07 de diciembre de 2022
07 de diciembre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El Tribunal de Enjuiciamiento concluyó el debate
El fiscal Castro pidió que se rechace la acusación en su contra y el 6 de mayo se conocerá el veredicto
Las abogadas defensoras solicitaron la nulidad de todos los actos y luego analizaron las pruebas del proceso. Resaltaron que el patrón de conducta atribuido a Castro no está probado ni acreditado. "Pido justicia, no es sencillo soportar lo que he soportado estos cuatro años", dijo el magistrado.

El Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal cerró el debate en el jury contra el fiscal Julio César Castro y comunicó que el veredicto se conocerá el próximo 6 de mayo. En la audiencia de ayer, las abogadas defensoras solicitaron que se rechace la acusación que realizaron los fiscales Federico Reynares Solari e Indiana Garzón, quienes el miércoles habían solicitado su remoción. “Le pido al tribunal que me dé la justicia que necesito, fundamentalmente necesito una decisión que limpie mi nombre”, dijo el fiscal Castro luego del alegato de sus abogadas defensoras.

En su alegato, los representantes de la acusación habían considerado probados todos los episodios de acoso laboral, sexual y de maltrato hacia sus empleadas y empleados, así como también una serie de intercambios que el fiscal mantuvo por la red social Twitter con una joven menor de edad. En su exposición, incluyeron también la denuncia que le realizó su ex pareja por violencia de género y que derivó en una condena penal a seis años y seis meses de prisión que ahora está en etapa de revisión en la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal.

El Tribunal de Enjuiciamiento que lleva adelante el proceso está presidido por Adriana Donato, en representación del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Lo integran también César Grau, por el Senado de la Nación; el fiscal general Juan Carlos Paulucci, por el Ministerio Público Fiscal; Francisco Panero, en representación de la Federación Argentina de Colegios de Abogados; Laura Giosa, del Consejo Interuniversitario Nacional; Alejandra Obregón, también por el Ministerio Público Fiscal; y Héctor Recalde, representante del Poder Ejecutivo Nacional. La audiencia se llevó adelante de manera virtual debido a la situación epidemiológica derivada de la pandemia por COVID-19.

El alegato de la defensa

Las abogadas Roxana Piña y Pamela Aguirre solicitaron al inicio de la exposición la nulidad de todos los actos, para lo cual reeditaron un planteo -resuelto oportunamente- mediante el cual consideraron inaplicable el Reglamento Disciplinario para los/as Magistrados/as del Ministerio Público Fiscal de la Nación porque nunca fue publicado en el Boletín Oficial. Indicaron que, por tal motivo, no rige y no tiene eficacia.

Luego, se adentraron en el análisis de los fundamentos que dio la acusación anteayer al momento de solicitar la remoción. Resaltaron que el patrón de conducta atribuido a Castro no está probado ni acreditado. Marcaron que algunos de los hechos por los cuales se lo acusa ocurrieron en el siglo pasado y que los paradigmas han cambiado ostensiblemente desde entonces. “La cultura de entonces calificaba de algo gracioso o de humorada a hechos que hoy son catalogados de violentos o cosificadores de la mujer”, consideraron. Y agregaron: “Esto no es defender una cultura pero sí es importante valorar hechos de los años '90 con criterios de esos años”.

Con respecto a la imputación por mal desempeño, sostuvieron que debe fundarse en prueba objetiva que demuestre que los hechos juzgados se corresponden con esa acusación. “La prueba no debe valerse de un íntimo convencimiento, las conclusiones deben sacarse de las razones que surjan directamente de las pruebas: los rumores, las sensaciones y las subjetividades no son pruebas”, marcaron.

Siguieron después con el análisis de cada una de las situaciones que llegaron a esta instancia y sostuvieron que no configuraban situaciones de acoso sexual o laboral ni de maltrato. Indicaron también que no existía un patrón de conducta por parte de Castro e hicieron hincapié en los testimonios de empleados, empleadas y funcionarios que declararon no haber presenciado ninguna situación del tenor de las denunciadas.

“Se construye un monstruo y después es muy difícil defenderse”, indicaron las abogadas, y sostuvieron que no existía una base en la estructura de personalidad de Castro que permitiera crear un patrón de conducta como el señalado por la acusación. Para ello, repasaron los informes que peritos oficiales y de parte realizaron en el marco del expediente penal donde se lo juzgó.

“El debido proceso no se agota con la posibilidad de citar, ser oído y producir prueba sino que la administración decida en forma fundada”, consideraron. Con respecto al episodio donde Castro contactó a una joven menor de edad a través de la red social Twitter, indicaron que no se pudo probar que el fiscal supiera que se trataba de una chica de esa edad y que debía descartarse esa imputación porque solo se habían realizado valoraciones subjetivas al respecto.

Sobre la causa penal que derivó en una condena a seis años y seis meses de prisión por abuso sexual y lesiones, manifestaron que hubiera sido importante esperar hasta que se resuelva ese expediente ya que, a su criterio, “la sentencia carece de fundamentación adecuada”. “No hay violencia física ni de género, la víctima manipuló toda la prueba”, expresaron.

Hacia el final de su exposición, explicaron por qué consideraban que los hechos por los cuales está siendo juzgado están prescriptos y sostuvieron que Castro goza de las mismas garantías constitucionales que cualquier ciudadano. “Los cargos no han sido acreditados, con la inteligencia e interpretación en respeto de sus garantías constitucionales debe rechazarse la acusación”, concluyeron.

Las palabras del fiscal

Luego de la instancia de réplicas y dúplicas, Castro se expresó ante el Tribunal de Enjuiciamiento. Habló de las dificultades familiares y personales que atravesó desde 2017 y se refirió al expediente penal donde fue condenado.

“Tengo confianza en que va a resultar favorable porque soy inocente”, sostuvo con respecto a la decisión que debe tomar Casación. “Pido justicia, no es sencillo soportar lo que he soportado estos cuatro años: cada vez que se produce algo aparece una noticia y renueva la angustia de mi familia y de los me conocen”, expresó.