20 de septiembre de 2019
20 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Interviene la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña
Carbón Blanco: piden enjuiciar al integrante de la banda que recibía la droga en Europa
En el marco de una causa residual. El imputado era el responsable de recibir en Portugal y colocar en España la cocaína que era enviada oculta en cargas de carbón vegetal desde la localidad chaqueña de Quitilipi.

La responsable de la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, Pamela Michlig, solicitó la elevación a juicio de una investigación residual de la causa “Carbón Blanco” seguida contra uno de los integrantes de la banda, en orden a los delitos de contrabando de estupefacientes agravado por el destino de comercialización, por la intervención de tres o más personas, y asociación ilícita.

El imputado, que utilizaba el alias de Walter, integraba la banda narcocriminal encabezada por Carlos Salvatore –condenado 21 años de prisión- y era el responsable de recibir en Portugal -junto a otros dos hombres ya detenidos- la droga que era enviada oculta en bolsas de carbón vegetal desde la localidad chaqueña de Quitilipi, para luego ubicarla en España.

La causa

El 8 de marzo de 2012, la Policía de Portugal detecta en Lisboa un cargamento de carbón vegetal, de la firma Carbón Vegetal del Litoral S.R.L., que en su interior tenía ocultos paquetes con clorhidrato de cocaína de máxima pureza, con un pesaje total de 380 kilos. Al día siguiente, el imputado junto a otros cuatro hombres, intentan retirar la mercadería y son detenidos.

La Policía portuguesa da aviso a la Policía Federal Argentina y comienza a desmantelarse la organización narcocriminal. Así, se determina que Carbón Vegetal del Litoral había remitido otros dos embarques a Europa: uno se encontraba en el puerto de Buenos Aires, mientras que el restante se encontraba rumbo a Lisboa. Los containers que estaban en Buenos Aires son requisados y en su interior se encuentran, también ocultos dentro de bolsas de carbón, 70 paquetes con cocaína, con un pesaje total de 519 kilos. Como lo pernos del contenedor no habían sido adulterados se presumió que la droga había sido cargada en origen, es decir, en la planta de Quitilipi.

El 11 de abril de 2012, la Policía Judicial de Portugal, junto a la Policía Española y personal de la Aduana Argentina, abren el tercer despacho, que había llegado a Portugal, en el que encuentran otros 158 kilos de cocaína, dispuestos en 23 paquetes ocultos dentro de las bolsas de carbón.

La investigación principal desarrollada por la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña -entonces a cargo de Carlos Sansserri-, el Juzgado Federal de dicha jurisdicción y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) -que encabeza Diego Iglesias- permite identificar a Jorge Carlos Rodríguez, Juan Carlos Pérez Parga -introducía la cocaína en los cargamentos de carbón-, Héctor Roberto –enlace entre los miembros de la organización- y Rubén Félix Esquivel -controlaba la planta de Quitilipi- como parte del núcleo principal del contrabando de estupefacientes. Estos, a su vez, le rendían cuentas al empresario Patricio Gorosito -que planeaba y ejecutaba los envíos de la cocaína a Europa,  desde España- y, a su vez, respondía al abogado Carlos Alberto Salvatore, quien operaba bajo el alias Manuel Carrascosa, y era el líder de la organización desbaratada y responsable de financiar y controlar las operaciones.

De acuerdo a la pesquisa, el imputado -que operaba bajo una identidad falsa- recibía de los santafesinos Leonardo Podrán y Rolando Di Renzo –responsables de la operatoria en Portugal, donde fueron detenidos y condenados-, el cargamento ilícito para luego comercializarlo en el Reino de España.

A juicio

Ahora, tras ser extraditado desde Portugal, la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña le requirió al responsable del Juzgado Federal de dicha jurisdicción, Miguel Aranda, que el imputado sea sometido a juicio oral como coautor de los delitos de asociación ilícita y contrabando de estupefacientes agravado por el destino de comercialización y por la intervención de tres o más personas para su comisión.