04 de marzo de 2024
04 de marzo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Documento revelado por la fiscalía en el juicio a militares de la Fuerza Aérea
La historia de un represor: del bombardeo del '55 al centro clandestino Mansión Seré
El ya condenado ex brigadier Hipólito Rafael Mariani, quien está siendo juzgado por crímenes en la zona oeste del Conurbano perpetrados en la última dictadura cívico-militar, fue herido "en servicio" durante el bombardeo a la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955. El fiscal Martín Niklison remarcó en su alegato la continuidad de "la violencia homicida" de los miembros de las Fuerzas Armadas.

El ex brigadier general Hipólito Rafael Mariani, quien cumple una ya firme condena a 25 años de prisión y afronta una acusación por la misma pena en un juicio en curso, fue desplegado por la Fuerza Aérea el 16 de junio de 1955 durante el bombardeo a la Plaza de Mayo, que ocasionó 350 muertos y más de mil heridos, hechos de los que el martes se cumplieron sesenta años.

La revelación de que un criminal de lesa humanidad condenado en 2008 por secuestros y torturas al amparo de la dictadura iniciada en 1976 participó en la masacre de 1955 fue expuesta por el fiscal Martín Niklison en la introducción de su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín, que finalizó al cabo de cuatro audiencias el 6 de mayo pasado, en el marco del juicio que se le sigue a ocho militares -entre ellos Mariani- y policías por delitos cometidos en perjuicio de 95 víctimas en la subzona militar 16. En ese ámbito, situado geográficamente en el oeste del Conurbano bonaerense, la represión ilegal durante la última dictadura estuvo a cargo de la Fuerza Aérea, que -entre otros lugares- utilizó su viejo casino de oficiales, la Mansión Seré, en Morón, como centro clandestino de detención.

"Del legajo de Mariani surge que recibió heridas por el bombardeo de ese día; ignoramos en qué circunstancias pero su exitosa carrera hace suponer que no estuvo del lado de quienes defendieron el orden constitucional y democrático", señaló Niklison, quien realizó su extensa exposición junto a las fiscales ad hoc María Saavedra y Clarisa Miranda.

Tal como lo muestra la imagen que acompaña esta nota, en el legajo del ex militar figura que, cuando en 1955 era teniente primero, sufrió "heridas por esquirlas metálicas en ambas piernas y una herida en el cuello" en "actos de servicio". Tres años más tarde, en 1958, un sumario "instruido con motivo del bombardeo del 16-jun-55" (sic) indica que "por decreto del Poder Ejecutivo se declara que las lesiones sufridas por el causante guardan relación con los actos del servicio".

"El mayor atentado terrorista"

Con esos elementos, Niklison señaló ante el TOCF 5: "No nos cabe ninguna duda que, principalmente los brigadieres que están siendo aquí juzgados no eran hombres que habían llegado al año 1976 como abanderados de la paz a quienes de repente se les apareció la violencia y por eso reaccionaron con esa brutalidad; quienes tenían altos mandos en la fuerza aérea en 1976 no eran ajenos a la violencia de esa época, estaban inmersos en ella desde hacía años pues hicieron su carrera militar en instituciones que hacían uso de la violencia en forma constante".

"Siendo ellos jóvenes oficiales -prosiguió el fiscal- el 16 de junio de 1955, desde la VII Brigada de Morón salieron los aviones Gloster Meteor a combatir a los aviones de la marina que estaban bombardeando el centro de Buenos Aires, asesinando cobardemente a cientos de personas. Salvo una primer intervención en la que se derribó un avión naval, los pilotos se rebelaron contra las legítimas autoridades y en lugar de combatir la agresión de la aviación naval comenzaron a ametrallar a personas indefensas en la plaza de mayo, en la CGT, el Departamento de Policía y avenidas cercanas".

"Se trató del mayor atentado terrorista de la historia argentina", evaluó Niklison. "Los responsables no sólo quedaron impunes sino que fueron considerados héroes durante muchos años por los sectores dominantes en nuestro país. Varios pilotos llegaron a almirantes y brigadieres; el brigadier José María Romero, antecesor de [el también condenado brigadier César] Comes en la VII Brigada y primer jefe de la Subzona 16, fue uno de los que desde un Gloster ametrallaron a indefensos civiles".

El fiscal agregó "como detalle" que "en esos años [los '50] el casino de oficiales de los pilotos de la VII brigada era la Mansión Seré" y especuló que "allí habrán tomado la decisión de usar los modernos aviones que se pusieron a su disposición para atacar a civiles indefensos y derrocar a un gobierno electo por el pueblo".

Con la referencia de la Alemania nazi

Mariani fue condenado el 5 de noviembre de 2008 a 25 años de prisión por ocho casos de secuestros y torturas en Mansión Seré, pronunciamiento que dejó firme la Corte Suprema. Al cabo del alegato del nuevo juicio que afronta actualmente, el fiscal Niklison acusó a Mariani como coautor mediato, en su condición de jefe de la I Brigada Aérea de El Palomar entre el 15 de diciembre de 1976 y el 20 de diciembre de 1977 y, por lo tanto, titular de la subzona militar 16 y jefe de la Fuerza de Tareas 100, de seis violaciones, un hecho de abuso deshonesto, 33 privaciones ilegales de la libertad doblemente agravadas y otras 27 triplemente agravadas y 60 casos de tormentos doblemente agravados.

"Para entender cómo llegaron a semejante atrocidad, tal vez sea necesario comprender que todo ello ocurrió como parte final de un proceso histórico cada vez más violento en el que quienes tenían las armas eran los que se creían con derecho a mandar y a hacer lo que querían con sus enemigos y que en determinado momento hubo quienes creyeron que podrían enfrentarlos en ese mismo terreno", explicó Niklison

"En esos años -agregó- la violencia homicida ya no sería ejecutada desde la cabina de un Gloster sino que sería menos 'romántica', aparecería la picana y distintas formas de tortura, las violaciones y el homicidio clandestino con desaparición de los cuerpos. Si antes miraban como modelos a los pilotos de la Real Fuerza Aérea Británica o de la Lutwaffe alemana, en esos años su referencia eran los que manejaban los campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi, sin que tampoco faltara en esos centros clandestinos el antisemitismo más brutal".

El 16 de julio, Mariani tendrá la oportunidad hablar por última vez ante el tribunal que lo está juzgando en San Martín, antes del veredicto por los delitos perpetrados durante la última dictadura que se le imputan.