03 de diciembre de 2021
03 de diciembre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El juicio por la sustracción, la retención y el ocultamiento del hijo de Cecilia Viñas y Hugo Penino
Javier Penino Viñas relató la fuga de sus apropiadores y cómo recuperó la identidad
El hijo de desaparecidos abrió las declaraciones testimoniales en el juicio que se le sigue a Ana María Grimaldos, quien se negó a prestar indagatoria. Narró el periplo por distintos países desde la década del '80 hasta que en 1998 decidió viajar a la Argentina a realizarse el examen de ADN.

Javier Gonzalo Penino Viñas, quien fue sustraido del cuidado de sus padres desaparecidos, Cecilia Marina Viñas y Hugo Reynaldo Penino, y retenido y ocultado durante más de 20 años, declaró hoy en la primera audiencia del juicio que tiene como única acusada de esos crímenes a Ana María Grimaldos, la esposa del aún prófugo ex comandante de la Unidad de Tareas 3.3.2 de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) entre 1977 y 1978, Jorge Raúl Vildoza. La víctima, de 37 años, narró ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4 el derrotero por distintos países en el contexto de su escape del Poder Judicial que llevaron a cabo los apropiadores.

La imputada, en tanto, se negó a prestar declaración indagatoria en lo que fue el primer acto del juicio después de la lectura abreviada del requerimiento de elevación a juicio, en aplicación de la Acordada 1/12 de la Cámara de Casación, que fijó reglas para agilizar los debates. Ante la negativa a realizar su descargo en esta instancia, los jueces ordenaron la lectura de la declaración que había brindado en la etapa de instrucción.

Penino Viñas declaró hoy por primera vez ante un tribunal, en la atiborrada Sala B de la planta baja del edificio Comodoro Py 2002, en el barrio porteño de Retiro. El testigo relató los detalles de su vida con Vildoza y Grimaldos y explicó la colaboración que prestó la Armada en la fuga que iniciaron sus apropiadores en la década del '80 cuando se ordenó su captura en el marco de la causa por la averiguación de la identidad.

Contó que a fines de 1984 Vildoza y Grimaldos decidieron irse a Paraguay portando cédulas falsas conseguidas por el marino a través de un contacto, y que hasta 1989 se quedaron allí adoptando una actitud de perfil bajo. Luego, indicó, viajaron a Ciudad del Este, en ese mismo país vecino, y labraron un juego de documentación falsa que incluía cédulas, pasaportes y documentos, en un trámite que incluyó tomas fotográficas y de huellas dactilares y la inscripción con el apellido “Sedano”.

Penino Viñas declaró que ese fue el apellido que portó desde 1989 hasta el día que recuperó su verdadera identidad, nueve años después. Con la documentación falsa, ese mismo año la pareja abandonó Paraguay, pasó por Europa y finalmente se radicó junto al niño en Sudáfrica. El hijo de desaparecidos declaró que estando allí sintió deseos de saber sobre su identidad y la historia sus padres biológicos. En 1998, agregó, decidió viajar a Argentina para realizarse el examen de ADN que le permitió conocer la verdad sobre su origen.

En su declaración, además de dirigirse a su familia biológica explicándoles su deseo de saber la verdad, Penino Viñas realizó una mención especial la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carloto, quien se encontraba en la sala de audiencias, a quien felicitó por su búsqueda y encuentro con su nieto y recalcó la labor de esa organización.

Luego, fue el turno de la abuela del joven, Cecilia Pilar Fernández de Viñas, quien brindó detalles de la vida de Cecilia Viñas y Hugo Penino, habló del casamiento de ambos y cómo se vivió en la familia la noticia del embarazo de Cecilia, ya que había sido muy buscado. También, relató cómo tomó conocimiento del secuestro de la pareja y precisó que su hija en ese momento, julio de 1977, estaba cursando el séptimo mes de embarazo. La testigo también mencionó los llamados telefónicos realizados desde el cautiverio clandestino por Cecilia a su familia entre 1983 y 1984, y a la búsqueda de su nieto con el apoyo de su familia y de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo.

Grimaldos llegó a juicio recién ahora porque su detención se logró en julio de 2012, después de 24 años de ordenada su captura, en el marco de una compleja investigación que incluyó escuchas telefónicas y que ahora se dirige hacia las empresas que pudieron haber facilitado la evasión.

El juicio continuará el próximo jueves a partir de las 10:00, con la declaración de otros testigos.