18 de mayo de 2022
18 de mayo de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene la fiscal Angeles Ramos, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad
Comenzó el juicio a seis acusados por los crímenes contra los militantes que editaban las revistas “El Combatiente” y “Estrella Roja”
Los hechos sucedieron entre marzo y julio de 1976, cuando los imputados cumplían funciones en Regimiento de Infantería Nº6 de Mercedes. Se los acusa por los delitos de lesa humanidad cometidos contra 37 víctimas, que integraban el PRT-ERP, la Juventud Guevarista y el Partido de los Trabajadores Socialistas.

El Tribunal Oral Federal Nº2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio inicio hoy al juicio a seis imputados que formaron parte del Regimiento de Infantería Nº6 (RI6) de Mercedes, acusados por los crímenes de lesa humanidad cometidos, entre mayo y julio de 1976 en la zona oeste del Gran Buenos Aires y Luján, contra 37 militantes que editaban y distribuían las revistas “El Combatiente” y “Estrella Roja”. En el debate interviene la fiscal Ángeles Ramos, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

Por problemas de conexión, la audiencia, que se realizó de forma virtual, comenzó pasadas las 9.00 de la mañana. Luego el Tribunal, integrado por Javier Feliciano Ríos, Jorge Luciano Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu, ordenó la lectura de los requerimientos de elevación a juicio, que se extendió hasta el final de la jornada.

La próxima audiencia se realizará el viernes 10 de diciembre a las 9.00 de la mañana. Está previsto el comienzo de las declaraciones indagatorias de los imputados.

Imputados

Al juicio llegaron acusados Gustavo Delfor González Sass, exteniente primero a cargo de la Compañía Comando y Servicios; Emilio Pedro Morello, exsubteniente a cargo de la Sección Apoyo de la Compañía de Infantería A; Luis Alberto Brun, exsubteniente a cargo de la Sección Apoyo de la Compañía de Infantería B; Martín Eduardo Sánchez Zinny, ex subteniente a cargo de la Sección Tiro de la Compañía C; Osmar Andrade, ex cabo 1° a cargo de la Sección Tiro de la Compañia I A; y Horacio Linari, exsubteniente a cargo de la Sección Tiro de la Compañía de Infantería A.

No participarán del debate otros tres acusados que se encontraban dentro de la nómina de imputados. Por un lado, fueron apartados del juicio por problemas de salud Alberto Ramón Schollaert, ex jefe del RI6, y el ex oficial Serapio Eduardo del Río. Luis Fernández Bustos, quien era Mayor y segundo Jefe del destacamento, falleció a fines del año pasado.

De las 37 víctimas, 8 fueron asesinadas y 19 permanecen desaparecidas. Integraban el PRT-ERP, la Juventud Guevarista y el Partido de los Trabajadores Socialistas.

Hechos

Los hechos por los que deberán responder los acusados tuvieron lugar en la zona oeste del Gran Buenos Aires y en Luján, entre marzo y julio de 1976. Se los acusa por los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidios que cometieron cuando cumplían funciones en el RI6 de Mercedes “General Viamonte”, contra 37 personas –ocho de las cuales fueron asesinadas y 19 todavía permanecen desaparecidas-, integrantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-ERP), de la Juventud Guevarista y del Partido de los Trabajadores Socialistas.

Uno de los rasgos fundamentales del universo de víctimas, cuyos secuestros fueron sucesivos y concatenados, es la relación que tenían con la creación, edición, impresión y distribución de las revistas “El Combatiente” y “Estrella Roja”, medios de difusión del PRT-ERP.

A su vez, la mayor parte de las victimas poseían algún arraigo en la localidad de Luján, ya sea por el domicilio al momento del secuestro o por su pertenencia a la Escuela de Arte o a la Escuela Comercial Nº 1 de la ciudad. Uno de los lugares que también compartían muchas de las víctimas fue la casa del escritor y poeta Dardo Dorronzoro, en donde se realizaban talleres literarios y donde se habría generado un espacio de debate político.

Por último, el requerimiento fiscal describe que otro de los lugares de vinculo fue el “boliche” de Enrique Guerrero, quien tenía una pequeña despensa que se terminó convirtiendo en un lugar de encuentro y de música. Según la acusación, los vínculos y los lugares de concurrencia en común, que describen el entrelazamiento que había entre las víctimas, definen el objetivo que tuvieron los represores de desarticular la publicación de las revistas de la organización PRT-ERP.