05 de octubre de 2022
05 de octubre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Requerimiento de la Fiscalía Federal N°2 de Morón con la colaboración de la UFESE
Pidieron juicio oral para uno de los integrantes de la banda M-19 por secuestrar y robar a un hombre
Se trata de Axel Joel Santa Cruz, acusado de intervenir, junto a otros tres sujetos que aún no fueron individualizados, en el secuestro extorsivo de un hombre en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga el 6 de diciembre pasado.

El fiscal a cargo de la Fiscalía Federal N°2 de Morón, Carlos Hernán García, le solicitó al responsable del Juzgado Federal N°1 de esa jurisdicción, Martín Alejandro Ramos, la elevación a juicio de la investigación seguida contra Axel Joel Santa Cruz por el secuestro extorsivo y robo agravado a un hombre, ocurrido en la noche del 6 de diciembre pasado en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga. En la causa se investiga la participación de otras tres personas, quienes aún no pudieron ser individualizadas.

Santa Cruz era investigado por su intervención en la banda del Monoblock 19 del barrio Ejército de los Andes, conocido como "Fuerte Apache", dedicada a realizar secuestros extorsivos y delitos contra la propiedad en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, Campana, Lomas de Zamora, Morón y San Isidro. De hecho, en junio pasado, el fiscal Sebastián Lorenzo Basso, requirió su procesamiento con prisión preventiva, acusado de integrar junto a otras nueve personas,una asociación ilícita dedicada a este tipo de ilícitos.

 

Los hechos

Alrededor de las 22.00 del 6 de diciembre pasado, la víctima caminaba por la calle Zapiola cuando, al llegar a la intersección de la calle Carabobo, fue interceptado por un Chevrolet Agile gris plata, del que descendieron tres personas armadas, quienes lo golpearon y obligaron a subir a la parte trasera del vehículo. Los delincuentes interrogaron a la víctima sobre su profesión y sobre si tenía dinero. Les dijo que en la guantera de su auto había 7 mil pesos, por lo que se dirigieron hacia donde estaba detenido el vehículo de la víctima.

Una vez allí, el secuestrador que estaba sentado en el asiento delantero del acompañante se bajó, abrió con una remera la puerta del auto y sustrajo el dinero en cuestión. Tras ello, retomaron la marcha y desapoderaron a la víctima de su teléfono celular y billetera, que contenía su documento, licencia de conducir, tarjetas de crédito y dos mil pesos. Como querían más dinero, los captores decidieron ir a un cajero automático, pero al no poder extraer más efectivo decidieron comunicarse con la familia de la víctima y solicitar el pago de un rescate.

A la banda del Monoblock 19 del barrio Ejército de los Andes se le imputan secuestros extorsivos y delitos contra la propiedad en la Ciudad de Buenos Aires, Campana, Lomas de Zamora, Morón y San Isidro.

Simultáneamente, el padre de la víctima advirtió que su hijo –quien había salido a buscar unas bebidas a la heladera que la familia tiene en un garage de la misma cuadra- tardaba en regresar. Al salir a la calle y ver que el vehículo de su hijo estaba abierto, supuso que algo le había ocurrido. Sobre la presunción de que podían haberlo llevado hasta su vivienda en la localidad bonaerense de Haedo, los familiares se dirigieron hacia allí, mientras que un vecino se quedó en la casa, con el celular del padre del cautivo, por si se comunicaban allí.

Los captores llamaron desde el celular de la víctima al padre de éste y los atendió el vecino –que simuló ser el padre del joven-, a quien le exigieron la suma de 100 mil pesos. Sin embargo, cuando el interlocutor les preguntó dónde debía dejar el dinero, el secuestrador le dijo que se comunicaría más tarde. Mientras los delincuentes debatían en qué lugar debían acordar el pago, advirtieron que el celular de la víctima podía tener sistema de rastreo, por lo que lo rompieron y tiraron por la ventana del auto.

Tras ello, los captores advirtieron que no tenían desde donde comunicarse con la familia de la víctima, por lo que se comunicaron nuevamente desde el teléfono de uno de los secuestradores, al que quisieron cambiarle el chip, pero no pudieron adquirir uno nuevo. La conversación quedó registrada por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) La Matanza, que tomó intervención en el caso.

Así, la víctima fue trasladada hasta un barrio donde le ataron las manos con precintos y lo colocaron en el baúl del Chevrolet. Desde allí, los secuestradores nuevamente se comunicaron con la familia e hicieron hablar al hombre con su padre.

Al rato, los delincuentes volvieron a colocar a la víctima en el asiento trasero y, cuando se proponían a retomar la marcha, salieron corriendo ante la presencia de un móvil policial. Esa oportunidad fue aprovechada por la víctima para escapar, quien corrió hacia los efectivos policiales que lo trasladaron a la Comisaría de Ciudadela, desde donde se comunicaron con sus familiares.

 

Participación en otros secuestros, detención y reconocimiento

En el marco de la pesquisa, el titular de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE), Santiago Marquevich, le informó al fiscal García que el hecho que investigaba tenía características similares a otros tres sucesos investigados por la Fiscalía Federal de Campana, por la Fiscalía Federal N°1 de la Capital Federal y por la Fiscalía Federal N°2 de San Isidro.

En tal sentido, el responsable de la UFESE señaló que “las víctimas fueron trasladadas por vías rápidas, como la avenida General Paz y autopista Acceso Oeste, tratándose de arterias que tienen fácil acceso al barrio denominado ‘Fuerte Apache’ (…) las víctimas fueron golpeadas e interceptadas al momento de ingresar o egresar de sus viviendas”, al tiempo que se indicó que todas las víctimas fueron liberadas en las inmediaciones del barrio Ejército de los Andes".

Además, en la causa que tramita en la justicia federal de Campana se detuvo a Hugo Leonardo “Leo” Chrusciel y, gracias al análisis de su teléfono celular, se determinó que mantuvo comunicaciones con personas domiciliadas en el barrio “Fuerte Apache” y con Luciano Abel “Lucho” Altamirano y Axel Joel “Pachu” Santa Cruz, entre otros.

El estudio sobre el modo de operar realizado por la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos permitió vincular a una misma organización en delitos perpetrados en distintas jurisdicciones.

El análisis de los perfiles de la red social Facebook también evidenció lazos entre Santa Cruz, Altamirano, Brian Jara –investigado por un secuestro en la Capital Federal- Chrusciel, Reynaldo Miguel Alcocer Sánchez, Sergio Gustavo Silvero –estos dos, apresados el 7 de marzo en el marco de la pesquisa por los secuestros extorsivos de Campana- y Gonzalo Parafita, detenido por el secuestro en San Isidro.

Finalmente, el 18 de marzo pasado, en la localidad bonaerense de Luján, se detuvo a Santa Cruz, por el secuestro extorsivo de un hombre que investiga la Fiscalía Federal de Campana. Luego de que la víctima reconociera fotos del imputado, el fiscal García requirió la realización de una rueda de reconocimiento, en la que identificó a Santa Cruz como la persona que se sentó a su izquierda, en el asiento trasero del Chevrolet Agile, realizó las llamadas extorsivas e impartió las órdenes al resto de los individuos.

En base a las pruebas colectadas, el fiscal García consideró que Axel Joel Santa Cruz debía ser sometido a juicio como “coautor penalmente responsable del delito de secuestro extorsivo agravado por el número de intervinientes, en concurso ideal, con el delito de robo agravado mediante el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo tenerse por acreditada y por haberse perpetrado en poblado y en banda”.

Además, el representante del Ministerio Público postuló el sobreseimiento de Sergio Gustavo Silvero y Reynaldo Miguel Alcocer Sánchez en virtud de que, el 20 de marzo pasado, el juez interviniente les dictó la falta de mérito y desde entonces no se recabaron pruebas que los vinculen a los hechos investigados que permitan adoptar otro criterio procesal.