04 de marzo de 2021
04 de marzo de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Alegato del fiscal Maximiliano Hairabedián, acompañado por el auxiliar fiscal Facundo Trotta
Córdoba: piden nueve perpetuas y otras penas de hasta 18 años por homicidios, secuestros y tormentos cometidos en “La Perla”
Los hechos juzgados tuvieron por víctimas a militantes políticos, sindicales, adolescentes y hasta un bebé de cinco meses. Los acusados formaban parte del Destacamento de Inteligencia 141 del Ejército y el Departamento de Informaciones Policiales (D2) provincial. 

El fiscal general Maximiliano Hairabedián pidió hoy que se impongan nueve prisiones perpetuas y condenas de hasta 18 años de prisión para ex militares, policías provinciales y personal de civil de inteligencia por crímenes cometidos en 1976 en el centro clandestino de detención “La Perla”, en Córdoba. Los delitos que el representante del Ministerio Público Fiscal consideró probados en su alegato fueron homicidios, privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos, todos agravados.

El fiscal expuso junto al auxiliar fiscal Facundo Trotta ante el Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba, que lleva adelante el juicio oral y público. Durante más de seis horas, Hairabedián y Trotta detallaron los hechos, las pruebas valoradas, las responsabilidades y la calificación jurídica que consideraron aplicables a los acusados. 

Las penas más altas, de prisión perpetua, fueron requeridas para los militares Luis Gustavo Diedrichs, Jorge Exequiel Acosta, Ernesto Barreiro, Carlos Alberto Díaz, José Herrera, Héctor Pedro Vergéz y el personal civil de Inteligencia Ricardo Alberto Lardone, Arnoldo José López y Emilio Morard. En tanto que se postuló la absolución de Emiliano Grandinetti y Carlos Horacio Meira. El petitorio incluyó también condenas de entre cuatro y 18 años de prisión para siete policías provinciales.

El rol del D2 y el Destacamento de Inteligencia 141

Las dos causas que llegaron al juicio comenzado en septiembre -el doceavo en la jurisdicción-, conocidas como “Diedrichs” y “Herrera”, tienen en común que abarcan el paso de las víctimas por el centro clandestino de detención “La Perla”, operado por el Destacamento de Inteligencia 141 “General Iribarren” y el Departamento de Informaciones Policiales (D2) de la Policía de la Provincia de Córdoba, respecto de los que los representantes del MPF destacaron su rol central en la persecución política desplegada.

En primer lugar se abordaron los sucesos incluidos en la causa “Diedrichs”, que comprenden tres hechos. El primero, el secuestro y muerte de Claudio Román, de 16 años y militante de la UES. Su cuerpo fue hallado tras un falso enfrentamiento; el segundo fue el de Miguel Ángel Arias, de 19, quien también fue secuestrado y desaparecido. 

El tercer suceso de ese expediente fue expuesto por Trotta, quien explicó que abarcó dos momentos: en el Departamento de Informaciones Policiales (D2), primero, y en La Perla, después. Se trata del secuestro en su domicilio de Juan Carlos Soulier Guillén y su pareja Ana María Díaz Ríos, ambos estudiantes universitarios y militantes de las Fuerzas Argentinas de Liberación (FAL) 22 de Agosto, y de su hijo de apenas cinco meses, Sebastián. Al día siguiente fueron capturados el padre de Juan Carlos, Luis, y su hermano Luis Roberto. Juan Carlos, Ana María y Luis Roberto permanecen desaparecidos, luego de ser trasladados al D2, donde se realizaban los interrogatorios bajo tortural, a La Perla y asesinados.

Según explicó el MPF, el juicio incluye el secuestro de un bebé que fue mantenido en condiciones adversas, sin atención, descuidado y en un abandono que le produjo un estado de shock.

Según explicó el MPF y surgió del debate, el niño fue mantenido en condiciones adversas, sin atención, descuidado y en un abandono que le produjo un estado de shock. Fue restituido a la familia el 16 agosto de 1976 a su abuela y su tía “llagado, orinado, morado e hinchado. No lloraba ni comía”. Una familiar narró en el juicio que cuando lo entregaron le avisaron que llevaban “un paquete”, con una carta donde la madre del pequeño pedía que lo cuiden “porque se iba de viaje”. La testigo había presenciado, días antes del secuestro de su hermano y cuñada y con 15 años de edad, un “allanamiento” donde fue golpeada.

La fiscalía identificó en estos hechos a los policías provinciales del D2 Calixto Luis Flores, Miguel Ángel Gómez, Yamil Jabour, Alberto Luis Lucero, Juan Eduardo Molina, Fernando Martín Rocha y Carlos Alfredo Yanicelli. Para cada uno de ellos se pidieron penas de 18 años de prisión como coautores de privaciones ilegítimas de la libertad e imposición de tormentos agravados, a excepción de Rocha, para quien se solicitaron cuatro años de prisión.

Pedidos de prisión perpetua

En la segunda parte del alegato Hairabedián se centró en los hechos comprendidos en el expediente que se conoce como “Herrera”. Aclaró que si bien no hay dudas sobre la existencia de los sucesos y los homicidios de las víctimas, en algunas situaciones era probable pero no estaba probado con suficiencia su permanencia en La Perla. Ya sea por la falta de certezas y la posibilidad de haber transitado por otros CCD de la región, opinó que correspondía la absolución en el grupo de casos que alcanza a las víctimas José Oscar Akselrad, Wenceslao Vera, Francisco Zamora, José Alberto García Sola, Yolanda Mabel Dámora, Eduardo José Bicocca, Néstor Albino Acosta, el matrimonio compuesto por Olga Yolanda Mamani y Luis Eduardo Torres, Manuel José Campos, Aldo Oscar Ojeda, Ramón Antonio Ramírez Castellanos, Amado Vicente Aostri y Carlos Ángel Salles. 

A su vez, sí consideró acreditado unívocamente el paso por La Perla y asesinatos de Ernesto Martín Mora; Alfredo Gustavo D'angelo; Juan Carlos González Velarde; Luis Rodolfo Ojeda Sierra; Angel Gustavo Jaeggi Díaz y Edelmiro Cruz Bustos Benavides; Horacio Mario González; Hugo Eduardo Donemberg; Gustavo Daniel Torres, también de 16 años; Omar Alejandro Olachea; Bruno Carlos Castagna, Viviana Beatriz Real Meiners; Graciela Torres -secuestrada dos veces-; Zulema Edith Bendersky y Adrián José Ferreyra -que también pudo haber estado en el CCD “La Ribera”, bajo el mandato de Diedrichs-. También tuvo por probado que estuvieron en La Perla María Cristina Fonseca, Inés Mercedes Ramonda y Mirta Ñeri, únicas sobrevivientes de este grupo, quienes además declararon en el debate oral.

Antes de finalizar, Hairabedián descartó los argumentos vertidos por los imputados en este y juicios anteriores acerca del rol de las víctimas-testigos, la calificación de los crímenes como de lesa humanidad y la justificación del accionar de los acusados, entre otros aspectos. El debate continuará mañana.