21 de julio de 2024
21 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Fue presentado a la procuradora General Alejandra Gils Carbó
Informe de la Unidad Fiscal de La Plata sobre el caso Jorge Julio López
La fiscalía apunta a fortalecer o descartar las primeras pistas que quedaron inconclusas tras la intervención de los fiscales provinciales. Relevan nuevos testimonios y convocan a declarar a personas que ya lo hicieron. Mientras, continúa el análisis de millones de registros telefónicos. Advierten sobre la falta de un registro nacional unificado de cuerpos no identificados.

A ocho años de la segunda desaparición del sobreviviente del terrorismo de Estado Jorge Julio López, la investigación de la Unidad Fiscal que interviene frente a crímenes de lesa humanidad en La Plata se encamina a profundizar líneas de investigación abiertas e inconclusas en el inicio de la pesquisa, cuando estuvo a cargo de fiscales provinciales. Así se desprende del informe que el fiscal General coordinador de esa Unidad, Rodolfo Marcelo Molina, le remitió a la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad con un racconto de la actuación en la causa desde que la instrucción le fue delegada tres años después de la desaparición del testigo.

En tren de "revisar lo actuado en los primeros días que siguieron a la desaparición de Jorge Julio López, se procedió nuevamente al análisis de las causas iniciadas en la justicia ordinaria y federal, entendiendo necesaria la realización de medidas de carácter probatorio, algunas que ya habían sido concretadas y otras que todavía -según las constancias del expediente- no habían sido llevadas a cabo", indicó el fiscal.

El informe señala que "se han celebrado diversas audiencias testimoniales", entre ellas la reciente declaración prestada por la esposa de López, Irene Savegnago, quien "nunca había brindado un amplio testimonio sobre los hechos acontecidos en el marco de la causa". La medida se llevó a cabo en el domicilio de la familia, en la localidad platense de Los Hornos (situada al oeste de la capital provincial). El fiscal Molina acudió acompañado por el recientemente incorporado secretario y fiscal ad hoc, Juan Martín Nogueira. Fueron recibidos por la testigo, su hijo Rubén y el abogado de la familia, Alfredo Gascón.

La Fiscalía, precisó el informe, además recibió declaración a otros testigos, "entre las que cabe mencionar a personas que manifestaron haber visto a López la mañana de su desaparición caminando por el barrio".

La desaparición de López fue denunciada por su hijo Gustavo en la comisaría 3ᵃ de Los Hornos a las 11:30 del 18 de septiembre de 2006. En la presentación ante la policía, Gustavo expresó que alrededor de las 7:00, al levantarse, "pudo establecer que su padre no se encontraba en el domicilio".

Aquella mañana, López debía acudir a los alegatos de la querella en el juicio oral contra el ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz, que se desarrollaba en el Salón Dorado de la Municipalidad de La Plata. Aquel debate había comenzado el 20 de junio. López había declarado el 28 de julio y luego participó de las inspecciones judiciales a las sedes donde funcionaron centros clandestinos de detención que lo tuvieron como víctima de tormentos aplicados de propia mano por Etchecolatz.

La Fiscalía, que actualmente trabaja en la reconstrucción de aquellas primeras horas y días, "evalúa la necesidad de seguir convocando a otros testigos, lo que incluye a colaboradores que intervinieron en la primera etapa de la investigación", precisó el informe.

Por otro lado, el fiscal Molina informó que "se continúan analizando los vínculos de las comunicaciones" de los más de cinco millones de registros de llamadas telefónicas captadas por diferentes antenas de la región y "toda relación existente entre los teléfonos utilizados por las personas sospechadas en cada pista".

Molina destacó que en el contexto de las causas por crímenes de lesa humanidad se avanzó en el procesamiento del ex policía bonaerense José Luis Ponce, quien estuvo prófugo y se encuentra detenido desde agosto de 2012 imputado por las torturas a López durante su primera desaparición y por el secuestro y la desaparición del albañil -la misma profesión que López- Omar Núñez, un emblemático caso platense de la década del '90.

En el informe, el fiscal Molina también señaló el cierre de la pista arribada a la causa a través de un testigo de identidad reservada que daba cuenta de que los restos de López habían sido arrojados en el Arroyo Ignacio Correas, al sur del partido de La Plata, tras un secuestro seguido de un "apriete" que el testigo no habría podido soportar. La pista fue desechada luego haber realizado diferentes diligencias en la zona, que incluyeron la actuación de buzos, pero el estudio pericial sobre una carta que indicaba la hipótesis y la investigación sobre las presuntas personas involucradas.

El representante del Ministerio Público informó sobre la búsqueda del cuerpo de López en todas las morgues del país, medida que se concreta gracias al compromiso asumido por los responsables de diferentes jurisdicciones que remitan a la fiscalía cada vez que en su territorio aparece un cuerpo que no pueda ser identificado. Esos hallazgos activan un mecanismo establecido fuera de cualquier formalidad para que la fiscalía platense sea comunicada y arbitre las medidas que fueran necesarias.

Esta tarea, explicó el fiscal, "resulta harto costosa, dada la carencia de un registro que centralice toda la información emergente de las morgues dispuestas a lo largo de todo el territorio nacional".

En efecto, Molina advirtió que la creación de un registro "colaboraría no sólo con la búsqueda de Jorge Julio López, sino de muchas otras personas que se encuentran desaparecidas", dado que actualmente está "librado al azar y a la responsabilidad de cada funcionario de todo el país" que debe dar aviso a la fiscalía platense "ante la aparición de cadáveres NN y/o restos humanos".

La causa es voluminosa: el expediente que tramitó en la justicia ordinaria tiene cuatro cuerpos principales y 40 cuerpos de anexos, mientras que la abierta en el fuero federal tiene 45 cuerpos principales, 58 legajos, cada uno con una pista de investigación diferente, y 74 anexos integrados por transcripciones telefónicas. Estos legajos y anexos "a su vez se distribuyen en otros tantos y numerosos cuerpos de actuaciones que han sido y siguen siendo analizados por esta fiscalía, sin hacer mención de las hipótesis perseguidas en la causa principal", señaló Molina. Los cuerpos están compuestos por 200 fojas cada uno.