07 de julio de 2022
07 de julio de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Diego Luciani interviene como fiscal
Juicio a Gostanián: declararon dos testigos que trabajaron en la Casa de la Moneda
El ex presidente de la entidad durante el menemismo y otros dos funcionarios están acusados de acordar sobreprecios por más de un millón de dólares para percibir comisiones en la compra de equipos y repuestos a una empresa alemana, cuyo agente intermediario también está imputado.

Dos empleadas de la Casa de la Moneda declararon hoy como testigos en una nueva audiencia del juicio al que llegaron acusados el titular del organismo durante el gobierno de Menem, Armando Gostanián; el vicepresidente Juan Carlos Kalfaian y el gerente general y director Rubén Chorbadjian, por el supuesto pago de sobreprecios que retornaban como comisiones a través de la compra de equipos y repuestos a la empresa alemana Atlantic Zeiser, cuyo representante e intermediario Jorge Molina también está imputado.

La primera mujer en declarar se desempeñó en la entidad entre 1972 y 2013. Entre 1989 y 1999,  fue la encargada de la Oficina de Despacho del Directorio, que justamente integraban los tres funcionarios acusados. Las preguntas del fiscal Diego Luciani apuntaron a conocer la dinámica de funcionamiento y el vínculo con las otras áreas del organismo.

Luego fue turno de la segunda testigo, quien en el mismo periodo integró el departamento de compras. Ante las consultas del representante del MPF, el presidente del Tribunal Oral Federal N°4 Pablo Bertuzzi -que completan Leopoldo Bruglia y Néstor Costabel- y las defensas, dijo recordar a la empresa Moligraf/Acremo como representante de la firma alemana. Y en particular, reconoció el apellido “Molina” por leerlo en documentación vinculada a compras a proveedores. En ese sentido, señaló que una máquina provista por Atlantic Zeiser “no se puso en funciones inmediatamente”, sino que ocurrió “una o dos gestiones después, en 2004 o 2005”.

La semana pasada, otra testigo que se desempeñó como secretaria privada de Molina aseguró en el juicio que las operaciones realizadas entre la Casa de la Moneda y Atlantic Zeiser para la compra de equipos y repuestos de máquina numeradoras de billetes incluían un sobreprecio destinado a “comisiones”. Si bien no pudo determinar a qué personas era destinado el dinero, relató que estaba al tanto de lo que ocurría a través del propio Molina, quien le solicitaba que oficie de traductora con el principal ejecutivo de la empresa alemana, Karl Georg Schillinger, para informarle los porcentajes acordados.

El juicio continuará el viernes 5 de diciembre a las 9:00. Para ese día, se prevé que declaren otros cuatro testigos.