18 de enero de 2022
18 de enero de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Por el secuestro y homicidio de los militantes Eduardo Pereyra Rossi y Osvaldo Cambiaso en 1983
Rosario: pidieron prisión perpetua para once represores
Durante la presentación de los alegatos, los fiscales Reynares Solari y Villate consideraron acreditada la responsabilidad de los imputados en el secuestro, torturas y posterior asesinato de las víctimas, simulado a través de un falso enfrentamiento. Bignone y Patti, entre los acusados.

Los fiscales Adolfo Villate y Federico Reynares Solari solicitaron la pena de prisión perpetua para once ex integrantes de las fuerzas de seguridad por su responsabilidad en el secuestro y homicidio de los militantes peronistas Eduardo Pereyra Rossi y Osvaldo Cambiaso, hecho que tuvo lugar sobre la etapa final de la última dictadura cívico-militar. En su exposición de los alegatos, que comenzó el 16 de marzo pasado y se extendió durante tres jornadas, los representantes del Ministerio Público Fiscal consideraron debidamente acreditada la responsabilidad de los imputados –entre los que se encuentran el ex presidente de facto Reinaldo Bignone y el ex comisario Luis Patti- en el secuestro, torturas y asesinato de las dos víctimas el 14 de mayo de 1983.

Ante el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario, los fiscales solicitaron la pena de reclusión perpetua para todos los acusados por los delitos de privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y homicidio agravado. En su alocución, Villate y Reynares Solari consideraron a Bignone; al ex jefe del Departamento III de Operaciones del Comando del II Cuerpo del Ejército, Rodolfo Rodríguez; y al ex jefe del II Cuerpo, Carlos Lucena, como coautores mediatos de esos delitos, en base a las funciones jerárquicas que mantenían al momento de los hechos. En tanto, asignaron al jefe del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario, Pascual Oscar Guerrieri; y a su segundo, Luis Américo Muñoz, participación como coautores directos del secuestro, los tormentos y los homicidios, aunque solicitaron al tribunal que en caso de no ponderarlo así, “subsidiariamente sean condenados como coautores mediatos”.

Para todos ellos reclamaron la reclusión perpetua, lo mismo que para el ex comisario bonaerense Luis Patti y el policía retirado Juan Amado Spataro, acusados de ser los autores materiales de los crímenes.

De acuerdo a la descripción de los hechos reseñada por los representantes del MPF, una patota conformada por Personal Civil de Inteligencia del Destacamento 121 secuestró a Rossi y a Cambiaso entre las 10:30 y las 11:00 de la mañana del 14 de mayo de 1983 en el “Bar Magnun”, ubicado en la esquina de Córdoba (hoy, Eva Perón) y Ovidio Lagos, de Rosario, donde se habían reunido a discutir sobre la coyuntura política. Posteriormente, fueron trasladados hasta un galpón industrial ubicado en la zona sur de Rosario (cuyos propietarios tenían vínculos con la inteligencia castrense), donde fueron torturados.

Ese mismo día fueron entregados a una patrulla del Comando Radioeléctrico de Tigre, integrada por Patti y los suboficiales Spataro y Diéguez (ya fallecido), quienes los asesinaron simulando un falso enfrentamiento.

Quienes perpetraron los homicidios montaron una escena de modo tal que a la vista de todos pareciera que la muerte tuvo por motivo un enfrentamiento armado con el fin de conseguir impunidad, lo que se sabe no fue real”, dijo Villatte a Fiscales, tras la primera audiencia de alegatos.

Cambiaso, alias “el viejo”, era un dirigente peronista de la línea interna "Intransigencia y Movilización Peronista". Pereyra Rossi, militante de la misma línea, además formaba parte de la conducción de Montoneros.