03 de diciembre de 2021
03 de diciembre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Segunda jornada del alegato de la fiscal Ángeles Ramos y el auxiliar fiscal Esteban Bendersky
La fiscalía pidió 25 años de prisión para Españadero, a quien acusó de planificar los secuestros y de interrogar a las víctimas en Protobanco
El MPF acusó por privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos en perjuicio de 17 víctimas, dos coacciones y un caso de abuso sexual. La exposición se centró en el rol del acusado para el Batallón 601 de Inteligencia y en el sufrimiento de las víctimas.

La fiscal federal a cargo de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, María Ángeles Ramos, solicitó esta tarde que se impongan 25 años de prisión al ex agente de inteligencia del Ejército Carlos Antonio Españadero, alias "Mayor Peña" o "Mayor Peirano", a quien acusó de los delitos privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos en perjuicio de 17 víctimas, abuso deshonesto en un caso y coacción en dos, a los cuales calificó como crímenes de lesa humanidad. "Si la magnitud del daño es enorme y no hubo arrepetimiento, pues entonces la medida de la pena debe ser proporcional", justificó.

Asistida por el auxiliar fiscal Esteban Berndersky, quien hoy retomó la exposición iniciada la semana pasada, la fiscal Ramos completó la segunda jornada de su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que juzga desde el 11 de diciembre pasado al ex militar y ex civil de inteligencia por crímenes anteriores y posteriores al golpe de Estado de 1976. La audiencia se llevó a cabo a través de la aplicación Zoom y fue transmitida por el canal de Youtube del Poder Judicial de la Nación. Durante toda la exposición, la fiscalía exhibió documentos.

El pedido de pena fue el corolario de otra extensa exposición. En el petitorio final, la fiscal requirió que, una vez que quede firme sentencia, le fuera comunicada al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia, para que este último -que en 2014 le impuso a Españadero prisión perpetua- unifique ambas penas.

"Daños inconmensurables"

Tras analizar la prueba reunida, el auxiliar fiscal Bendersky resaltó que “el poder absoluto de Españadero como especialista en interrogatorios en los centros clandestinos lo pone en un lugar clave en el dominio de la situación. En algunos casos, sus interrogatorios tuvieron lugar inmediatamente después de brutales sesiones de tortura física y psicológica realizados por otras personas. Pero en todos los casos su poder frente a las víctimas en el contexto de cautiverio fue manifiesto, en tanto es obvio que cada una de ellas no podían olvidar que luego de los interrogatorios podían sobrevenir nuevos tormentos, nuevos males si no quedaba conforme este amable ‘interrogador’”. Añadió que “se ha acreditado la presencia física del acusado en Protobanco, en las comisarías de Quilmes y la 26 de esta ciudad, y en el hotel Splendid, lugares en los que interrogó a las víctimas y donde mantuvo contacto directo con ellas en condiciones en que aquellas permanecieron solas con él, a su total merced”.

Bendersky: "El poder absoluto de Españadero como especialista en interrogatorios en los centros clandestinos lo pone en un lugar clave en el dominio de la situación".

Ramos agregó que el acusado "no tuvo escrúpulos en disponer el secuestro de nueve niños y adolescentes con la meta clara de usarlos como señuelo para encontrar a Mario Roberto Santucho, ni de interrogar con tono tranquilo pero insistente a esas criaturas a las que tuvo durante una noche completa aterrorizadas. Hasta al pequeño de 4 años Esteban Abdon le pusieron una capucha. No es necesario demasiado para imaginar el horror padecido por ellos".

Luego se preguntó: "¿Cómo se mide el daño causado a jóvenes que tuvieron que cambiar su proyecto de vida en forma abrupta y terminaron en países lejanos o en otras ciudades, sin la cercanía de sus familias? ¿Cómo se mide el de las jovencitas y niñas que fueron secuestradas y maltratadas solo por pertenecer a una determinada familia? ¿Estamos en condiciones de medir la extensión del daño infligido a una chica de 15 años que en ese marco, además fue abusada sexualmente? ¿O para la joven que fue capturada para sacarle información sobre un ex novio? Claramente su vida quedó marcada por ese suceso que como nos manifestó aquí la llenó de temor por mucho tiempo. Como ha surgido de varios testimonios esas huellas son tanto psíquicas como físicas. ¿Cómo hacemos para medir el daño de hombres y mujeres que durante décadas han callado sobre todos los hechos traumáticos que ya fueron enumerados en cada caso? ¿Cómo cuantificar el nivel de afectación que deja a un niño de 4 años lo vivido por Esteban Abdon? ¿Y cómo medir el esfuerzo que nos relató aquí que significaba para él estar dando su testimonio? Ni hablar de Mario [Santucho] que era un bebé de pañales". Hizo una pausa y agregó: "¿Y el dolor y la angustia padecida por los familiares de las víctimas? ¿Cómo medirlo? ¿Cómo se repara tanto daño?".

"Como en todos estos juicios por delitos de lesa humanidad estamos ante hechos que constituyen delitos gravísimos que han causado daños inconmensurables, y que concursan en forma material elevando las posibles penas de todos ellos a un tope máximo de veinticinco años de acuerdo al artículo 55 del Código Penal, según la redacción anterior. Es decir no podemos ir más allá", dijo la fiscal antes de solicitar la pena de 25 años de prisión.

La fiscalía acusó a Españadero por los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público agravada por mediar violencia o amenazas en concurso real con tormentos agravados por la condición de perseguido político de las víctimas, en quince ocasiones en perjuicio de: Ofelia Maximina Ruiz Paz, María Ofelia Santucho, María Susana Santucho, María Silvia Santucho, María Emilia Santucho, Gabriela Inés Santucho, Ana Cristina Santucho, Marcela Eva Santucho, Mario Antonio Santucho, Esteban Abdón, Lucía Graciela Bravo, Raúl Gagliardi, Mariana Méndez, María Rosa Navarro y Mario Antonio Gneri. Los primeros diez nombres de esa lista eran parte del entorno familiar del jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Mario Roberto Santucho. La fiscalía describió esos hechos la semana pasada y hoy reiteró que las víctimas fueron tomadas como rehenes del Ejército Argentino para dar con el líder de la organización.

Ramos: "No tuvo escrúpulos en disponer el secuestro de nueve niños y adolescentes con la meta clara de usarlos como señuelo para encontrar a Mario Roberto Santucho, ni de interrogar con tono tranquilo pero insistente a esas criaturas a las que tuvo durante una noche completa aterrorizadas".

La fiscalía también requirió la condena por la misma calificación y agravantes en los casos de Ricardo Landriscini y José Luis Uhjelly, a los cuales sumó el agravante de haberse extendido la privación ilegal de la libertad por más de un mes. Acusó también por abuso deshonesto en perjuicio de María Ofelia Santucho y coacción en dos casos, que tuvieron como víctimas a María Rosa Navarro y Mario Antonio Gneri.

El Protobanco

Tal como describió la fiscalía la semana pasada, las víctimas de Españadero pasaron por el centro clandestino de detención conocido como Protobanco. Bendersky explicó que "la denominación 'Protobanco' se debe a que en dicho lugar funcionó posteriormente desde fines de 1977 hasta mediados de 1978 el circuito represivo conocido como A.B.O., como siglas de Atlético-Banco-Olimpo, cuya existencia fue probada en el marco de la causa 13/84 [juicio a las juntas militares]" y en la denominada causa "Miara", que tramitó en el TOCF N°2 porteño.

El lugar, explicó, también es conocido como “Brigada Güemes”, pues "hace referencia a la 'Agrupación General Güemes', la cual dependía de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires con sede en la ciudad de La Plata", y estaba compuesta por aquellas dependencias situadas en la zona geográfica conocida como “Puente 12”. En efecto, "Puente 12" también fue otra de las denominaciones con las cuales se conoció al centro clandestino de detención.

La fiscalía describió el funcionamiento del lugar y su inserción en el esquema criminal en base a la jurisprudencia, a los testimonios de los sobrevivientes y a las conclusiones obtenidas por las diligencias realizadas en la instrucción de esta causa y durante el debate. Para ello, acompañó el relato con planos y fotografías.

Al finalizar su exposición, la fiscalía destacó la importancia de los testimonios de las víctimas  y sus familiares para la reconstrucción de la verdad histórica.

"¿Cómo se mide el daño causado a jóvenes que tuvieron que cambiar su proyecto de vida en forma abrupta y terminaron en países lejanos o en otras ciudades, sin la cercanía de sus familias?"

El infiltrador

Para la fiscalía "sin dudas ha quedado probado que Españadero gracias a las conversaciones y a la información" que le brindaron Jesús "el Oso" Rainier y Miguel Ángel Lasser, dos infiltrados del Ejército Argentino en el ERP, "tuvo un papel sumamente eficiente" en la persecución de los militantes de esa organización.

"En diciembre de 1975 fueron secuestrados y permanecen desaparecidos casi en su totalidad quienes se desempeñaban en Logística [del ERP]. En esa línea de caídas es que se dan las privaciones ilegales de la libertad de las hijas y el hijo del jefe del ERP Mario Roberto Santucho, de su hermana, de sus sobrinas y del niño Abdon. Y está por demás aclarar que todos ellos fueron usados por Españadero como cebo a fin de lograr la captura del jefe de la organización, que todos sabemos se logró varios meses después, hecho en el que intervino el capitán [Juan Carlos] Leonetti, también del Batallón 601", describió la fiscal Ramos.

Agregó que "la existencia de infiltrados, y la infiltración como método utilizado en la dictadura fue aceptada públicamente por quien hoy está aquí acusado, por lo menos en dos oportunidades", en la revista Tres Puntos, en 1999, "en la que relató haber sido parte en la operación de formar a infiltrados como Rainier y Lasser, aunque aclarando que como él era un 'analista' fue ajeno a las infiltraciones al PRT-ERP", y "la segunda vez en sus notas publicadas en Prisioneros en Argentina de enero del año pasado". La fiscal añadió que aquél rol de Españadero fue descripto en el libro Los doblados (Sudamericana-Planeta, 2016) del periodista Ricardo Ragendorfer, quien entrevistó al acusado y atestiguó en este debate.

En función de la prueba reunida en el juicio oral y en la investigación, en el petitorio la fiscal requirió que se extraigan constancias y se remitan a la primera instancia para que se inicie una investigación por otros hechos en los que también aparece involucrado Españadero.

El debate continuará el 18 de junio a las 14.00, cuando será el turno de la querella para pronunciar su alegato.