17 de julio de 2024
17 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Seguirá alojado en el hospital penitenciario porque en otras dos causas se negó su pedido
Un nuevo fallo benefició con la prisión domiciliaria a Etchecolatz, pero continuará detenido en la cárcel de Ezeiza
La Sala I de la Cámara Federal de Casación le concedió el beneficio por mayoría. Los jueces adujeron "razones humanitarias" e inexistencia de riesgo de fuga. El voto minoritario destacó que los informes médicos no fueron actualizados y que no se acreditó cómo puede recibir en su domicilio mejor atención médica que en un hospital intramuros.

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal concedió este viernes -por mayoría- la prisión domiciliaria al múltiplemente condenado ex comisario de la Policía bonaerense, Miguel Osvaldo Etchecolatz, en el marco de una de las causas elevadas a juicio por los crímenes que se le imputa haber cometido en el centro clandestino de detención Pozo de Banfield.

De todos modos el represor, de 87 años, no volverá a su domicilio de Mar del Plata y continuará alojado en el hospital intramuros de la cárcel federal de Ezeiza, dado que el juez federal platense Ernesto Kreplak le rechazó el arresto domiciliario en la causa por los crímenes en la Brigada de Investigaciones de Lanús, conocida en la jerga represiva como "El Infierno", mientras que la Cámara Federal porteña hizo lo mismo en la causa que lo tendrá próximamente en juicio oral en la Capital Federal por delitos de lesa humanidad en el centro clandestino Protobanco, que funcionó en la División Cuatrerismo de la Policía, en La Matanza.

La concesión de la prisión domiciliaria firmada hoy por el máximo tribunal penal contó con una mayoría compuesta por la jueza Liliana Catucci y por el juez Eduardo Riggi. La jueza Ana María Figueroa votó en disidencia.

Entre otras cuestiones, Figueroa destacó que el tribunal debía resolver sobre informes médicos fechados en agosto pasado -cuando Etchecolatz cursaba una huelga de hambre-, sobre los cuales el mismo tribunal ya se había expedido rechazando la prisión domiciliaria en otros incidentes, y sostuvo que, para estar en condiciones de tomar una nueva decisión, era preciso que el ex comisario fuera sometido a nuevos exámenes por parte del Cuerpo Médico Forense.

La jueza Figueroa, que remarcó la responsabilidad internacional del Estado en garantizar el sometimiento a proceso de los condenados e imputados por crímenes de lesa humanidad, sostuvo también que la defensa del represor "no ha logrado acreditar en el caso de qué manera la prisión morigerada implicaría un beneficio para la salud de su asistido, máxime teniendo en cuenta que se encuentra alojado en el Hospital Penitenciario Central de Ezeiza bajo observación médica constante, donde cuenta con los cuidados y la atención para sus patologías".

La mayoría

La jueza Catucci votó a favor de la domiciliaria: "razones de índole humanitarias me persuaden que en este caso particular corresponde que le sea otorgado el beneficio", sostuvo. La magistrada reconoció que el examen de los médicos forenses de la Corte "no fue actualizado desde el mes de agosto del año 2016", pero señaló que en noviembre pasado el Servicio Penitenciario debió trasladar al represor a un centro sanitario extramuros, donde fue internado por un cuadro de abdomen agudo.

Las "razones humanitarias" fueron invocadas por la jueza en función de aquella situación y de que "el nombrado cumple con holgura el requisito etario" de 70 años establecido en la ley de ejecución penal para que el juez decida sobre la prisión domiciliaria de un acusado, "a los padecimientos físicos que presenta y a que no advierto que se encuentre acreditado en autos el riesgo procesal de fuga de una persona de 87 años de edad y en las condiciones físicas en las que se encuentra, situación agravada ante el riesgo elevado de descompensaciones agudas que no descartan muerte súbita".

El juez Riggi coincidió con Catucci. Tras analizar la aplicación de los diferentes incisos del artículo 32 de la ley de Ejecución Penal -el que refiere a la prisión domiciliaria- e informes de los médicos penitenciarios sobre "riesgo elevado de sufrir descompensaciones en forma aguda, sin descartar muerte súbita", sostuvo que "en el caso no se verifica riesgo procesal concreto que amerite la denegatoria de la petición formulada por la defensa" y que "se evidencian las razones humanitarias que inspiran el instituto" de la prisión domiciliaria.

Los médicos bajo observación

Mientras tanto, el juez Kreplak, de La Plata, y la Unidad Fiscal que interviene en los procesos por crímenes de lesa humanidad en esa jurisdicción investigan en una causa penal si los médicos penitenciarios falsearon datos el año pasado para beneficiar a Etchecolatz con la prisión domiciliaria.

A fines de agosto pasado, la Fiscalía participó del allanamiento realizado en el hospital de la cárcel de Ezeiza por orden de Kreplak y se llevó la historia clínica de Etchecolatz e información relacionada con su salud, que aún está siendo analizada.