18 de agosto de 2019
18 de agosto de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En línea con lo requerido por la Fiscalía General ante los tribunales orales federales de esa provincia
Condenaron a perpetua a ocho penitenciarios por torturas seguidas de muerte a un detenido en la Unidad 9 de Neuquén
El Tribunal dispuso también que se rectifique la partida de defunción de la víctima y se comunique la sentencia a su familia, entre varias medidas reparatorias. El hecho, por el que fueron condenados agentes y médicos del Servicio Penitenciario Federal, ocurrió en abril de 2008.

Los jueces del Tribunal Oral Federal de Neuquén Alejandro Silva, Marcelo Grosso y Orlando Coscia  condenaron hoy a ocho penitenciarios a prisión perpetua y dispusieron penas de entre tres y seis años de prisión para otros acusados. En la causa se juzgaron las torturas seguidas de muerte a un interno alojado en la Unidad 9 del Complejo Penitenciario de máxima seguridad de esa provincia. Son en total catorce condenados, entre agentes y médicos del Servicio Penitenciario Federal (SPF). El fallo del Tribunal fue en línea con lo pedido por el Ministerio Público Fiscal en sus alegatos.

Tanto el celador Carlos Roberto Vergara como el cuerpo de requisa de la Unidad, integrado por Orlando Horacio Jonh, Pablo Ángel Muñiz, Javier Elix Pelliza, Pablo David Sepúlveda, Daniel Ulises Romero, José Lorenzo Retamal, José Walter Quintana fueron condenados a prisión perpetua por el delito de imposición de torturas seguidas de la muerte de la víctima, y quedaron detenidos una vez finalizada la audiencia.

En relación al director Héctor Oscar Ledesma y el subdirector José Roberto Sosa del penal, los jueces le impusieron penas de seis años y seis meses, y seis años de prisión, respectivamente, por el delito de omisión de evitar la comisión del delito de aplicación de torturas. Por igual tipo penal condenaron al jefe de seguridad interna y externa, Daniel Huemul, a siete años de prisión.

Para Gabriel Eduardo Grobli, inspector de Región, el Tribunal dispuso la misma pena que solicitó la Fiscalía -seis años-, por los delitos de encubrimiento doblemente agravado -por la gravedad del ilícito y por su condición de funcionario público- y omisión de denunciar un acto propio de su oficio.

Finalmente, para Juan Carlos Heredia, médico de la Unidad, los magistrados ordenaron la pena de cuatro años e inhabilitación por ocho para ejercer su profesión; al enfermero Miguel Ángel Carrilao,  tres años y seis meses, ambos por el delito de omisión de denunciar -doblemente calificado por la índole del delito ocultado y por tratarse de funcionario público-.  El único absuelto fue Miguel Ángel Leyría.

Medidas reparatorias

El Tribunal ordenó, tal como lo había requerido la Fiscalía, que se rectifique la partida de defunción de la víctima para que donde se consigna “muerte súbita” -causa de muerte que dio por probadamente falsa- indique “tortura seguida de muerte en un establecimiento penitenciario federal”. También notificar la sentencia a los familiares, quienes no pudieron reconocer el cuerpo. En esa línea, resolvió poner en conocimiento al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación el fallo y ordenar, por medio de un oficio,  que el Estado asegure la atención médica a los internos según la recomendación de la Organización de la Naciones Unidas (ONU).

El Tribunal ordenó que se rectifique la partida de defunción de la víctima para que donde se consigna “muerte súbita”  indique “tortura seguida de muerte en un establecimiento penitenciario federal”.

Finalmente, el TOF dispuso notificar lo resuelto a los Mecanismos de prevención y sanción contra la tortura provincial y nacional y al Mecanismo Interinstitucional de Control y Seguimiento de Cárceles, presidido por el camarista Gustavo Hornos. Y finalmente, que el cuerpo médico forense de la provincia de Neuquén aplique el protocolo de Minnesota y Estambul en temas de estas características.

El caso investigado

El  titular de la Fiscalía General ante los Tribunales Orales Federales de Neuquén, Miguel Palazzani, junto al secretario del MPF, José Nebbia, habían solicitado que se condene a ocho funcionarios penitenciarios a prisión perpetua, y a otros siete a penas de entre tres y diez años de prisión.

El fallo del Tribunal es “una sentencia que rompe con un paradigma histórico de impunidad en este tipo de hechos de gravísimas violaciones a los derechos humanos", sostuvo Palazzani.

En su alegato, el Ministerio Público Fiscal tuvo por acreditado que el 8 de abril de 2008, aproximadamente a las 11 de la mañana, un celador y personal de requisa junto al  jefe de seguridad interna del penal, infligieron torturas al momento de retirar al interno Argentino Pelozo Iturri de la celda 1 del Pabellón 10 de aislamiento, en la Unidad 9 del Complejo Penitenciario.

Palazzani evaluó que el fallo del Tribunal es “una sentencia que rompe con un paradigma histórico de impunidad en este tipo de hechos de gravísimas violaciones a los derechos humanos. Es ejemplar también por las medias reparatorias ordenadas”.