11 de diciembre de 2019
11 de diciembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El músico fue condenado la semana pasada a 22 años de prisión por corrupción de menores
Condena a Cristian Aldana: "La actuación del Ministerio Público Fiscal no se agota en el juicio"
El fiscal Guillermo Pérez de la Fuente, a cargo de Fiscalía General Nº18 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales, anticipó que, una vez conocidos los fundamentos, recurrirá la sentencia. Tanto la Fiscalía como la UFEM, DOVIC y ATAJO explicaron cómo se llevó adelante la causa y dieron cuenta de la importancia de la perspectiva de género en los expedientes que involucran delitos contra la integridad sexual.

Luego de un año y dos meses de juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº25 condenó el pasado 12 de julio al músico Cristian Aldana a 22 años de prisión por el delito de corrupción de menores. Tanto la Fiscalía General Nº18 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales, a cargo de Guillermo Pérez de la Fuente, la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a las Víctimas (DOVIC) y Dirección General de Acceso a la Justicia (ATAJO) destacaron el rol de las siete jóvenes denunciantes.

El recorrido judicial se inició en ATAJO, en la sede ubicada en el barrio de La Boca, donde se recepcionó esa primera denuncia, en abril de 2016. “Fue un relato extenso: para evitar la revictimización, se tomó la denuncia con los aspectos más importantes poniendo especial énfasis en que se había puesto en conocimiento de una comisaría, que no había elevado el tema”, explicó Julian Axat, titular de la Agencia, y además le dieron intervención a DOVIC.

El recorrido judicial se inició en ATAJO, en la sede ubicada en el barrio de La Boca, donde se recepcionó la primera denuncia, en abril de 2016.

Luego de esa denuncia, otras seis jóvenes se acercaron a la UFEM, que las escuchó y abrió una investigación preliminar. Los siete casos tramitaron juntos en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°38 a cargo de Betina Vota, lo que decantó en que Aldana fuera detenido en diciembre 2016. Para la titular de UFEM Mariela Labozzetta fue muy relevante la decisión de “nuclearse” que tomaron las jóvenes y que pudieran romper el silencio. “Es un mensaje muy claro de decir ‘un fortalecimiento recíproco puede ayudar a atravesar ese proceso’”, marcó en diálogo con fiscales.gob.ar.

La acusación contra el cantante y guitarrista de la banda “El Otro Yo” consistía en haber abusado sexualmente de las víctimas entre los años 2001 y 2008. Al momento de los hechos, el músico tenía entre 30 y 37 años mientras que las víctimas entre 13 y 18.

El método de contacto fue similar en todos los casos: a través de un chat que había en la página web de la banda. Luego de una “investigación” de su parte, le hablaba a las que notaba más “vulnerables”. Para la Fiscalía de juicio, prefería a las jóvenes vírgenes, que lo idolatraran y que se sometieran a todos sus deseos. “Aldana buscaba con sus actos sexuales ejercer un dominio sobre sus víctimas y que consintieran todo”, describió, y añadió: “buscaba situaciones asimétricas, que le permitieran someter y dañar”.

Las víctimas como parte esencial del proceso

Una vez llegado el caso a juicio, la Fiscalía realizó el ofrecimiento de prueba, etapa  donde se detallan las pruebas necesarias para llevar adelante el juicio. “En esta causa, los testigos imprescindibles eran las víctimas y, en segundo lugar, los profesionales de salud que las atendieron, los médicos forenses, los psiquiatras”, explicó el fiscal Pérez de la Fuente. También, tuvo en cuenta los testimonios de varias jóvenes que, si bien no fueron denunciantes, sí se presentaron como testigos para contar algunas de las situaciones que vivieron con Aldana.

Desde UFEM hicieron hincapié en cómo se convirtió en una estrategia de investigación y de litigio el hecho de haberse juntado las víctimas de un mismo abusador. “Hay un montón de cosas para hacer en las investigaciones penales que no sea el testimonio único de la víctima. Quizás una estrategia posible es pensar en otras personas que hayan sido víctimas. Incluso aquellas que no quieren denunciar pero pueden salir como testigos”, marcaron.

El fiscal Pérez de la Fuente puntualizó también sobre el relato de las víctimas: “el objetivo era que las jóvenes hagan el relato lo más preciso posible, sin revictimizarlas y que sintieran que era algo liberador; que pudieran contar lo que pasó y las consecuencias que sufrieron a causa de la conducta de Aldana”. Labozzeta explicó que tanto en los casos de delitos sexuales como en los de violencia doméstica, uno de los problemas que se observa es la cantidad de años que tardan las víctimas en hacer las denuncias. Otro, está relacionado con la falta de respuesta del sistema: “esto hace que también aumente ‘la cifra negra’ que hay sobre la cantidad de este tipo de casos, sobre todo en abuso sexual infantil”.

“El objetivo era que hagan el relato lo más preciso posible, sin revictimizarlas, y que sintieran que era algo liberador; que pudieran contar lo que pasó y las consecuencias de la conducta de Aldana”, dijo el fiscal Pérez de la Fuente.

En este punto, DOVIC, a cargo de Malena Derdoy, y a través del Programa Especial de Atención a Víctimas de Violencia de Genero, destacó la cercanía de la dependencia con el proceso colectivo atravesado por las damnificadas. “Esto permitió instancias reparatorias individuales y colectivas, a través del proceso del fortalecimiento de las víctimas”, resaltaron.

Trabajo colectivo

Para el titular de ATAJO, el Ministerio Público Fiscal cumplió en este caso un triple rol: “poder permitir remover los obstáculos de las víctimas para poder realizar su denuncia a través de ATAJO; un rol de acompañamiento de la víctima a través de la DOVIC para orientarlas durante todo el proceso; y el rol de impulso procesal y de instrucción por parte tanto de la Fiscalía actuante como de la UFEM”.

En esa misma línea, la fiscal Labozzetta planteó: “está probado que cuando el caso es llevado adelante con capacidad, áreas especializadas, fiscales que trabajan con perspectiva de género y toman conciencia del plus que dan las áreas especializadas; son casos difíciles, pero pueden ser exitosos”.

Desde DOVIC, también enfatizaron en “la importancia de la articulación con la UFEM y la fiscalía” y lo importante de ofrecer un “alojamiento afectivo diferencial”. En este caso, la Dirección estuvo representada por las psicólogas y coordinadores del área; Ana Salomone y Susana Larcamon, el estudiante de derecho Nicolás Reynoso y la trabajadora social Laura Di Bella.

Dsde DOVIC enfatizaron “la importancia de la articulación con la UFEM y la fiscalía” y lo importante de ofrecer un “alojamiento afectivo diferencial”.

¿Cómo sigue?

Los fundamentos de la sentencia a Aldana se conocerán el próximo 6 de septiembre. A partir de ese momento, las partes tienen diez días hábiles para presentar un recurso que será evaluado por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional. “La actuación del Ministerio Público no se agota en el juicio”, indicó el Fiscal Pérez de la Fuente.

Explicó que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº25 condenó sólo por cuatro casos, cuando fueron siete las denunciantes. La Fiscalía había presentado acusación por seis de los casos. “Hay dos casos que los jueces consideraron prescriptos por lo que presentaré un recurso ya que no considero que lo estén”, sostuvo. Además, puntualizó que Aldana fue una persona que le hizo mucho daño a las víctimas, quienes se aliviaron ante la sentencia condenatoria. “El músico, en vez de ser un líder que las proteja, fue alguien que se aprovechó de ellas”, concluyó