debido a que actualmente se encuentra prófugo y con pedido de captura internacional.

Los hechos

En el alegato, los fiscales indicaron que la causa se inició a raíz de “una investigación judicial a personas que supuestamente estaban involucradas en delitos de narcotráfico, en donde, entre otras medidas, se intervinieron varios abonados telefónicos”. Destacaron que “la fuerza de seguridad a cargo de las observaciones, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, advirtió que los imputados José Miguel Farfán, Héctor Hugo Salazar, Graciela del Valle Ferreyra y Gabriela Mabel Vázquez conversaban permanentemente sobre gestiones realizadas para dejar sin efecto la orden de captura que recaía sobre Farfán, por entonces prófugo”.

Esa investigación estuvo a cargo del fiscal federal Toranzos, quien intervino en el debate oral en carácter de fiscal coadyuvante. De esta manera, señalaron ante el Tribunal que en las “comunicaciones telefónicas, tanto Ferreyra como Vázquez aludían que una persona, inicialmente identificada como ‘Gordo’, ‘Toto’ o ‘Totín’, se habría comprometido en realizar ‘los oficios’ necesarios para que la captura sea levantada, a cambio de dádivas”.

Por su parte, “Farfán desconfiaba de las expresiones de sus consortes de causa y exigía entrevistarse con el tal ‘Gordo’, ‘Toto’ o ‘Totín’, logrando finalmente comunicarse por medio del celular de Salazar, donde aquel le prometió que resolvería ‘el problema’. No obstante ello, Farfán entendía que había sido engañado, porque inicialmente le entregaron un ‘oficio’ en el que si bien se le levantaba la captura, existía consignando un error en el último número de su documento de identidad, por lo que reclamaba que se hiciera uno nuevo”, agregaron Snopek, Toranzos y Amad.

El actualmente prófugo Farfán logró que le entregaran un nuevo oficio, pero “seguía molesto porque con planes de viajar al exterior, al intentar tramitar un pasaporte en Buenos Aires, comprobó que la captura aún estaba vigente, ya que casi quedó detenido, oportunidad en la que debió pagar la suma de mil pesos para evitar su captura. A raíz de esta situación, Farfán tanto personalmente y como por medio de Salazar exigía constantemente que le devuelvan el dinero que entregó, ya que no se había cumplido con lo pactado”, indicaron los representantes del MPF.

En este contexto, precisaron los fiscales, “en una oportunidad en la que Vázquez conversaba con Farfán sobre lo referido a la captura de éste último, le expresó que el ‘Gordo’ había concurrido a su domicilio y concretamente le pidió que no hablaran por los teléfonos porque estaban intervenidos, y como prueba de que él leyó las transcripciones de las conversaciones, le dijo que estaba molesto porque cuando hablaban de él lo trataban con términos despectivos”.

Asimismo, los representantes del MPF resaltaron que “quedó demostrado que en virtud de todos los ‘inconvenientes’ que venía teniendo Farfán, respondió que ya estaba cansado de las distintas exigencias del tal ‘Gordo’, identificándolo literalmente como el Dr. Solá Torino, Juez de Ejecución de Sentencia, para justificar que no hizo nada a pesar de haber cobrado por el levantamiento de la captura. Todas estas conversaciones se encuentran respaldadas en autos, con sus respectivas grabaciones y transcripciones e incluso fueron reproducidas en la audiencia de debate por pedio de esta Fiscalía”.

Finalmente, indicaron que “al prestar sus declaraciones indagatorias en la etapa de instrucción, José Miguel Farfán reconoció plenamente las conversaciones incorporadas en autos, precisando solamente que él no le entregó personalmente el dinero al Dr. Solá Torino, sino que se lo dio a Salazar, quien le informó que Ferreyra y a Vázquez se lo darían al magistrado”.

De esta manera, “se probó que al entablarse comunicaciones por parte del ex juez federal con los imputados se activaron celdas correspondientes a la ubicación del Tribunal Oral de Salta”, concluyeron los fiscales Snopek, Toranzos y Amad.