09 de febrero de 2023
09 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Están acusadas la prima de la víctima y la dueña del prostíbulo
Comenzó el primer juicio por trata de personas en Tucumán
Los fiscales Leopoldo Peralta Palma y Valentina García Salemi representan al Ministerio Público. Participaron de la audiencia la coordinadora de investigación de Protex, Alejandra Mángano y Malena Nisman de la DOVIC.

Ayer, en el Tribunal Oral de Tucumán, integrado por Gabriel Casas, María Alicia Noli y Carlos Jimenez Montilla, comenzó el primer juicio oral de la provincia por un caso de trata de personas con fines de explotación sexual. Verónica del Jesús Olivera está acusada de engañar a su prima menor de edad a través de una falsa oferta laboral; en tanto que Alicia Taviansky es la dueña del prostíbulo que la víctima habría tenido como destino si no hubiese sido porque su familia realizó la denuncia y dio con su paradero a tiempo. Como representantes del MPF intervienen el fiscal Federal Leopoldo Peralta Palma y su colega ad hoc Valentina García Salemi, como contraparte de Protex. En el inicio del debate estuvieron presentes además la secretaria de la Protex, Alejandra Mángano y la integrante de la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC), Malena Nisman. También, presenciaron la audiencia delegados de la Fundación María de los Ángeles y el secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez.

El fiscal Peralta Palma destacó el juicio en el marco de la nueva ley de trata y la estrategia de la Procuración General de la Nación al crear una Procuraduría que se dedique exclusivamente a este tema. “Esto viene a echar luz sobre los delitos que tienen una complejidad tanto en la comisión como en la investigación. De ahí, la importancia que tiene la presencia de gente de la unidad como también la de la doctora García Salemi acompañándome, porque no se trata de cualquier delito”, afirmó.

La fiscal ad hoc, Valentina García Salemi, puntualizó que “por primera vez en Tucumán, se está juzgando en el ámbito de la justicia federal un caso de  trata personas con fines de explotación sexual, conforme a la ley 26.364. Esto no es menor porque se investigó de modo integral un delito complejo, sin desmembrar los hechos. Se lo consideró entonces un caso de trata y no de privación ilegítima de la libertad, que iría a la justicia provincial”.

Al finalizar la audiencia, la secretaria de la Protex, Alejandra Mángano, señaló: “Este juicio es muy trascendente  por dos motivos: primero, porque es el primero  en Tucumán, que es una provincia que tiene mucha movilización social y política por los casos de trata. Y segundo, mediante la convocatoria del fiscal Peralta Palma, se utilizan los nuevos recursos de los que dispone el Ministerio Público Fiscal para la investigación de este tipo de delitos. Intervienen la DOVIC, la Procuraduría de Trata, la Dirección de Comunicación Institucional del MPF y las contrapartes provinciales que tienen el objetivo de colaborar con las distintas fiscalías del país”.

Malena Nisman de la DOVIC brindó acompañamiento y contención a la víctima, a la madre y a la hermana. Resaltó que “es fundamental mostrar el funcionamiento de la articulación entre todos los organismos y poner en común todo lo que se vienen realizando. De esta manera,  se potencian todo el trabajo y se redunda en una mejor atención a la víctima”.

El primer testimonio que recibieron los jueces fue el de Olivera, quien negó los cargos y aseguró: “Yo no tengo nada que ver. Ella [la víctima] se fue de su casa porque quiso”. La mujer acusada habría aprovechado una discusión familiar para ofrecerle a su prima un trabajo, que en realidad no existía y se habría tratado de un engaño para convencerla de viajar a Santa Cruz. "Yo vivía a la par de la casa de mi prima, nos criamos juntas. Trabajaba en lo que podía para poder criar a mis seis hijos. Decidí viajar porque una amiga del barrio me pasó el teléfono de la señora que fue la que me ofreció un trabajo. Compré los pasajes que tenían fecha para el 21 de mayo y lo pasamos para el 22.  Ese día hablé sólo una vez con la señora del sur y le dije que estaba en camino. Nunca la había visto hasta hoy”, declaró.

Luego, fue el turno de Taviansky, quien desde el 26 de mayo se encuentra detenida. La mujer, quien tiene otra denuncia y se encuentra procesada por otro caso de trata de personas ocurrido en 2010,  señaló que es dueña de un “local nocturno” ubicado en la ciudad santacruceña de Puerto San Julián desde 1999. Indicó que en mayo de 2008, tenía cerca de 14 chicas “trabajando como alternadoras” en su negocio, que ellas tomaban copas con los clientes pero que “no sabía” qué es lo que hacían afuera. “Tengo un salón con un pool, una tarima con un caño, se llevan a cabo shows de música pero no se realizan arreglos sexuales”, aseguró la imputada. Además, indicó que se prostituyó durante un tiempo y que en todas las comisarías del sur figura identificada como “Samantha”, su nombre de fantasía.

“A la señora Olivera no la conocía. Me dijo que iría al sur con una amiga, le pregunté si era mayor de edad y me dijo que sí. Las mujeres que trabajaban en mi local venían de Concordia, Entre Ríos y otras provincias y me contactaban por teléfono. Las ordenanzas municipales nos exigían que tuviéramos seguridad en el local y además ellos pasaban dos o tres veces por semana para realizar los controles de las libretas sanitarias”, añadió Taviansky.

Finalmente, sostuvo que sólo viajaba para irse de vacaciones ya que no tenía necesidad de hacerlo por trabajo y que las “alternadoras” utilizaban nombres de fantasía. En ese momento, se negó a continuar con su testimonio.

Posteriormente, declaró la víctima acompañada por la psicóloga de la Fundación María de los Ángeles María Paulina Maldonado, quien fue asistida técnicamente por la representante de DOVIC, Malena Nisman. “Yo estaba en mi casa con mi hermana contándole que me había peleado con mi mamá y que no quería salir de mi habitación. Vino mi prima y me contó que se iba a ir de viaje y me empezó a insistir para que me fuera con ella. Le dije que no porque mi mamá se iba a enojar más todavía, pero estaba muy insistente, a pesar de negarme a su ofrecimiento. Me faltaban pocas materias para recibirme de bailarina de folklore y me dijo que me podía buscar trabajo para que yo diera clases en el sur. Me aseguró que me iba a comprar ropa y a ocuparse de darme de comer, pero me pidió que no le dijera nada a nadie”, relató frente a los jueces.

La joven detalló cómo fue el momento en el que su prima la engañó para comenzar el traslado rumbo al prostíbulo: "Al día siguiente, fue a buscarme temprano para pedirme que la acompañara a la terminal de ómnibus a buscar el pasaje de ella pero cuando llegamos estaban los de las dos, uno a nombre de ella y otro a nombre de mi hermana. Ahí, me siguió insistiendo para que la acompañe diciéndome que íbamos a ganar mucha plata. Me compró una gaseosa y cuando me quise dar cuenta ya era la hora de salida del micro. Me subí estando muy indecisa y angustiada, lloré mucho hasta que me quedé dormida profundamente. Al rato, desperté y me dí cuenta de que mi prima no estaba al lado mío y fui a buscarla al baño. La escuché hablando con una tal Karina. Le decía que no se iba a arrepentir y que iba a hacer mucha plata conmigo. Volví rápido a mi asiento y simulé estar dormida”.

Luego, la víctima contó que aprovechó la distracción de Olivera cuando bajó a fumar en una de las paradas para tomar el celular de ella y comunicarse con su hermana y describirle lo que sucedía. “Cuando mi prima volvió a subir, me vio llorando y me dijo que lo que ella hacía no era difícil, que yo solamente tenía que cerrar los ojos y que iba a ganar 900 pesos”, recordó la joven. Fu en una parada que hizo el colectivo en la provincia de Córdoba, cuando Olivera fue detenida por la policía, que había sido alertada luego de la denuncia de la familia, y donde la víctima fue rescatada.

“Fui amenazada por mi prima en las últimas semanas. Me pidió que cambie mi declaración en el juicio porque si no me iba a matar a mí y a mi familia”, concluyó la víctima.

El debate continuó con las declaraciones de la madre y hermana de la joven y de cinco uniformados de la División Trata de Personas de Policía de Tucumán. Las próximas audiencias están previstas para el 9 y 10 de septiembre.