30 de octubre de 2020
30 de octubre de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Se prevé que declaren ocho testigos
Esta semana se abordarán los homicidios de seis estudiantes de la Universidad Nacional del Sur en el juicio a la Triple A de Bahía Blanca
Desde hoy hasta el miércoles se tratarán los crímenes de Fernando Antonio Alduvino, Víctor Eduardo Oliva Troncoso, Carlos Alberto Davit, José Alberto Surace, Julio Alberto García y Gabriel Raymundo Ganuza, todos cometidos en 1975 y atribuidos a la organización paraestatal.

Esta semana continúa el debate por el juicio a la Triple A en Bahía Blanca, con audiencias hoy, mañana y el miércoles desde las 9. Se transmite en vivo a través del canal de YouTube de la Universidad Nacional del Sur (UNS).

Para estas jornadas han sido convocados ocho testigos, a través de cuyos relatos comenzará a darse tratamiento a los homicidios de Fernando Antonio Alduvino, Víctor Eduardo Oliva Troncoso, Carlos Alberto Davit, José Alberto Surace, Julio Alberto García y Gabriel Raymundo Ganuza.

Davit era un joven de Guatraché, de 26 años, que cursaba la carrera de contador público en la UNS y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. El 19 de noviembre de 1975 fue secuestrado por un grupo de civil y fuertemente armado, al acompañar a un amigo a la pensión estudiantil en la que él había vivido y que había dejado de habitar tiempo atrás por las amenazas y la persecución. Su cuerpo sin vida fue hallado horas más tarde, acribillado y colgando del puente que actualmente lleva su nombre, en el kilómetro 679 de la Ruta Nacional N° 3, a la salida de Bahía Blanca.

Según reseña el requerimiento fiscal de elevación a juicio, distintos testimonios dieron cuenta de que Davit había visto rondar en varias ocasiones a la “fiambrera”, -el automotor que usaba el grupo paraestatal para operar-, e incluso en una oportunidad había sido introducido allí.

Fernando Alduvino, de 27 años, estudiaba filosofía en la mencionada casa de altos estudios. A su vez, era empleado municipal y militaba en la Juventud Trabajadora Peronista. Fue secuestrado el viernes 21 de marzo de 1975, en la misma madrugada en que fue asesinado el sacerdote Carlos Dorñak y secuestrada y asesinada María Isabel Mendivil, hechos que también forman parte del juicio. El cuerpo sin vida de Alduvino fue hallado dos días más tarde, desnudo y con trece impactos de armas de fuego, junto a la ruta 35

García, Surace y Ganuza eran tres estudiantes de Geología. Los dos primeros eran oriundos de Viedma y militaban en la Juventud Peronista. Todos compartían la pensión de Zapiola 659 de Bahía Blanca, lugar en donde fueron secuestrados en la madrugada del 6 de diciembre de 1975 por un grupo armado. Sus restos fueron hallados horas más tarde, a un costado de la ruta 35 al kilómetro 102. Los cuerpos estaban en ropa interior y presentaban numerosos impactos de armas de fuego.

Víctor Oliva Troncoso pertenecía a la colectividad de refugiados chilenos que se había exiliado de su país tras el golpe de Estado de 1973. En Chile había militado en el Movimiento de Izquierda Revolucionario. Radicado en Bahía Blanca, estudiaba filosofía y letras en la UNS. El 2 de julio de 1975 fue secuestrado en la vía pública y a plena luz del día por un grupo armado y de civil que lo introdujo en una camioneta blanca, mientras a pocos metros un operativo policial detenía el tránsito vehicular. Su cuerpo sin vida apareció el mismo día, con 33 impactos de armas de fuego, en el paraje el Pibe de Oro cerca de la ciudad.

La causa -en la que intervienen el fiscal general Miguel Ángel Palazzani, el fiscal ad hoc José Alberto Nebbia y el auxiliar fiscal Pablo Vicente Fermento- tiene como imputados a Juan Carlos Curzio, Osvaldo Omar Pallero, Héctor Ángel Forcelli y Raúl Roberto Aceituno, a quienes se acusa de haber pertenecido a la Triple A y, en el caso de Aceituno, de ser uno de los autores del asesinato del estudiante y militante estudiantil David Hover “Watu” Cilleruelo. También participan del juicio como querellantes Hijos Bahía Blanca, la familia de la víctima Luis Jesús “Negrito” García y la Universidad Nacional del Sur.