03 de diciembre de 2022
03 de diciembre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Resolución de la Cámara Federal de Resistencia
Ligas Agrarias: confirmaron los procesamientos de seis imputados por homicidios y secuestros
El tribunal de alzada dio por acreditado el homicidio, en un contexto de persecución, de dos dirigentes campesinos del Chaco y los agravó por "alevosía". Están imputados cuatro ex policías y un ex militar. Otro ex policía está procesado por el secuestro y las torturas de tres productores rurales.

La Cámara Federal de Resistencia confirmó los procesamientos de un ex militar y de tres ex policías acusados de asesinar con alevosía a los dirigentes de las Ligas Agrarias Carlos Servando Piccoli y Raúl Eduardo Gómez Estigarribia, y de un ex comisario por el secuestro y los tormentos que sufrieron tres trabajadores rurales durante la última dictadura cívico militar. "Surge del material reseñado que las víctimas de seguimiento y persecución por su accionar en las Ligas Agrarias, resultaron en forma sistemática privados ilegítimamente de la libertad, torturados, desaparecidos, o, como en el caso que nos ocupa, simulada su muerte como un enfrentamiento armado inexistente", indicó el fallo.

La decisión del tribunal de alzada fue firmada por los camaristas José Luis Aguilar y María Delfina Denogens y ratifica el fallo de primera instancia de la jueza federal Zunilda Niremperger, quien había dictado el procesamiento de los imputados el 30 de diciembre pasado.

Tanto en la primera como en la segunda instancia, los jueces consideraron de gran valor probatorio para el caso las conclusiones de las autopsias realizadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) el año pasado sobre el cuerpo de los dos dirigentes, que fueron exhumados de cementerios de la zona a pedido de los fiscales Carlos Amad, Diego Vigay y Patricio Sabadini.

De esta forma, quedan a un paso del juicio oral el ex agente policial Miguel Antonio González y el ex teniente coronel del Ejército, José Tadeo Luis Bettolli, quienes están acusados de participar el 12 de febrero de 1977 en el asesinato de Gómez Estigarribia, y Alcides Roberto Safenraiter y Carlos Chavez, acusados del crimen de Piccoli el 22 de abril de 1979. Por su intervención como encubridor en ambos hechos fue procesado el ex policía y secretario actuante en sumarios policiales, José Francisco Rodríguez Valiente, a quien se imputa haber certificado falsamente que las muertes se produjeron en enfrentamientos.

Finalmente, la Cámara confirmó en la misma resolución el procesamiento del ex jefe de la Comisaría de Villa Ángela, Eduardo Wischnivetzky, por la privación ilegal de la libertad y los tormentos aplicados a tres productores rurales.

Para el tribunal, se encuentra acreditado en principio que Safenraiter y Chavez participaron del homicidio de Piccoli en la noche del 22 de abril de 1979, cuando la víctima se trasladaba en bicicleta por el Paraje Pampa Florida de la zona rural de Presidencia Roque Sáenz Peña por un camino vecinal conocido como "cruce de Ramella", donde le dieron "inmediata muerte".

"Ninguna duda cabe a este tribunal que de conformidad a las probanzas obrantes en autos que los integrantes de las fuerzas conjuntas conocían perfectamente la presencia de Piccoli en el lugar, disponiendo un operativo para su búsqueda y eliminación, montando un retén guarecido a ambos lados de la ruta a los fines de dar cumplimiento a tal misión", indicaron los camaristas.

En ese sentido, abordaron las versiones policiales del hecho y concluyeron que "aparece claramente inverosímil que el nombrado llevara consigo las armas de grueso calibre (incluida una granada que supuestamente portaba en su cintura) que se describen en autos, resultando imposible suponer que circulando en bicicleta en horas de la noche haya podido disparar las mismas".

Al respecto, señalaron que "no resulta difícil colegir que se trató de una ejecución, si se tiene en cuenta el certero disparo en la cabeza efectuado en altas horas de la noche".

"El ataque sorpresivo a la víctima, el obrar sobre seguro (refugiados los encausados a ambos lados de la ruta en la espesura de la vegetación) y los certeros disparos realizados con armas de grueso calibre, constituyen requisitos que permiten agravar el delito de homicidio por la alevosía", explicaron.

En tanto, Miguel Antonio González y José Tadeo Luis Bettolli están acusados de participar el 12 de febrero de 1977 en el asesinato de Gómez Estigarribia. El hecho ocurrió en la localidad de Corzuela cuando la víctima se presentó a alrededor de las 21.00 en la casa de un conocido, Francisco Diego Iníguez.

El tribunal tuvo por acreditado en principio que Iñíguez avisó a la Policía local que Gómez Estigarribia lo visitaría. Desde la seccional, indica el fallo, se comunicaron con el oficial del Ejército Bettolli, quien "se encontraba en la zona cumpliendo funciones de búsqueda de 'elementos terroristas prófugos', montándose un operativo por el cual se ordenó a Iñíguez que deje una luz encendida en el exterior de su casa y a tienda a Gómez Estigarribia por la ventana, entreteniéndolo con algún diálogo a fin de que el nombrado quedara expuesto".

La víctima fue esperada en el lugar por una comisión formada por fuerzas conjuntas del Ejército y de la Policia del Chaco, quienes "se encontraban al acecho y estratégicamente ubicados en distintos lugares" y "le dieron muerte con disparos de diferentes armas de fuego", describió la resolución.

La Policía, luego, montó una escena que justificó un enfrentamiento. Los camaristas sostuvieron al igual que la jueza Niremperger que el comisario Eraldo Olivera y su secretario de actuación, José Francisco Rodríguez Valiente, "se constituyeron en el lugar dejando constancia que Gómez Estigarribia se encontraba armado", mientras que luego, al hacer entrega del cuerpo a los familiares -quienes declararon haber visto en la víctima numerosas heridas de bala-, "les extendieron un certificado de defunción en el cual figura como causa del deceso un 'accidente' ocurrido en la vía pública de Resistencia".

Wischnivetzky, por su parte, está acusado -y a partir de ahora con el procesamiento firme- por el secuestro de tres trabajadores rurales y su sometimiento a tormentos a partir del 30 de agosto de 1976, cuando fueron detenidos en la localidad de Villa Berthet y luego llevados a un campo, donde los interrogaron por el paradero de miembros de las Ligas Agrarias y los golpearon. Posteriormente fueron trasladados a la comisaría de villa Berthet y a la de Quitilipi, y finalmente a la Brigada de Investigaciones de Resistencia.