17 de septiembre de 2019
17 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Terminó el primer mes de audiencias testimoniales
19 y 20 de diciembre: "pensé que era el próximo al que iban a matar"
Damián Ángel Aquino no tenía pensado ir a manifestarse pero suspendieron su jornada laboral y quedó atrapado entre las corridas de 9 de Julio y Avenida de Mayo. Vio las muertes de Diego Lamagna, Gastón Riva y Gustavo Benedetto y recibió dos balazos de plomo en la pierna.

El Tribunal Oral Federal Nº6, a cargo de José Martínez Sobrino, Rodrigo Giménez Uriburu y Javier Anzoátegui terminó con el primer mes de audiencias de testigos en la causa donde se investigan las responsabilidades políticas y materiales de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001. En la audiencia del vienres, declararon tres personas que estuvieron en Avenida 9 de Julio y Sarmiento en el momento en que mataron a Alberto Márquez. El cuarto testigo fue herido con balas de plomo en Avenida de Mayo, cerca de los lugares donde murieron Diego Lamagna, Gastón Riva y Gustavo Benedetto.

Durante mayo, se sentaron frente a los jueces 31 testigos. En el juicio, están previstos alrededor de 600, aunque es una lista que puede sufrir modificaciones. En el transcurso de junio se prevé que declaren los querellantes que faltan, entre los que se encuentran Hebe de Bonafini y Paula Simonetti (herida en el mismo lugar que Martín Galli). Sólo en la primera audiencia, se presentaron familiares, quienes relataron su experiencia como impulsores de la causa, buscando testigos o fotos de las muertes.

El testigo de las muertes de Avenida de Mayo

Damián Ángel Aquino tiene ahora 38 años. Durante mucho tiempo estuvo bajo tratamiento psiquiátrico por todo lo ocurrido el 20 de diciembre. Aquino vivía hace 12 años en Lanús y trabajaba de Papá Noel para una empresa de publicidad cerca de ATC. Ese día, no le avisaron que se suspendían las activdades y fue a trabajar igual. Cuando volvía a su casa en moto, la 9 de Julio "ya estaba intransitable". Cerca de las 14:30, y luego del paso de motos policiales a toda velocidad, Aquino se cayó de la suya y no volvió a arrancar. En ese momento, decidió quedarse "para ver qué pasaba".

El testigo describió la situación de caos que había: manifestantes que se defendían a los piedrazos de las balas de goma y los gases lacrimógenos que tiraba la policía desde un cordón apostado sobre Avenida de Mayo. Aquino estaba sobre una de las plazoletas cuando sintió un impacto en la parte interna de su pierna izquierda: "me dolía pero me di vuelta y vi que esa ráfaga de tiros le había dado en el cuello a un chico, que después supe que era Diego Lamagna".

En los videos que la Fiscalía le exhibió cuando terminó su declaración, se lo vio en el tumulto de gente que trataba de ayudar a Lamagna. También, divisó a lo lejos como Gastón Riva caía de su moto y como intentaron reanimarlo. "No tenía pensando formar parte de la manifestación pero después de esto, quería llegar a Plaza de Mayo y manifestarme", contó Aquino. Logró avanzar, junto con otra grupo de gente por Avenida de Mayo hasta Chacabuco.

Allí, alrededor de las 16:30, escuchó una "gran cantidad de tiros" que salieron del HSBC. A una persona la hirieron en el glúteo. Otra de las balas mató a Gustavo Benedetto. "En ese momento pensé que si no me iba, era el próximo al que iban a matar", describió Aquino. Cuando se dio vuelta para dirigirse hacia 9 de Julio, sintió otro impacto, mucho más fuerte, también en la pierna izquierda.

"Con muchísimo dolor logré arrancar la moto e irme hacia Lanús", relató. En el Hospital Vecinal Narciso López, le dijeron que eran balas de plomo y dejaron constancia de ello. Todavía tiene los dos proyectiles en la pierna.

9 de Julio y Sarmiento: la muerte de Alberto Márquez y el balazo a Martín Galli

Durante más de 3 horas declaró Horacio Quintas, un militante social que el 20 de diciembre estaba manifestándose por su situación económica y la del país en general. Quintas vivía en Remedios de Escalada con su novia y desde allí tomaron el tren Roca hasta Constitución. En el camino fueron encontrandose con varios compañeros de militancia que se dirigían a Plaza de Mayo. Entre ellos estaba Carlos "Petete" Almirón", que luego murió en la esquina de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen.

En base a lo relatado por el testigo, llegó pasado el mediodía a Capital Federal y marchó, junto con un grupo de personas, por Diagonal Sur hasta la Plaza de Mayo. Fueron desalojados con violencia y tanto él como su novia terminaron en las plazoletas de Avenida de Mayo y 9 de Julio. "Los policías estaban eufóricos, con ganas de pegar" describió. De allí también fueron dispersados y se dirigieron hacia Sarmiento.

Según Quintas, de repente vio llegar una caravana de autos: "de ahí bajaron y uno de ellos, que pienso que era el jefe gritaba 'ya van a ver ustedes' y sacaron sus armas", relató. Se refugió de "la ráfaga de tiros" detrás de la pared de un estacionamiento subterráneo. "En la instrucción, me pidieron que describiera al jefe: lo hice y me dijeron que su nombre era Oliverio", dijo.

Según la causa, los vehículos desde donde bajaron las personas que habrían matado a Marquéz estaban tripulados por Orlando Oliverio (por entonces comisario inspector), Carlos José López (ex subcomisario), Eugenio Figueroa (ex principal), Roberto Juárez (ex sargento primero), Gonzalo Firpo Castro (ex agente), Norberto Sabbino (ex inspector), Sebastián Saporiti (por entonces auxiliar), Horacio Berardi (ex auxiliar) y Mario Seia (ex principal).

Loenardo Zavataro era reportero gráfico de la agencia Télam. Esa mañana, había estado en Plaza de Mayo trabajando y resultó herido cuando uno de los caballos de la policía montada le pasaron por arriba. No obstante, decidió salir a trabajar por su cuenta a la tarde y se dirigió hacia el Obelisco.

Estaba subido a un pared de un estacionamiento sobre la 9 de Julio para sacarle unas fotos a unos manifestantes que cantaban en la esquina de Sarmiento. Allí, vio llegar un "móvil no oficial de la Policia Federal". "Vi el brillo de las armas así que me tiré detrás de una pared", relató. Zavataro sacó varias fotos del cuerpo de Márquez y se fue del lugar: "era un sálvese quien pueda, la policía reprimía a todos".

Lucas Palmieri fue el primero en declarar en la audiencia que duró más de 10 horas. Era amigo de Paulo Córdoba, quien resultó herido con una bala de plomo en el cuello, y había ido a la Plaza de Mayo con él, aunque sólo pudieron llegar al Obelisco.

Junto con Córdoba, estaban sentados en 9 de Julio y Sarmiento cuando observó llegar dos autos y una camioneta. "Vi un arma larga de uno de ellos y agarré mi bicicleta para irme. Sentí las balas que me pasaban por las orejas", describió Palmieri. Se dio cuenta de la herida de su amigo cuando se da vuelta para ver donde estaba. Intentó pararle la sangre con una bandera argentina, como se vio en las filmaciones que la Fiscalía le exhibió al terminar con la ronda de pregunta de las partes.