16 de junio de 2024
16 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El crimen ocurrió el 1 de enero de 2020
Solicitaron prisión perpetua para el hombre acusado por el femicidio de Inés Caruso en Villa Devoto
Para el fiscal Ignacio Mahiques, Ivan Díaz mató a su pareja en un contexto de violencia de género. La defensa solicitó la nulidad del requerimiento de elevación a juicio. El veredicto se conocerá en agosto.

El fiscal Ignacio Mahiques solicitó el miércoles la pena de prisión perpetua para el hombre acusado por el femicidio de Inés Caruso, ocurrido el 1º de enero de 2020 en el barrio de Villa Devoto. El juicio se lleva adelante ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº15 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y continuará luego de la feria judicial.

De acuerdo al alegato fiscal, Iván Díaz mató a su pareja dentro de la casa donde ambos convivían, en la calle Pedro Morán al 5100, el 1 de enero de 2020 antes de las 18.00 y en un contexto de violencia de género. El hombre le había dicho a la policía que Inés murió debido a una caída por la escalera pero luego se comprobó que tenía distintos tipos de lesiones, algunas defensivas, que no eran compatibles con lo que había expresado el acusado.

Los jueces Gabriel Vega, Adrián Martín y Juan Giudice Bravo escucharon el jueves el alegato de la defensa, que solicitó la nulidad del requerimiento de elevación a juicio. La próxima audiencia se realizará el 5 de agosto donde se llevarán adelante las réplicas para pasar después a la etapa de últimas palabras y veredicto.

La acusación

Para la fiscalía, al ser este caso un situación de violencia de género, las pruebas tienen que ser valoradas en línea con la obligación que tomó el Estado argentino en el marco de la “Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, celebrada en la ciudad de Belém Do Para; y de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

Este tipo de hechos se caracterizan no solo por la ausencia de “medios tradicionales de prueba” como testigos presenciales o videos (debido a que se trata de un crimen ocurrido en la intimidad) sino también porque es la forma más extrema de violencia contra la mujer, lo que conlleva una complicación probatoria por no contar con el testimonio de la víctima.

“Los hechos sucedieron en el contexto en que la víctima había tomado la decisión de irse del lugar: las valijas y bolsos estaban preparados en la puerta”, sostuvo el fiscal Mahiques.

El fiscal hizo hincapié en las constantes y sistemáticas agresiones tanto verbales como físicas que padeció Inés durante mucho tiempo. Para ello, mencionó el testimonio de familiares, de policías y de vecinos además de los datos que brindó la autopsia y que probaron varias lesiones de antigua data. Hizo hincapié también en una serie de llamadas al 911 durante 2019 donde Inés denunciaba los malos tratos y los golpes.

Puntualizó luego que las agresiones que derivaron en el femicidio ocurrieron en el patio que está próximo a la escalera dentro de la casa, donde se encontraron algunos vidrios. En efecto, el acusado había señalado que Inés se cayó de la escalera porque estaba alcoholizada y que tenía en ese momento una botella de cerveza en su mano. En su declaración indagatoria, había contado que la puso en un colchón y que luego de muchas horas se dio cuenta que no estaba respirando. Sin embargo, de acuerdo a los registros de la autopsia, la mujer no había consumido bebidas alcohólicas.

A esta situación se le sumó que un testigo que fue a la casa la mañana del 1º de enero vio a Inés en un colchón pero en una posición totalmente distinta a la que encontraron los policías cuando fueron hasta el lugar. Puntualizó la fiscalía que el cuerpo tenía moretones, marcas y golpes, incluso compatibles con un estrangulamiento. Detalló que de acuerdo a lo que explicaron los especialistas forenses, las fracturas en el cráneo y las lesiones no eran compatibles con lo dicho por el acusado.

“Los hechos sucedieron en el contexto en que la víctima había tomado la decisión de irse del lugar: las valijas y bolsos estaban preparados en la puerta”, sostuvo el fiscal Mahiques. Recalcó que el crimen se cometió en un contexto de violencia de género y recordó lo que es denominado como “el círculo de la violencia”. Allí, existen diferentes fases: una acumulación de tensión entre víctima y victimario; y episodios de golpes y violencia verbal a los que luego le siguen actitudes de arrepentimiento y amor.

Esa situación, señaló, es compatible con lo que vivía Inés, que denunciaba los golpes que le daba su pareja pero que luego volvía con él. El fiscal explicó también que el contexto de violencia se completaba con varias actitudes que Díaz tenía con su pareja: le retenía el celular, no la dejaba irse, la amenazaba, no lo dejaba siquiera hablar y la violentaba constantemente.