23 de septiembre de 2020
23 de septiembre de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La fiscal Patricia Quirno Costa representa al MPF en el debate
Empezó el juicio a un empresario acusado de abusar sexualmente de una niña
Los hechos sucedieron cuando la víctima tenía entre seis y ocho años. La causa tramita ante un tribunal de menores porque hay una segunda imputada a la que se le endilga su participación necesaria en la comisión de los delitos cuando tenía 17 años.

El Tribunal Oral de Menores N°3 comenzó hoy con el juicio a un hombre de 50 años acusado de abusar sexualmente de una nena entre sus seis y ocho años. El debate se realiza en ese fuero porque hay una imputada como partícipe de la situación que era menor de edad al momento de los hechos. En el juicio interviene la Fiscalía General N°3, a cargo de Patricia Quirno Costa.

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio -realizado por la Fiscalía Nacional de Menores N°2,  a cargo de María Eugenia Sagasta, donde tramitó la causa durante la instrucción y llevó la investigación-, los abusos ocurrieron en un período que no pudo precisarse pero que fue antes del 23 de febrero de 2015 y hasta el 2 de enero de 2016, en reiteradas ocasiones. La madre llevaba a su hija al cruce de la Avenida Independencia con Tacuarí, donde alguno de los dos imputados llevaba a la nena hasta unas oficinas sobre la calle Chacabuco, donde ocurrían los abusos. Algunas veces, la retiraban directamente de su casa hacia allí.

En esas oficinas, el empresario obligaba a la niña a desnudarse y la tocaba en sus partes íntimas; le exigía que lo toque y le sacaba fotos con poca ropa o desnuda; y hasta a veces le mostraba videos pornográficos. En otras ocasiones, se subía sobre ella y la amenazaba con que, si no accedía a sus exigencias, le iba a decir a su padre y madre que se portaba mal. Mientras esto sucedía, la otra imputada permanecía en el lugar. Según la investigación, “le sugería a la niña que consintiera las demandas del imputado”.

En el requerimiento, se indicó que el 23 de febrero de 2015 la víctima ingresó al Hospital Argerich por dolores en sus genitales. Sus hermanas denunciaron la situación y el hombre fue detenido cuando estaba con la otra imputada en la causa. Los abusos cesaron mientras la nena vivió en Glew con sus hermanas pero la víctima volvió a convivir con su madre unos diez meses después.

A partir de ese regreso, los abusos se reiniciaron hasta el 2 de enero de 2016, cuando la nena se encontró con una vecina en la plazoleta de Bernardo de Irigoyen y Avenida Independencia y le pidió que no la lleve con su madre ya que ella “la entregaba” a cambio de dinero a un hombre llamado “Pablo”. Ese mismo día, la víctima fue trasladada nuevamente al hospital donde se constataron diversas lesiones.

Los profesionales forenses determinaron que la niña presentó “signos y síntomas compatibles con un estrés pos traumático” relacionado con abuso sexual.

Además, los profesionales forenses determinaron que la nena mostró un “alto grado de compromiso en su desarrollo psicoemocional, asociado a situaciones de vulnerabilidad psico-social, escasa contención y exposición a situaciones de riesgo”; y que presentó “signos y síntomas compatibles con un estrés pos traumático” relacionado con abuso sexual. Determinaron que los hechos de los que habría sido víctima tienen entidad “como para desviar el normal desarrollo no sólo sexual sino de la personalidad global de cualquier persona”.

La acusación contra el hombre es por haber sido autor de los delitos de “abuso sexual calificado, por haber configurado en la víctima un sometimiento gravemente ultrajante en virtud de su duración y con la participación de dos o más personas; en forma reiterada y en concurso real entre sí”; y “corrupción agravada por tratarse de una menor de 13 años de edad y por haber sido cometido con amenazas”. Con respecto a la joven, se le endilga su participación necesaria.