01 de diciembre de 2021
01 de diciembre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En línea con lo solicitado por los fiscales federales Sebastián Basso y Santiago Marquevich
Tres miembros de “La banda del FAL”, procesados y embargados en 15 millones de pesos por cinco secuestros extorsivos
Lo resolvió el juez federal de Morón, Néstor Barral, respecto de Maximiliano Rodrigo “Pachu” Peñaflor, Alan Ezequiel Dzikoski y Juan Pablo Mendoza. Además, se dispuso la extinción de la acción penal respecto de un cuarto acusado, que se quitó la vida. También son investigados en la justicia provincial por numerosos hechos delictivos, entre el robo a las sucursales de dos bancos.

En línea con lo solicitado por los titulares de la Fiscalía Federal N°1 de Morón y de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE), Sebastián Basso y Santiago Marquevich, respectivamente, el juez federal Néstor Barral dispuso el procesamiento con prisión preventiva de Maximiliano Rodrigo “Pachu” Peñaflor, Alan Ezequiel Dzikoski y Juan Pablo Mendoza, por su intervención en, al menos, cinco secuestros extorsivos y distintos delitos contra la propiedad. La resolución incluye el embargo de cinco millones de pesos sobre cada uno de los imputados.

Los secuestros

En su presentación, los fiscales Basso y Marquevich le habían imputado a los tres hombres y al fallecido Gustavo Olivera Acuña haber intervenido -junto a otras personas aún no individualizadas- en cinco secuestros extorsivos ocurridos el 30 de noviembre de 2016, y el 17 -dos hechos ese mismo día- y el 20 de enero y el 10 de marzo de este año. Además, los acusados son investigados por distintas Unidades Funcionales de Instrucción (UFI) de la provincia de Buenos Aires por haber participado en distintos delitos contra la propiedad, entre los que se cuentan los robos a las sucursales de los bancos ICBC e Industrial y el homicidio del dueño de una distribuidora, a quien acribillaron para sustraerle 6 millones de pesos.

El primer secuestro por el que son acusados tuvo lugar el 30 de noviembre de 2016, alrededor de las 14.00, en la intersección de la calle Avellaneda y la colectora de la Autopista Panamericana, en la localidad de Ingeniero Maschwitz. Interceptaron a un hombre que circulaba en una camioneta Porsche Cayenne. La víctima fue liberada a la altura de la Ruta 25, luego de ser despojada de su camioneta, dinero en efectivo, un reloj,  anteojos y la documentación de un avión de pequeño porte.

El segundo hecho ocurrió aproximadamente a las 13.15 del 17 de enero de 2017 cuando, en la bajada del Hospital Zonal de Agudos “Alejandro Posadas” de la Autopista del Oeste, abordaron a otro hombre que manejaba una camioneta Audi Q5. Los delincuentes circulaban en una camioneta Porsche Cayenne -ploteada de color oscuro-, de la que bajaron cuatro hombres armados y lo obligaron a sentarse en el asiento trasero de su vehiculo. El rescate se pagó cerca del peaje de Ituzaingó de la Autopista del Oeste y la víctima fue liberada a unos mil metros de ese lugar. Pocos minutos más tarde, ese mismo día -alrededor de las 14.45-, la banda secuestró a dos hombres que se encontraban charlando –uno de ellos a bordo de su BMW 328- en la puerta de la casa del otro, en el barrio porteño de Villa Devoto. Los secuestradores llegaron al lugar en la camioneta Porsche, de la que descendieron dos de los sospechosos y los obligaron a sentarse en la parte de atrás del BMW. La pareja de una de las víctimas -contactada por los captores- se dirigió al lugar acordado -el cruce del ramal Tigre con el Puente Avellaneda- en su camioneta BMW X1 para pagar el rescate. Allí, uno de los delincuentes la obligó a sentarse del lado del acompañante y también la secuestró, para luego liberarla en la localidad bonaerense de Boulogne junto a las otras dos víctimas. En este hecho, los secuestradores huyeron con el botín y los dos vehículos, que aparecieron por la tarde abandonados en la localidad de Florida.

Los tres imputados se encuentran detenidos en una unidad del penal de Sierra Chica, correspondiente al Servicio Penitenciario Bonaerense.

El cuarto suceso imputado tuvo lugar en la tarde del 20 de enero pasado, cuando con una camioneta Audio Q5 interceptaron a una pareja que circulaba en un Volkswagen Golf GTI, en la intersección de las calles Morales y Paso, en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador. Tres sujetos armados los obligaron a subir a la parte trasera del vehículo y negociaron el rescate con la hermana del hombre. El dinero se entregó en el cruce de la calle San Martín y la colectora de la Autopista Panamericana, en Boulogne.

Finalmente, los fiscales federales le atribuyeron a Peñaflor, Mendoza y el difunto Olivera Acuña el secuestro de una mujer de 78 años y su nieta de 13, quienes en la tarde del 13 de marzo de este año circulaban en una camioneta Audi por la Autopista Panamericana cuando, a la altura del Hotel Sheraton de Pilar, fueron interceptadas por un Volkswagen Golf GTI, del que descendieron tres hombres y las obligaron a ubicarse en el asiento trasero. Si bien el pago no llegó a concretarse, dado que las víctimas fueron liberadas en la localidad bonaerense de Villa Adelina, la mujer fue despojada de sus joyas y el vehículo. En este suceso no se acusó a Dzikoski, ya que se determinó que se encontraba de viaje en Colombia, tal como surge de los informes brindados por la Dirección Nacional de Migraciones.

En una resolución dictada esta semana, el juez Barral dispuso el procesamiento con prisión preventiva de los acusados por los hechos descriptos.

Raid delictivo

Además de los cinco secuestros extorsivos, los imputados son investigados en La Matanza por la justicia ordinaria por el robo a un hombre y su hijo perpetrado el 10 de diciembre de 2016 en Ramos Mejía, oportunidad en la que le sustrajeron su Toyota Corolla. También, la UFI N°2 de Pilar –que depende del Departamento Judicial de San Isidro- investiga su intervención en el robo a la sucursal Pilar del Banco ICBC, acaecido el 7 de diciembre de 2016, cuando dos de los delincuentes rompieron con una maza el vidrio del sector del Tesoro y se apoderaron de una caja vacía para la recarga de cajeros automáticos. Tras ello, se dieron a la fuga en un Toyota Corolla. El 12 de diciembre de 2016, la banda robó un Mercedes Benz C200 Kompressor y se llevó cautivo a su conductor.

Cerca de las 16 horas del 11 de enero pasado, asimismo, los delincuentes se dirigieron a la sucursal Tigre del Banco Industrial, a bordo del Mercedes Benz robado. Con una maza, rompieron el vidrio de la entidad y se apoderaron de cuatro casseteras de reposición de dinero de los cajeros automáticos, en cuyo interior había aproximadamente 750.000 pesos. Cuando salían del lugar, los imputados advirtieron la presencia de dos policías, contra los que dispararon, para luego huir en la camioneta Porsche Cayenne. El 24 de enero, el raid continuó con el robo de una camioneta Ford Ranger, en Castelar, y un BMW 330i en Villa Adelina.

Los fiscales ponderaron factores comunes en la actuación de la organización: la interceptación a las víctimas activas, el modo de comunicar las exigencias a las víctimas pasivas, la corta duración de los hechos, el apoderamiento de vehículos de alta gama, los sucesos a plena luz del día y la no sustracción de teléfonos celulares.

El 30 de enero, con la Ford Ranger, en la localidad de Florencio Varela, interceptaron una camioneta utilitaria Renault Master, en la que circulaba el dueño de una distribuidora de cigarrillos, Aldo Venturini, junto a uno de sus empleados y dos policías que custodiaban la recaudación de 6 millones de pesos. Los delincuentes dispararon más de 180 balas de fal y 9.mm contra la camioneta, causaron la muerte de Venturini y se apoderaron del botín.

El 17 de marzo, en la localidad bonaerense de Carapachay, robaron un Audi A5, mientras que el 22 de marzo privaron de su libertad a un hombre en Castelar, al cual le robaron un BMW320 y liberaron en la Ciudad de Buenos Aires. El 22 de marzo, la camioneta Q5 –sustraída en el último secuestro- fue perseguida por efectivos de la Comisaría N°35 de la Policía de la Ciudad, contra quienes los delincuentes abrieron fuego. Finalmente, el vehículo apareció abandonado en el barrio porteño de Recoleta, en jurisdicción de la Comisaría N°17. Cinco días después, los delincuentes interceptaron a un hombre y su pequeña hija cuando salían de un restaurante de la localidad de La Lonja, y les sustrajeron una camioneta Audi Q5.

Detenciones

Los imputados fueron apresados gracias al testimonio de un testigo de identidad reservada que declaró en la investigación por el robo a la sucursal del Banco Industrial de Tigre. Según sus dichos, la banda era liderada por Peñaflor, quien siempre “se valía de automóviles importados para llevar a cabo los ilícitos (…) mientras que usaban fusiles o ametralladoras en el marco de los mismos”.

Además, las distintas imágenes colectadas en el marco de la investigación –entre las que se cuentan las que registran el momento en que abandonan en la calle Paraná al 1100 la camioneta Audi Q5 sustraída en el último secuestro-, sumado a los dichos de las víctimas, permitieron establecer que los imputados utilizaban armas de grueso calibre –las cuales ocultaban en estuches de instrumentos o raquetas-, contaban con chalecos antibalas y actuaban a cara cubierta, con pasamontañas, y se comunicaban con handies.

En su presentación, los fiscales Basso y Marquevich señalaron factores comunes entre los cinco secuestros: "La manera de interceptar a las víctimas activas, el modo de comunicar las exigencias a las víctimas pasivas, la corta duración de los hechos, la cantidad de personas que intervinieron en aquellos, el apoderarse de los vehículos de alta gama de las víctimas, el hecho de que todos los sucesos hayan ocurrido a plena luz del día, y que no le hayan sustraído los teléfonos celulares a los damnificados". Agregaron que "de los cinco hechos de secuestro aquí pesquisados, tres de ellos registraron lugares de liberación muy cercanos -dos en la localidad de Boulogne y uno en Villa Adelina-".

Los imputados utilizaban armas de grueso calibre, las cuales ocultaban en estuches de instrumentos o raquetas, contaban con chalecos antibalas y actuaban a cara cubierta, con pasamontañas, y se comunicaban con handies.

Los representantes del Ministerio Público Fiscal tuvieron por acreditada la intervención de Peñaflor -de 39 años de edad-, Mendoza -35- y Dzikoski -23- en los hechos investigados. Así, se estableció que Peñaflor lideraba la banda, en la que también participaba Mendoza, quien hizo ingresar a la organización a Dzikoski -que oficiaba de chofer-, mientras que Olivera Acuña era quien rompía los ventanales de los bancos con una maza o martillo.

Los imputados fueron identificados por algunas de sus víctimas, en oportunidad de realizarse las ruedas de reconocimiento.

Procesamientos, suicidio y sobreseimiento

Barral encontró a Peñaflor y Mendoza como coautores, material y penalmente responsables del delito de secuestro extorsivo, doblemente agravado en cuatro hechos, primero por haber logrado el fin propuesto -cobro del rescate-, segundo por la cantidad de intervinientes, en concurso real con el delito de secuestro extorsivo doblemente agravado, por haber sido perpetrado en perjuicio de una persona menor de dieciocho años y otra mayor de setenta años, y por la cantidad de intervinientes, en concurso ideal con el delito de robo doblemente agravado -por el uso de armas de fuego- y por haber sido cometido en poblado y en banda -en seis hechos-, uno de ellos en concurso ideal con el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometido con violencia o amenazas. Sobre Dzikoski pesa similar resolución, con excepción de los hechos en los que no se pudo acreditar su intervención. Los tres se encuentran detenidos en una unidad del penal de Sierra Chica, correspondiente al Servicio Penitenciario Bonaerense.

Por otra parte, el juez Barral hizo lugar al pedido de los fiscales y declaró extinta la acción penal en relación a Olivera Acuña, quien se quitó la vida el 10 de junio cuando se encontraba detenido en la Unidad N°30 del Servicio Penitenciario Bonaerense en la localidad de General Alvear.