10 de julio de 2020
10 de julio de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Lo solicitó la Fiscalía General Nº 7 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional
Pidieron que sea el fuero de menores el que realice el juicio al policía Luis Chocobar
El hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2017 cuando el agente de la Policía de Avellaneda intervino en la escena luego de que dos jóvenes hirieran de gravedad y le robaran a un turista en la zona de La Boca. De acuerdo a la investigación, tras una breve persecución efectuó disparos que alcanzaron a uno de ellos en su espalda y pierna, y provocaron su muerte.

El fiscal Oscar Ciruzzi, a cargo de la Fiscalía General Nº7 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales, solicitó que sea un tribunal de menores el que intervenga en el juicio al policía Luis Chocobar, acusado de haber disparado y matado a un joven que había participado de un robo minutos antes junto con un adolescente.

En febrero de este año, el Tribunal Oral de Menores N°2 fue sorteado para llevar adelante el debate, luego del pedido de elevación a juicio que realizó la Fiscalía de Distrito del Barrio de La Boca, a cargo del fiscal Marcelo Martínez Burgos.

No obstante, en marzo, la Fiscalía General de Menores N°2, a cargo de la fiscal Susana Pernas, realizó un planteo de incompetencia. Allí, argumentó que de la investigación se desprendían dos hechos independientes y que tenían dos imputados diferentes por lo que se encontraba desvirtuado “el principio de especialidad que rige en materia penal juvenil”, de manera que correspondía declarar la incompetencia respecto a Chocobar.

Bajo ese lineamiento, y tras la opinión coincidente de la querella, el Tribunal de Menores se declaró incompetente y reenvió el tramo de la causa que involucra al policía a la Oficina de Sorteos de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional para que se designe el tribunal oral que debía intervenir. El que salió sorteado fue el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°7.

Para el fiscal Ciruzzi, el robo y las lesiones sufridas por el turista estadounidense atacado están relacionadas de forma inmediata y consecuente a la aparición e intervención de Chocobar. Para ello, tomó en cuenta que es el propio imputado quién remitió en su declaración al hecho sucedido con anterioridad a su llegada y cómo fue la persecución del sospechoso.

“Entiendo que llevar dos juicios distintos implica un dispendio jurisdiccional ya que nótese que la causa remitida es integralmente copia de la radicada en Menores, de modo que la prueba es común y fundamentalmente realizar dos debates trae aparejado el sesgo de que se prueben circunstancias distintas, se arribe a soluciones dispares o incluso contradictorias implicando un desmedro del adecuado servicio de justicia”, marcó Ciruzzi.

A todo ello le agregó que la investigación de la causa tramitó íntegramente en el fuero penal juvenil. Ahora, es el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°7 quién debe definir si acepta o no la causa. En caso de no hacerlo, deberá definir la situación la Cámara de Casación.

Los hechos

De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, el 8 de diciembre de 2017 dos jóvenes menores de edad asaltaron a un turista estadounidense sobre la calle Garibaldi entre Olavarría y Suárez. Ante la resistencia de la víctima, lo acuchillaron en reiteradas ocasiones para lograr robarle su cámara de fotos. El hombre estuvo internado más de 20 días en el Hospital General de Agudos “Dr. Cosme Argerich” y su vida corrió peligro por las lesiones que sufrió en su corazón.

Luego de la secuencia del robo, ambos jóvenes se fugaron por la calle Olavarría en dirección a Irala. Uno de ellos logró escapar mientras que el otro fue alcanzado por tres personas que forcejearon con él para recuperar la cámara. En ese momento, llegó a la escena el policía Luis Oscar Chocobar, quién realizó tres disparos intimidatorios al aire y dio la voz de alto, identificándose como miembro de una fuerza policial. La persecución siguió hasta la Avenida Suárez cuando el efectivo le disparó en cuatro oportunidades, dos de las cuales alcanzaron al joven en la parte baja de su espalda y en la pierna e hicieron que cayera sobre la calle. A los pocos minutos llegó un oficial de la Policía de la Ciudad que secuestró el cuchillo que tenía en la ropa. El SAME llegó luego y lo trasladó al hospital donde falleció el 12 de diciembre.

La escena fue reconstruida a través del testimonio de los hombres que persiguieron a los jóvenes, de las cámaras de seguridad de la zona, del relato en indagatoria del imputado y de los efectivos que participaron luego del operativo. A eso se le sumó dos peritajes efectuados por la Unidad Criminalística de Alta Complejidad de la Policía Federal Argentina cuya finalidad fue la de esclarecer la trayectoria de los disparos, la distancia y cómo había sido el accionar de Chocobar. Allí, los expertos consideraron que el proyectil extraído de la zona lumbar de la víctima tenía ciertas características que permitirían afirmar que rebotó contra el suelo antes de ingresar al cuerpo.

En el requerimiento, la fiscalía consideró que el accionar del acusado debía ser examinado desde su condición de policía. “¿Su estado policial lo obligaba a intervenir en los sucesos? Es claro que bajo ninguna circunstancia podía mostrarse indiferente o insensible a neutralizar el riesgo que implicaba el comportamiento de dos delincuentes que momentos previos (segundos)  habían cometido un delito de tal magnitud que pusieron en riesgo la vida de una persona”, remarcó. A esto le sumó que existía también un nuevo peligro: la amenaza a la integridad física de los tres vecinos que persiguieron en primer lugar a los agresores.

Destacó, al igual que lo hizo la Cámara del Crimen cuando confirmó el procesamiento, que Chocobar se identificó como policía y dio la voz de alto antes de disparar al aire, lo que es una valoración positiva de su actuación hasta ese momento. No obstante, si bien se determinó que la bala que impactó a la víctima en la zona lumbar lo hizo por un rebote en el piso, resaltó que esto indicaría que los disparos se hicieron cuando el joven corría de espaldas. La fiscalía consideró que la situación y el accionar del policía deben dilucidarse en una instancia de juicio oral.

Chocobar deberá responder, entonces, por el delito de "homicidio agravado por la utilización de un arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber". De todas formas, en el requerimiento se especificó que quedó más que probado que “su fin en modo alguno era quitarle la vida” a la víctima. “Nunca tuvo la intención de matar y esa falta de dolo inicial en obtener ese resultado permite encontrar la solución en el ámbito de la antijuridicidad”, explicó la fiscalía y reiteró que la etapa de juicio “es el mejor escenario para debatir con mayor detenimiento todas las aristas de los hechos investigados y la responsabilidad que le cabe o no al imputado, donde, además, se podrán zanjar todas las cuestiones relacionadas con su actuación y donde los peritos que intervinieron en los peritajes podrán explayarse con mayor claridad”.