31 de octubre de 2020
31 de octubre de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene el fiscal general Marcelo García Berro
San Martín: comenzó el juicio por cuatro víctimas de “vuelos de la muerte” que partían desde Campo de Mayo
Los imputados son el ex jefe de Institutos Militares, Santiago Omar Riveros, y cuatro ex miembros de la plana mayor del Batallón de Aviación 601 de aquella guarnición militar. El ex jefe de los aviadores fue el único imputado que aceptó declarar en el inicio.

Con la lectura de resúmenes de los requerimientos de elevación a juicio y la declaración de uno de los cinco acusados, comenzó hoy ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de San Martín el juicio al ex jefe de Institutos Militares de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros, y a cuatro de sus subordinados en el Batallón de Aviación 601 de aquella guarnición, por su responsabilidad en la integración de una asociación ilícita y su intervención en el secuestro, tortura y desaparición de cuatro víctimas que fueron arrojadas desde aeronaves al mar o al Río de la Plata, en el marco de los denominados "vuelos de la muerte" o "vuelos fantasma".

Además de Riveros, están siendo juzgados el ex comandante de aquél batallón, Luis del Valle Arce -el único que aceptó declarar en el inicio del debate-; su segundo, Delsis Ángel Malacalza; el ex oficial de operaciones de esa dependencia, Eduardo María Lance; y el entonces oficial de personal, Horacio Alberto Conditi.

El juicio está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de San Martín, integrado por los jueces Walter Benditti (presidente), Esteban Rodríguez Eggers y Eduardo Farah. El Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal general Marcelo García Berro. Actúan además querellas particulares e institucionales, que representan a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y a la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense.

El debate comenzó con la participación de todas las partes y del tribunal a través de la aplicación Zoom y a su vez se transmite al público a través de Youtube a través del canal de la Dirección General de Tecnología, Videoconferencias, Audio y Video del Consejo de la Magistratura. Unos 250 usuarios siguieron la transmisión en vivo.

El juicio se centra en los casos que tuvieron como víctimas a Rosa Eugenia Novillo Corvalán, Roberto Ramón Arancibia, Adrián Enrique Accrescimbeni y Juan Carlos Rosace, quienes fueron secuestrada y secuestrados entre 1976 y 1977, llevada y llevados al centro clandestino de detención "El Campito", de Campo de Mayo, donde fueron sometida y sometidos a la aplicación de tormentos. Finalmente, en distintos momentos las víctimas fueron subidas a aeronaves y arrojadas al mar o al Río de la Plata. En todos los casos, los restos humanos aparecieron a los pocos días en diferentes puntos las costas bonaerenses. Sus desapariciones luego se concretaron porque fueron inhumados como NN en cementerios de diferentes localidades costeras. Años después, tanto por la acción del Poder Judicial como por las averiguaciones y datos aportados por sus familiares, los restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Según se expresa en la acusación fiscal, las desapariciones se llevaron a cabo en el marco de una asociación ilícita que ejecutó las acciones del plan criminal perpetrado durante la última dictadura. En ese sentido, refiere que las acciones que se imputan a los cinco acusados respecto de los hechos ventilados en este juicio consistieron "en organizar, planificar y materializar los denominados 'vuelos de la muerte' o 'vuelos fantasmas'. Para ello recibían a las víctimas que eran trasladadas al Batallón de Aviación 601 de Campo de Mayo. Allí eran subidas, vivas o muertas, a los aviones y/o helicópteros del Batallón que luego despegaban y durante el vuelo eran arrojadas a las aguas del Río de la Plata y/o al océano Atlántico para que no fueran encontradas, debido a la clandestinidad del accionar desplegado por las Fuerzas Armadas".

De acuerdo con la acusación, "los vuelos ocurrieron con mayor frecuencia en los años 1976 y 1977 y podría afirmarse que hubo tres modus operandis [modos de operar]. Ellos son: 1) las víctimas eran sedadas antes de ser subidas a las aeronaves y arrojadas con vida durante el vuelo; 2) las víctimas eran fusiladas o en algunos casos asesinadas a los golpes inmediatamente antes de ser subidas a las aeronaves; y 3) las víctimas llegaban al batallón, ya asesinadas y eran subidos sus cadáveres a las aeronaves, envueltas en bolsas de nylon, para ser arrojadas al agua durante los vuelos".

Del Valle Arce fue el único de los imputados que aceptó declarar. El resto se negó y dijo que evaluaría la oportunidad de hacerlo en otro momento. En su defensa, del Valle Arce negó la acusación. Se declaró inocente y desconoció la existencia de los “vuelos de la muerte” y de los centros clandestinos de detención que funcionaron en la guarnición militar de Campo de Mayo. "A mis 91 años se me pueden escapar algunos detalles, pero la gravedad de los hechos que se me imputan no podrían escapar a mi memoria", dijo.

En el final de la audiencia, las partes y el tribunal se pusieron de acuerdo sobre cómo seguirían las siguientes audiencias. El juicio se celebrará todos los lunes y, si bien el próximo es feriado, cabría la posibilidad de que el tribunal sesione. En tal caso, la próxima jornada contará con los testimonios de los familiares de las víctimas y querellantes y luego comenzarán las declaraciones de ex conscriptos del Batallón de Aviación 601, cuyos testimonios durante la instrucción de la causa dieron cuenta del funcionamiento y el modo de operar de esa unidad en los denominados “vuelos de la muerte”.

Las víctimas

El siguientes un breve resumen de los casos que llegaron a debate, de acuerdo con los requerimientos de elevación a juicio:

  • Rosa Eugenia Novillo Corvalán fue secuestrada entre octubre y noviembre de 1976 en Zárate, provincia de Buenos Aires, y luego llevada a Campo de Mayo, donde fue torturada. Entre 10 y 12 días antes del 6 de diciembre, fue asesinada con tres disparos de arma fuego en el cráneo, la axila y la pierna izquierda. Su cuerpo luego fue subido a una aeronave y arrojado al Río de la Plata. El 6 de diciembre su cuerpo fue hallado en las costas de la localidad de Magdalena, en el paraje Punta Piedra, y posteriormente fue inhumado como NN. Debido a la actividad investigativa de su hermano Rodolfo -querellante-, la familia pudo dar años después con los restos, que fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
  • Roberto Ramón Arancibia fue privado ilegalmente de la libertad junto a su esposa, María Eugenia Zago, el 11 de mayo de 1977. Ambos fueron secuestrados de su domicilio de la ciudad de Buenos Aires, donde se encontraban junto su hijo y su hija. El niño y la niña estuvieron seis meses confinados en el Instituto Riglos y luego fueron entregados a sus familiares. Zago permanece desaparecida. En tanto, Arancibia fue llevado a Campo de Mayo, donde sufrió tormentos. Posteriormente, fue subido a una aeronave y arrojado al mar. Su cuerpo fue encontrado el 18 de febrero de 1978 en las playas de Las Toninas y fue inhumado como NN en el cementerio de General Lavalle.
  • Juan Carlos Rosace fue privado ilegalmente de su libertad entre el 4 y el 5 de noviembre de 1976 alrededor de las 23.00, en la localidad de Santos Lugares, partidos de Tres de Febrero, por un grupo de ocho o diez personas vestidas de civil, y tras su cautiverio y tortura en Campo de Mayo, fue arrojado al Río de la Plata a la altura de las localidades de Magdalena y Punta Indio. Su cuerpo fue hallado el 14 de diciembre de 1976 y se determinó que murió por "asfixia por inmersión".
  • Adrián Enrique Accrescimbeni fue privado ilegalmente de la libertad el día posterior al secuestro de Rosace en la puerta la Escuela Nacional de Educación Técnica N°2 Ing. Emilio Mitre, en la localidad bonaerense de San Martín, por un grupo de hombres armados vestidos de civil. Los captores llevaron a la víctima a Campo de Mayo, donde fue sometida a tormentos. Fue arrojado desde una aeronave durante un vuelo sobre el Río de la Plata a la altura de Magdalena y Punta Indio.