Interviene el fiscal general Francisco Maldonado, del Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos

Comunicado de la Unidad Fiscal San Juan sobre los avances en la investigación por el accidente aéreo en el Parque Ischigualasto

El hecho ocurrió el 29 de julio y provocó la muerte de los siete ocupantes de un helicóptero. La investigación incluye peritajes sobre la aeronave, rastrillajes, entrevistas y análisis de dispositivos electrónicos. El registrador de datos de vuelo y voces de cabina será trasladado a Estados Unidos para intentar recuperar la información almacenada. El detalle de las diligencias fue recopilado por la fiscalía "en atención a la sensibilidad del hecho y con el objetivo de informar sobre el estado de la investigación".

La Unidad Fiscal San Juan informa los avances de la investigación que lleva adelante por el accidente del helicóptero en el Parque Provincial Ischigualasto, en la zona denominada Quebrada de La Chilca, que el 29 de julio pasado provocó la muerte de sus siete ocupantes.

La investigación tramita ante el Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal San Juan, a cargo del fiscal general Francisco Maldonado y con la intervención de la auxiliar fiscal Mariana Gauto Baloc.

Hasta el momento, la investigación no ha establecido una causa determinada del accidente. Las medidas dispuestas y en curso tienen como objetivo reconstruir la trayectoria de la aeronave y determinar las circunstancias en las que se produjo el siniestro.

El detalle de las diligencias fue recopilado en un informe en atención a la sensibilidad del hecho y con el objetivo de informar sobre el estado de la investigación, que continúa en trámite.

Entre las medidas realizadas se encuentran inspecciones y rastrillajes en el lugar del impacto, peritajes sobre la aeronave, autopsias, entrevistas a testigos, análisis de dispositivos electrónicos y la incorporación de documentación técnica, aeronáutica y meteorológica. Además, se encuentra en curso un peritaje accidentológico destinado a establecer la trayectoria de vuelo y la posible causa del accidente; el análisis de los dispositivos electrónicos y la recuperación de la información contenida en el registrador de datos de vuelo y voces de cabina.

El accidente

Durante la mañana del miércoles 29 de julio de 2026, en el interior del Parque Provincial Ischigualasto, en la zona denominada Quebrada de La Chilca, se produjo el accidente de un helicóptero en el que viajaban brigadistas y funcionarios de distintos organismos de la provincia de San Juan.

La aeronave, un Bell Helicopter modelo 412 EP, matrícula LV-KGR, propiedad de la empresa JASFLY S.A., había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para prestar funciones para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). El helicóptero había despegado del Aeroclub de Pocito con destino a San Agustín de Valle Fértil, donde estaba prevista una jornada de capacitación sobre manejo del fuego en incendios forestales.

El accidente provocó la muerte de los siete ocupantes: el piloto Matías Juan Pablo Valenzuela (53); el director de Protección Civil de San Juan, Dante Carlos Heredia (55); el jefe de la Dirección de Bomberos D-9 de la Policía de San Juan, Rodolfo Rubén Castro (52); el segundo jefe de esa dependencia, Jorge Carlos Carbajal (50); los bomberos voluntarios y agentes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego Andrés Damián Bosch (47) y Rodrigo Sebastián Aimetta (43); y el subjefe de la Policía de San Juan, el comisario general Marcelo Germán Videla (52).

El sitio del impacto se encuentra en la Quebrada de La Chilca, dentro del Parque Provincial Ischigualasto, y presenta dificultades para su acceso. Foto: Unidad Fiscal San Juan

Las primeras medidas

La Unidad Fiscal tomó intervención el mismo día del accidente, luego de que personal de la Comisaría N°12 de Valle Fértil comunicara el hecho y solicitara las directivas correspondientes.

Previamente, alrededor de las 11.30, la Sala de Control del CISEM 911 había recibido una comunicación que alertaba sobre un helicóptero que estaría realizando maniobras peligrosas. Luego se recibió una segunda llamada que informó que la aeronave habría realizado un aterrizaje forzoso o impactado en las inmediaciones del Parque Provincial Ischigualasto.

Al mismo tiempo, personal de la Dirección de Bomberos, Bomberos Voluntarios de Valle Fértil, Protección Civil y brigadistas forestales se encontraba reunido en el Aeroclub de la Escuela Agrotécnica Ejército Argentino de San Agustín de Valle Fértil, a la espera del helicóptero que había partido desde Pocito para participar de la jornada de capacitación. La aeronave había despegado aproximadamente a las 9 y, alrededor de las 11, todavía no había arribado a destino, por lo que se activó el protocolo de búsqueda y rescate.

Una vez confirmada la existencia del accidente, la Unidad Fiscal dispuso el inicio de las actuaciones, convocó a la Sección Búsqueda y Rescate de la policía provincial y a grupos especiales de alta montaña, y dio intervención a la Policía Científica de la Policía de San Juan. También se realizaron entrevistas y se secuestraron efectos personales y dispositivos electrónicos que podían resultar de interés para la investigación.

Asimismo, se dispuso la intervención de la JST de Seguridad del Transporte (JST) y se establecieron restricciones de acceso al lugar del accidente para preservar la escena.

El lugar del impacto fue determinado a partir de las coordenadas indicadas en la alerta emitida por el helicóptero. El primer vuelo que logró localizar la aeronave permitió establecer que no había sobrevivientes. Las distintas fuerzas convocadas se constituyeron en el lugar para realizar las diligencias y labores periciales correspondientes, que continuaron durante el día siguiente.

Las tareas en el lugar del accidente

El sitio del impacto se encuentra en la Quebrada de La Chilca, dentro del Parque Provincial Ischigualasto, y presenta dificultades para su acceso. Desde la entrada del parque fue necesario recorrer aproximadamente 23 kilómetros en vehículos 4x4 y luego otros ocho kilómetros a pie. Las primeras personas llegaron cerca del anochecer y se montó un campamento en las inmediaciones para mantener la custodia durante la noche y continuar las tareas al día siguiente.

Los primeros rescatistas llegaron al sitio del accidente tras recorrer ocho kilómetros a pie. Foto: Unidad Fiscal San Juan

La División Fotografía y Planimetría del Departamento Policía Científica realizó un informe técnico que incluyó un croquis de geolocalización, mediciones y fotografías del lugar del hecho.

Por su parte, la JST intervino en las tareas y recuperó entre los restos de la aeronave el registrador combinado de datos de vuelo y voces de cabina, que presentaba daños severos provocados por el impacto.

Autopsias y traslado de los cuerpos

Los cuerpos fueron extraídos del lugar, identificados y trasladados en helicóptero hasta el ingreso del parque. Para completar el operativo fueron necesarios cuatro vuelos, debido a que en cada traslado solo podían transportarse dos cuerpos. Luego fueron derivados a la Morgue Judicial.

Las autopsias y los estudios complementarios fueron ordenados por la Unidad Fiscal y realizados en la morgue de la provincia de San Juan, dependiente del Complejo Científico Forense y de Criminalística de la Corte de Justicia provincial.

En todos los casos se determinó que las muertes fueron violentas y se produjeron como consecuencia de politraumatismos. En el marco del proceso de identificación, se realizaron exámenes odontológicos y se tomaron huellas dactilares.

Respecto del piloto, se dispuso un examen toxicológico que no pudo realizarse debido a que, como consecuencia de las lesiones, no fue posible obtener las muestras necesarias. También se ordenó un estudio histopatológico.

 Nuevo rastrillaje y análisis de dispositivos

El 14 de agosto se realizó una nueva inspección ocular en la zona del accidente, con intervención de integrantes de la Unidad Fiscal San Juan y distintas dependencias de Gendarmería Nacional.

El operativo contó con la participación de más de veinte personas, entre ellas representantes del Ministerio Público Fiscal y personal del Escuadrón 25 “Jáchal”, del Escuadrón 66 “San Juan”, de la Región X, del Grupo Especial de Alta Montaña, de la División Prospección Geofísica de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses y de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Agrupación Fuerzas de Operaciones Especiales.

Camionetas de Gendarmería Nacional en el sitio del accidente. Foto: Unidad Fiscal San Juan

Para el rastrillaje se utilizaron distintos dispositivos de detección. Después de más de 14 horas de trabajo fueron encontrados y secuestrados tres teléfonos celulares, un teléfono satelital y una notebook. También fueron hallados efectos personales de las víctimas, que fueron restituidos a sus familiares.

La Unidad Técnica Criminalística y Estudios Forenses San Juan realizó un peritaje técnico e informático sobre los dispositivos secuestrados durante el procedimiento inicial y el segundo rastrillaje. Debido al estado en que se encontraban los equipos, solo fue posible extraer información de uno de ellos.

Los datos recuperados fueron remitidos a la Unidad Técnica Criminalística y Estudios Forenses San Juan (UNIPROJUD) para su análisis. La medida fue delimitada a la búsqueda de videos, fotografías, audios o elementos similares, enviados o recibidos, vinculados con el vuelo del 29 de julio, dentro del período comprendido entre el 27 y el 29 de julio de 2026.

Al momento de la elaboración del presente informe, tanto este análisis como el peritaje sobre la computadora se encontraban en trámite.

Entrevistas

La Unidad Fiscal entrevistó a las personas que llegaron en primer término al lugar del accidente. Entre ellas se encuentran integrantes de la Comisaría N°12 de Valle Fértil, guardaparques del Parque Nacional Talampaya, pilotos de los helicópteros que localizaron la aeronave y concurrieron para prestar colaboración y personal de Gendarmería Nacional.

También se presentó espontáneamente ante la Unidad Fiscal un piloto de helicóptero de la Dirección Provincial de Aeronáutica de la Secretaría General del Gobierno de San Juan, quien refirió haber volado la aeronave el día anterior al accidente junto con el piloto Valenzuela. Además, se entrevistó a otros pilotos que habían volado previamente el helicóptero accidentado.

El análisis del registrador de vuelo

En el marco de la investigación de la JST, el 9 de septiembre la Unidad Fiscal solicitó autorización judicial para realizar la exportación temporaria del registrador de datos de vuelo y voces de cabina recuperado de la aeronave.

El objetivo es trasladar el dispositivo a la sede de la National Transportation Safety Board (NTSB), en Estados Unidos, para intentar recuperar la información almacenada en el equipo, que presenta daños severos provocados por el impacto.

El registrador de datos de vuelo y voces de cabina será analizado en la sede de la National Transportation Safety Board (NTSB), en Estados Unidos.  Foto: Unidad Fiscal San Juan

De acuerdo con lo informado por la JST, la NTSB otorgó un turno para iniciar los trabajos el 12 de octubre y estableció como fecha tentativa de conclusión el 20 de octubre. La información que pueda obtenerse del registrador será incorporada a la investigación y analizada junto con el resto de los elementos reunidos.

Preservación de los restos de la aeronave

En razón de la próxima intervención sobre el registrador y ante la posibilidad de que su análisis permita determinar la necesidad de localizar otras piezas o elementos de la aeronave, la Unidad Fiscal solicitó una medida destinada a preservar los restos del helicóptero.

La Coordinación del Parque Provincial Ischigualasto había solicitado autorización para removerlos. Frente a ello, la fiscalía pidió el dictado de una medida de no innovar para evitar su traslado antes de completar las diligencias pendientes.

El 18 de septiembre, el juez interviniente dispuso la prohibición de innovar dirigida al Parque Provincial Ischigualasto por un plazo de 60 días corridos, con el objetivo de preservar los restos de la aeronave mientras avanzan las tareas vinculadas con la investigación.

Peritaje accidentológico

Otra de las medidas en curso es el peritaje accidentológico encomendado a la División de Criminalística y Estudios Forenses de la Región X de Gendarmería Nacional.

El estudio deberá determinar la trayectoria de vuelo al momento del siniestro, establecer la posible causa que provocó el accidente y consignar cualquier otro dato que pueda resultar de utilidad para la investigación.

El peritaje será realizada por un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de la División de Criminalística y Estudios Forenses, de la Agrupación Aviación y Escuela de Aviación y de la Sección Planimetría y Reconstrucciones de la Dirección de Criminalística de la Gendarmería Nacional.

La aeronave accidentada es un Bell Helicopter modelo 412 EP, matrícula LV-KGR, propiedad de la empresa JASFLY S.A. Foto: Unidad Fiscal San Juan

Para la elaboración del estudio, la Unidad Fiscal requirió información a distintos organismos y empresas vinculados con la aeronave y el vuelo. La documentación reunida fue puesta a disposición de los peritos intervinientes.

Entre la documentación incorporada se encuentra el folio real de la aeronave correspondiente a la matrícula LV-KGR, remitido por la Dirección Nacional de Seguridad Operacional de la Administración Nacional de Aviación Civil; el reporte del Legajo Aeronáutico Digital del piloto y el último registro de foliado disponible, correspondiente al 19 de noviembre de 2022, en el que constaban 3.181,9 horas de vuelo.

También se incorporó la orden de compra abierta correspondiente al helicóptero, en el marco de una licitación pública, remitida por la Agencia Federal de Emergencias (AFE).

Información meteorológica y registros del vuelo

El Servicio Meteorológico Nacional remitió las planillas correspondientes a las estaciones meteorológicas próximas al área, los pronósticos para las áreas de San Juan y Caucete y un informe sobre la inexistencia de alertas meteorológicas para el 29 de julio. También fue incorporado el resumen de las condiciones meteorológicas registrado por la Estación Meteorológica Ischigualasto.

Por su parte, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) aportó el plan de vuelo y los registros correspondientes al desplazamiento de la aeronave.

La documentación indica que la hora prevista de salida era las 8.30, mientras que el despegue efectivo se produjo a las 9.15. También fue incorporado el informe del Servicio de Búsqueda y Salvamento Aeronáutico sobre la detección de la baliza del helicóptero el 29 de julio a las 13.29 UTC, a través del sistema de búsqueda y rescate MEOSAR, junto con las coordenadas correspondientes.

La EANA también remitió diez archivos de audio de las comunicaciones del piloto con el controlador y otros registros relacionados con el vuelo. JASFLY S.A., en tanto, aportó los registros de seguimiento del vuelo y el registro de actividad de la aeronave.

Historial de la aeronave

El expediente también cuenta con el historial de los motores y de la aeronave, el certificado de habilitación del taller aeronáutico de reparación expedido por ANAC y otorgado a JASFLY S.A. y el manual de mantenimiento del helicóptero.

Finalmente, el Instituto Geográfico Nacional remitió información sobre la altura del terreno respecto del nivel medio del mar correspondiente a los sectores donde quedaron ubicados la cola, la cabina y el rotor de la aeronave.