30 de enero de 2023
30 de enero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene la fiscal federal María Ángeles Ramos
Comenzó el juicio a tres exoficiales del Ejército por crímenes de lesa humanidad en la comisaría de Ramos Mejía durante la última dictadura
El debate aborda nueve hechos de privación ilegal de la libertad agravada en concurso ideal con el delito de aplicación de tormentos, y el homicidio doblemente agravado de una de las víctimas. La seccional policial fue un centro clandestino de detención que funcionó bajo la órbita del Grupo Artillería Mecanizada 1 de Ciudadela, donde prestaban funciones los acusados.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comenzó a juzgar ayer a tres exoficiales del Ejército acusados por crímenes de lesa humanidad perpetrados en el centro clandestino de detención que funcionó en la comisaría de Ramos Mejía durante la última dictadura. Se trata de Rodolfo Enrique Godoy, Roberto Obdulio Godoy y Francisco Rodolfo Novotny, quienes llegaron a juicio en una causa que aborda nueve hechos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia y amenazas en concurso ideal con el delito de aplicación de tormentos. Roberto Obdulio Godoy está acusado además por el delito de homicidio doblemente agravado –por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas- de Gabriel Ernesto Rodríguez, en calidad de autor mediato. En representación del Ministerio Público Fiscal interviene la fiscal federal a cargo de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH), María Ángeles Ramos.

Tras la apertura de la audiencia realizada ayer por la mañana mediante la plataforma virtual Zoom, el tribunal, integrado por el juez Ricardo Ángel Basílico y las juezas Gabriela López Iñiquez y Adriana Palliotti -y el juez Néstor Guillermo Costabel, como juez suplente-, procedió a la lectura del requerimiento de elevación a juicio. Posteriormente, se declaró formalmente abierto el debate y se dio pie al planteamiento de cuestiones preliminares. En este marco, ni la defensa ni la querella realizaron planteos. En tanto el Ministerio Público Fiscal reiteró el desistimiento de uno de los testigos que había propuesto y pidió al tribunal una resolución respecto de la incorporación de testimonios por lectura, modalidad prevista en las denominadas reglas prácticas de la Cámara Federal de Casación (Acordada 1/12) para evitar o atenuar la revictimización. El tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta la próxima audiencia, prevista para el lunes 30 de mayo a las 10.00.

El centro clandestino de detención

La comisaría de Ramos Mejía se encontraba localizada en la avenida de Mayo 549 de esa localidad bonaerense, inserta en el esquema organizativo del área militar 114, cuya jefatura estaba en el Grupo Artillería Mecanizada 1 de Ciudadela, y dentro de la denominada subzona 11, correspondiente a la jurisdicción del Primer Cuerpo del Ejército o Zona I.

Según acreditó el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 en una sentencia de mayo de 2019, varias víctimas fueron trasladadas a la comisaría de Ramos Mejía, antes o después de su cautiverio en la subcomisaría de Villa Insuperable “CDC Sheraton”, que también funcionaba bajo el ámbito del Grupo de Artillería de Ciudadela.

En la sentencia dictada en 2019 en la causa por el centro clandestino "Sheraton" se acreditó que, antes o después de su cautiverio en ese lugar, varias víctimas fueron trasladadas a la comisaría de Ramos Mejía.

En el requerimiento de elevación a juicio, la Fiscalía Federal N°6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires describió un funcionamiento cronológico del centro clandestino de detención. Según señala la pieza acusatoria, entre octubre y diciembre de 1976 hubo al menos una víctima cautiva; entre enero y abril de 1977 hubo al menos dos víctimas; y entre agosto de 1977 y marzo de 1979, hubo cuatro víctimas.

“La norma material fue el desarrollo de una ordenada, jerárquica e ilegal maquinaria debidamente aceitada para cumplir acabadamente con el cometido fijado: el aniquilamiento del oponente a un precio conocido de antemano por todos los integrantes de la estructura. La cadena de órdenes se mantuvo intacta y debidamente aceitada para eludir las formalidades burocráticas que hubiese impuesto una represión en el 'marco de la ley'”, indicó el MPF en el requerimiento.

Roles

Para la fiscalía, los acusados actuaron con distintos roles en funcionamiento del centro clandestino de detención. El MPF precisó en la pieza acusatoria que Roberto Obdulio Godoy era el oficial de Operaciones del Grupo de Artillería 1 de Ciudadela y resaltó que "la arquitectura vertical y burocrática del aparato represivo, la interpretación de la normativa aplicable y el contexto histórico, permite afirmar que como Oficial de Operaciones del Grupo de Artillería 1 de Ciudadela, intervino en la planificación de operativos, lo cual implicaba una amplia organización de aquellos, en forma coordinada con los restantes oficiales de las distintas jefaturas y en especial con el Jefe de Inteligencia". La fiscalía lo acusó por nueve privaciones ilegales de la libertad agravadas, tormentos en siete ocasiones y el homicidio de Rodríguez.

En tanto, a Novotny, en su rol de teniente primero y auxiliar del Grupo de Operaciones de la Compañía Comando y Servicios en el Grupo de Artillería, lo acusó por nueve privaciones ilegales de la libertad agravadas y tormentos en siete ocasiones. La fiscalía remarcó en la acusación que el imputado fue señalado por testigos que lo ubicaron en el lugar de los hechos.

Finalmente, a Rodolfo Enrique Godoy, quien fue segundo comandante y jefe de la plana mayor del Grupo de Artillería 1 de Ciudadela, lo acusó por privaciones ilegales de la libertad en seis ocasiones y tormentos en cinco. De acuerdo con la acusación fiscal, el imptuado "estuvo comprometido con el desarrollo de los hechos investigados en el centro clandestino de detención y tortura", pues cumplía un "rol primordial como Jefe de la Plana Mayor y calificante [es decir, que evaluaba a sus subordinados] de personas con funciones relevantes (como Roberto Godoy y Novotny), encontrándose en un lugar de mando, poseía pleno conocimiento sobre la existencia y funcionamiento de la comisaría como centro clandestino de detención".