Un militar de inteligencia retirado comenzó a ser juzgado esta semana por el Tribunal Oral Federal de Tucumán por la sustracción y sustitución de identidad del nieto recuperado 128. El excapitán de inteligencia Carlos Alberto Vega llegó a juicio por su participación en los hechos sufridos por Marcos Alberto Ramos y su medio hermano, Elías Suleiman. De acuerdo a la acusación, Ramos —que era un bebé al momento de los hechos— fue inscripto falsamente en 1977 como hijo del personal civil de inteligencia castrense Víctor Lucio Sánchez y de su esposa, mientras que el otro niño logró escapar y reencontrarse con su familia.
La causa fue elevada a juicio en abril de 2025. Debido al fallecimiento de otros imputados durante la tramitación del expediente, Vega es el único de los involucrados que es parte del debate. De acuerdo con la acusación, desde su rol funcional y cercanía personal con Sánchez, el excapitán será juzgado como partícipe necesario de la sustracción y sustitución de identidad de Ramos —segundo nieto recuperado en la provincia— y por haber sustraído y tornado incierta la identidad de su hermano mayor, Suleiman.
La acusación sostiene que, en ese caso, las maniobras investigadas tuvieron como consecuencia tornar incierto su estado civil, mientras que respecto de Ramos implicaron la modificación de su identidad mediante la falsificación de la documentación utilizada para acreditar sus datos personales. En el debate, la representación del Ministerio Público Fiscal está a cargo de los fiscales Pablo Camuña y Patricio Rovira, junto con la auxiliar fiscal Valentina García Salemi.
El juicio
El tribunal, compuesto por el juez Federico Bothamley y las juezas Ana Carina Farías y Cristina Edith Giordano, comenzó con la lectura del requerimiento de elevación a juicio donde se repasaron los hechos por los que Vega es señalado como partícipe necesario de la sustracción de Ramos y Suleiman, ambos menores de 10 años a la fecha de los hechos, y de la sustitución de identidad de uno de ellos, y por haber hecho incierta la identidad del otro niño por entonces, en concurso real, todos hechos constitutivos de delitos de lesa humanidad. Posteriormente, la defensa de Vega realizó un pedido de nulidad del auto de citación a juicio, que fue rechazado por el TOCF al considerar que no se había afectado el debido proceso ni el derecho a la defensa del acusado.
Tras esto, declaró Elías Suleiman, que explicó cómo estaba constituida su familia y cómo su madre, Rosario del Carmen Ramos, había conocido a la pareja que luego sería también padre de Marcos Eduardo, Pastor Dante Campos. Ambos continúan desaparecidos. Suleiman repasó el primer secuestro sufrido por su madre en 1975, donde la vio regresar al hogar con signos de haber sufrido golpes y quemaduras.
De acuerdo al relato de Suleiman, al momento del secuestro, él y su medio hermano Marcos quedaban al cuidado de una mujer en el barrio 20 de junio en Tucumán, mientras su madre iba al trabajo “hasta que un día dejó de venir”. Tres días después, llegaron al lugar camiones de asalto y autos del ejército para hacer un allanamiento en la casa en la que ellos se encontraban. “A Marcos y a mí nos sacaron unos señores que nos subieron a un Falcon verde. Yo lo llevaba en mis brazos, él lloraba mucho, yo no lo podía calmar, no dejó de llorar hasta que llegamos a Tafí Viejo”, relató.
Una vez que llegaron a ese destino, los hermanos fueron llevados a una casa colonial donde una mujer retiró a Marcos de los brazos de Elías y se lo llevó a otra habitación. Sin saber qué había pasado con su hermano, Suleiman se negó a comer hasta que a los tres días fue entregado a la familia de María de los Ángeles Cano (fallecida), donde fue sometido a malos tratos y golpes, le cambiaron el nombre e intentaron inscribirlo bajo otra identidad, pero logró escapar, dar aviso de su situación y reunirse finalmente con su padre.
Brindó también su testimonio Ana Carolina Saim, la referente del Programa de Abordaje de la Dirección de Salud Mental y Adicciones del Sistema Provincial de Salud, que coordinó el trabajo de acompañamiento y asistencia de Marcos Eduardo Ramos desde el año 2018, cuando recuperó su identidad.
El caso
Al momento del nacimiento de Marcos, su padre Pastor Dante Campos ya se encontraba en la clandestinidad y se presume que no llegó a conocerlo. Posteriormente, fue secuestrado y permanece desaparecido. Su madre, Rosario del Carmen Ramos, fue privada ilegalmente de la libertad en varias oportunidades y fue vista por última vez entre noviembre y diciembre de 1976.
Tras el secuestro de Marcos e Ismael y la huida de este último, ambos hermanos no volvieron a encontrarse sino hasta 2018. Según la investigación, Marcos Ramos fue posteriormente apropiado por el fallecido Víctor Lucio Sánchez, alias “Pecho i' Tabla”, quien se desempeñaba como Personal Civil de Inteligencia del Destacamento de Inteligencia 142 del Ejército Argentino en Tucumán, cargo obtenido gracias al aval ideológico y moral del imputado Carlos Alberto Vega, capitán del mismo destacamento y jefe de Actividades Especiales de Inteligencia durante 1976 en la provincia.