18 de junio de 2024
18 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El Ministerio Público Fiscal será representado por Ignacio Mahiques
Comienza el juicio por el homicidio de una estudiante chilena
Lucas Azcona está acusado de haber matado “por odio de género” a Nicole Teresa Sessarego Borquez en julio de 2014, en el barrio de Almagro.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº15 comenzará hoy el juicio contra Lucas Azcona, acusado de matar a una estudiante chilena en la puerta de entrada a su residencia, en julio de 2014. El Ministerio Público Fiscal estará representado por Ignacio Mahiques. En la primera audiencia, los jueces Patricia Llerena, Adrián Martín y Hugo Decaría tienen previsto escuchar los testimonios de familiares y amigas de Nicole Teresa Sessarego Borquez.

Azcona, detenido en el Servicio Penitenciario Federal de Ezeiza, está acusado del delito de “homicidio agravado por haber sido cometido en razón de odio de género”, que prevé una pena de prisión perpetua.

El hecho

El 15 de julio de 2014 a las 5:40, Azcona fue registrado por un cámara mientras salía de la estación “Castro Barros” de la línea A del subte. Caminó dos cuadras por Rivadavia, “merodeó” por la zona y volvió a la estación, donde esperó a Nicole. La chica salió del subte a las 5:51 y el acusado la siguió en el recorrido hasta su casa del barrio de Almagro.

Cerca de las 6:00, Azcona se acercó a la víctima cuando estaba por ingresar al edificio donde vivía, en Don Bosco 4109. Según el requerimiento de elevación a juicio realizado por la fiscal Ana Cristina Yacobucci, el acusado le propinó 11 lesiones de arma blanca “por placer y aprovechando el estado de indefensión de la víctima”. La joven logró ingresar al edificio pero murió a causa de las heridas en la cara, cuello, tórax y el miembro superior izquierdo.

Azcona huyó por Don Bosco hacia la calle Treinta y Tres Orientales para dirigirse después hasta la Avenida Rivadavia, en donde intentó parar un taxi pero no lo logró. El acusado llegó a su trabajo y para justificar la sangre que tenía en su ropa y en su cuello y la herida de su mano derecha dijo que habían intentado robarle.

Las pruebas

Según la autopsia realizada en la Morgue Judicial, la víctima presentaba, además de las heridas provocadas por su agresor, “lesiones compatibles con las observadas por reacción defensiva”. Otra prueba clave para identificar a Azcona fue una muestra sanguínea que obtuvo de la vereda donde se produjo el ataque y que coincidió con el perfil genético del acusado.

Durante la instrucción, declararon varias amigas, quienes la vieron antes de su muerte en un local bailable. También, se destacó en el requerimiento los múltiples videos que captaron al acusado en la zona y que sirvieron para reconstruir el antes y el después del hecho. A las 5:40, fue captado por una cámara de Metrovías y minutos después por otra de un edificio de Rivadavia al 4070. A las 05:43, fue filmado por una cámara del Banco Patagonia, donde se lo observa merodear.

La cámara de Metrovías vuelve a ser relevante a las 5:51, cuando captó a la víctima a la salida del subte. La chica fue tomada por la filmación de la Panadería Sudamerica minutos después. Dertás suyo estaba el acusado, que luego es filmado por las cámaras del Banco Patagonia. Luego del hecho, fue registrado por las cámaras de la Policía Federal Argentina.

Para Yacobucci, la utilización de ropas oscuras, el merodeo previo a encontrar a su víctima y el no haber utilizado la tarjeta SUBE para abonar su viaje, demostraron que Azcona “era consciente de la criminalidad de su acto e intentó por todos los medios ocultar los rastros con los cuales pudieran identificarlo y así procurar su impunidad”.

Citó un informe del Cuerpo Médico Forense donde se aseguró que las facultades mentales del joven de 24 años “encuadran dentro de los parámetros de normalidad desde la perspectiva médico legal, observándose rasgos antisociales y paranoides de la personalidad”, por lo que entendía sus actos.

Por último, la fiscal hizo hincapié en los testimonios de seis jóvenes que fueron abordadas por Azcona de manera similar en diferentes localidades del sur del conurbano bonaerense. En todas las ocasiones, “mostró un claro desprecio hacia las víctimas, todas de género femenino”.