15 de septiembre de 2019
15 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervino la Fiscalía General N°3 ante la Cámara del Crimen
Confirmaron el procesamiento de dos policías en la causa donde se investiga el homicidio de un matrimonio en Parque Avellaneda
Fue por decisión de la sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones. La agente de la Policía de la Ciudad fue procesada por homicidio criminis causa mientras que su ex pareja, también policía, fue procesado por encubrimiento agravado.

La sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento de dos oficiales de la Policía de la Ciudad acusados de intervenir en el homicidio de un matrimonio. La mujer había sido procesada por los delitos de “robo agravado por su comisión con un arma de fuego”; “homicidio criminis causae reiterado en dos ocasiones, mediante armas de fuego y alevosía” y “falsa denuncia”. Su ex pareja, que trabajaba en la misma dependencia que ella, fue procesado por “encubrimiento doblemente calificado por tratarse el hecho precedente de un delito especialmente grave y por ser funcionario público”.

En la audiencia intervino la Fiscalía General °3 ante ese tribunal, a cargo de Mauricio Viera, mientras que en la etapa de investigación lo hace la fiscal Estela Andrades.

La causa

De acuerdo al procesamiento dictado por la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°63, Vanesa Peluffo, la agente cumplía funciones cerca del domicilio de las víctimas, en el barrio de Parque Avellaneda, y se aprovechó del vínculo que había forjado con el matrimonio, quienes la dejaban pasar al baño y hasta le daban algunas comidas. De esta manera, pergeñó un plan para ingresar a la vivienda aquél 11 de junio, golpearlos a ambos y robarles entre 70 mil y 80 mil dólares. Luego de esto, los ejecutó de un disparo en la cabeza.

De acuerdo al procesamiento, la agente cumplía funciones cerca del domicilio de las víctimas, en Parque Avellaneda, y se aprovechó del vínculo que había forjado con el matrimonio.

Para ocultar la situación, simuló que la había perseguido un auto mientras manejaba y que, al detenerse, un hombre salió del vehículo y le apuntó con un arma, por lo que ella tuvo que realizar dos disparos con su pistola. Agregó también que, cuando se le trabó el arma, el supuesto delincuente se la robó y que también le sustrajeron un bolso donde tenía 300 mil pesos. Esta secuencia la relató en una comisaría, que dio intervención a un juzgado criminal.

A la par de esta situación, cerca de las 14, otra integrante de la Policía de la Ciudad observó que el portón de la casa ubicada en Eugenio Garzón al 3500 estaba abierto. Tocó timbre y a los minutos pasó un vecino de la casa lindera y le dijo que no funcionaba. Como tampoco respondieron a los llamados, fueron a buscar a la hija del matrimonio, que vivía a unas cuadras de allí.

Cuando la mujer ingresó a la casa encontró a sus padres muertos en la habitación de la vivienda. Con la intervención de la policía y de la Unidad Criminalística Móvil, se constató que el matrimonio había fallecido como consecuencia de un disparo en la cabeza. La vivienda estaba revuelta, aunque los electrodomésticos de valor seguían en su lugar.

La intervención de la Cámara

Los jueces Julio Marcelo Lucini y Mariano González Palazzo explicaron en la resolución que el efectivo acompañó a su pareja durante todo el tiempo luego de la denuncia. Indicaron que cuando la imputada relataba “confusa e imprecisamente cómo se habría desarrollado el episodio, él intervenía con aclaraciones o lo modificaba si advertía inconsistencias”.

En la investigación, se señaló que fue él quién se mostró preocupado vía Whatsapp en los diálogos que mantenía con ella. También, se identificaron registros de comunicaciones que fueron luego eliminados. En su descargo, el policía manifestó que el día del supuesto robo, estuvo reunido con la imputada “tomando mate” previo a ingresar a su jornada laboral. Ese relato varió cuando, a través de los datos de geoposicionamiento, se lo ubicó en ese lugar a las 13:24. Las antenas de celular corroboraron, además, la presencia de ambos en la zona y que alrededor de las 13 existieron llamadas entre los dos.

Para la Fiscalía, la situación de “tomar mates” cerca de media hora durante el horario laboral es un intento de ubicar a la acusada lejos del domicilio a la hora en que se produjeron los asesinatos.

Para la Fiscalía, la situación de “tomar mates” por alrededor de media hora durante el horario laboral es un intento de ubicarla lejos de la casa del domicilio a la hora en que se produjeron los asesinatos. Los jueces coincidieron con ese planteo y marcaron que ningún comerciante los vio en esa franja horaria.

“Las contradicciones en que incurrió el imputado, la llamativa eliminación de mensajes enviados, el tenor de los registrados con posterioridad y su aporte a la explicación de
pormenores del supuesto robo para salvar inconsistencias, genera una sólida evidencia que justifica convalidar el temperamento adoptado”, marcaron los jueces.