05 de febrero de 2023
05 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervienen los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes
Continúa el juicio contra un hombre acusado de causarle la muerte a un nene mientras manejaba alcoholizado
Declararon seis testigos, tres de ellos estuvieron después que se produjo el incidente y aseguraron que Juan Manuel Sánchez Villa se tambaleaba y tenía “olor a alcohol”.

La jueza Ana Dieta de Herrero continuó hoy con el juicio contra Juan Manuel Sánchez Villar, acusado de causar la muerte de un nene de tres años al chocar el auto dónde viajaba con sus padres, en julio de 2014. Según se estableció luego, el hombre de 34 años manejaba alcoholizado. En el debate, intervienen los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes. Declararon seis personas y el juicio continuará el viernes 29 de septiembre.

El 27 de julio de 2014, Gastón Hernán Jara y Lorena Cecilia Monzón salieron de su casa en Tigre hacia Pacheco para ir a una competencia de taekwondo en San Justo. La familia siguió al micro que llevaba a su hijo “en caravana” por la autopista Panamericana y luego por la avenida General Paz. Al llegar a la altura del puente de Avenida San Martín, sintieron “una explosión” y que el auto Fiat 147 donde viajaban comenzaba a dar trompos. Golpeó con un poste de luz y luego con el guardarrail.

La explosión fue el momento en que Sánchez Villar los chocó desde atrás a 115 kilómetros por hora, luego de perder el dominio de su camioneta Kia Sportage. Según la investigación, estaba alcoholizado: tenía 1.69 gramos de alcohol por mil/cc de sangre. Como consecuencia del choque, Bautista de tres años salió despedido del auto y falleció dos horas después en el Hospital Eva Perón.

Dos de los testigos que declararon  hoy viajaban juntos en una camioneta como parte de la caravana. Habían quedado un tanto atrasados del grupo así que pasaron cuando el incidente ya había ocurrido. Uno de ellos fue el que identificó al Fiat 147, por lo que el conductor frenó. Ambos vieron a Bautista cuando estaba sobre el piso y también se acercaron al acusado. Los dos coincidieron en que Sánchez Villar no podía mantenerse parado y que tenía olor a alcohol.

Otro de los padres que formó parte de la caravana también se presentó a declarar. Visualizó desde su auto como el 147 hacía “trompos” por lo que se adelantó hasta el micro donde iba el profesor y todos los chicos para avisar. Volvió al lugar y observó cómo el imputado se tambaleaba al bajar de la camioneta y recordó también el olor a alcohol.

Un testigo que también estaba con el grupo de taekwondo observó cómo la camioneta perdió el control y aceleró porque pensó que lo iba a chocar. Los otros dos testigos fueron un policía que llegó al lugar del incidente y un perito de la División Ingeniería Vial Forense.