El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°8 de la Capital Federal condenó el miércoles pasado a 3 años de prisión de ejecución condicional a Carlos Alberto Debiaggi (79), exdirector de Asuntos Jurídicos del Departamento de Asesoría Legal del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) por haber abusado sexualmente de una trabajadora del organismo, en agosto de 2019.
Para las juezas Sabrina Namer y María Gabriela López Iñiguez y el magistrado Nicolás Tosselli, Debiaggi es responsable por el delito de abuso sexual simple. Por ese motivo, le impusieron una prohibición de contacto —por cualquier medio— con la víctima y le fijaron una indemnización económica de tres millones de pesos destinada a la mujer. Además, ordenaron que deba realizar el curso Taller de Integridad Sexual Educativa en la Fundación FEPAIS.
En el juicio, intervinieron en representación de la Fiscalía General N°8, el fiscal general Marcelo Colombo y los auxiliares fiscales Miguel Yivoff y Martin Dupetit. Los fundamentos del tribunal se conocerán el próximo 13 de mayo.
La acusación
En su alegato, el MPF consideró que había quedado probada la responsabilidad de Debiaggi en la agresión sexual ocurrida el 12 de agosto de 2019, en una de las oficinas del del sexto piso, del edificio del INAES, ubicado en la Av. Belgrano 172 del barrio porteño de Monserrat, donde funciona el área de presidencia del instituto.
El auxiliar fiscal Yivoff describió las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que sucedió la intempestiva agresión, que duró aproximadamente 15 segundos y fue interrumpida en el momento en que ingresó a la oficina otra de las empleadas del INAES, que observó a la víctima paralizada y con un visible estado de angustia.
La fiscalía analizó el contexto previo a los hechos y la conducta que mantenía el imputado para con las empleadas mujeres, en general, y con la víctima en particular.
Sobre la base de los testimonios que fueron recabados en el debate, Yivoff sostuvo que, previo a los hechos “existía un contexto de actitudes de maltrato, acoso y misoginia por parte del exfuncionario para con las empleadas mujeres”. “El imputado tenía actitudes y conductas impropias hacia sus subordinadas que fueron incrementándose hasta el abuso del 12 de agosto”, agregó.
En lo que hace a la víctima, en particular se destacaron los diferentes comentarios inapropiados que Debiaggi le formulaba. Entre estos episodios se recordó la oportunidad en la que, en presencia de otro testigo, le recitó un poema de Federico García Lorca que contenía alusiones de índole sexual. “No sabía dónde meterme, quería desaparecer”, había expresado la damnificada en la primera audiencia del juicio.
En cuando a lo sucedido el 12 de agosto, luego de analizar el testimonio de la víctima, el auxiliar fiscal afirmó que su relato “había sido preciso, sin vacilaciones e intrínsicamente coherente y se había mantenido invariable a lo largo de todo el proceso, por lo que no existían razones objetivas para quitarle valor convictivo”. A su vez, se valoraron otros testimonios y evidencias que, según sostuvo la fiscalía, sirvieron para corroborar en modo indirecto su verosimilitud.
Entre ellos, se exhibieron imágenes de una grabación del piso del INAES donde ocurrieron los hechos que permitieron reconstruir la secuencia temporal de lo sucedido. “En las imágenes se ve a la víctima salir de la oficina visiblemente angustiada y a Debiaggi con una sonrisa. Las imágenes de sus rostros son elocuentes y un fuerte indicio de lo ocurrido en el interior de la oficina”, detalló Yivoff.
La fiscalía solicitó al tribunal una condena de 2 años y medio de prisión al considerar al exfuncionario como responsable del delito de abuso sexual simple.
Previo al alegato MPF, la querella había solicitado que Debiaggi fuera condenado a 4 años de prisión. Por su parte, la defensa había requerido su absolución.