27 de octubre de 2021
27 de octubre de 2021 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Investigación conjunta de la PROCUNAR, la Fiscalía Federal N°8 y el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires
Procesaron con prisión preventiva a doce integrantes de una organización narcocriminal que operaba en la villa 1-11-14
La medida recayó sobre el líder y once miembros de la banda, que fueron detenidos en distintos allanamientos realizados en septiembre pasado. Además, se les imputa acopio de armas y municiones. Paralelamente, el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°1 de la Ciudad Autonóma dispuso la prisión de otros tres integrantes de la organización.

En el marco de la investigación conjunta desarrollada por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), la Fiscalía Federal N°8 de la Capital Federal, a cargo de Eduardo Taiano, y la titular de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes (UFEIDE) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Cecilia Amil Martín, el responsable del Juzgado Federal N°12, Ariel Lijo, procesó con prisión preventiva a uno de los líderes y once integrantes de una organización que operaba en el barrio “Padre Rodolfo Ricciardelli” (ex Villa 1-11-14), del barrio porteño del Bajo Flores. También se trabaron embargos de entre 3,5 millones y 5 millones de pesos sobre los bienes de los procesados.

Además, en el tramo de la causa que tramita en el fuero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°1, Rodolfo Ariza Clerici, dispuso la prisión domiciliaria de otro de los integrantes de la organización y la prisión preventiva por 90 días de otros dos hombres.

La investigación

A luz del “Convenio Específico en materia de narcocriminalidad” suscripto el año pasado por el procurador general -protocolizado mediante Resolución PGN N°72/2020-, en junio pasado se conformó un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) entre la PROCUNAR, la Fiscalía Federal N°8 y la UFEIDE para investigar diversas causas que tramitaban en los fueros federal y local de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las cuales se logró individualizar a un grupo de personas que actuaba bajo la misma modalidad y comercializaba estupefacientes con características distintivas, a través de un sistema de turnos que funciona, desde hace más de dos décadas, en un territorio de 7 hectáreas conocido como “El Sector de los Peruanos”, dentro de ese asentamiento poblacional.

El intercambio de información entre los integrantes del ECI permitió establecer que la comercialización al menudeo de la droga se efectuaba a través de cuatro puntos del barrio, pero en los últimos tiempos, dado los patrullajes efectuados por la Gendarmería Nacional, se redujeron a tres puntos. Asimismo, las drogas ofrecidas estaban fraccionadas del mismo modo y con el mismo tipo de envoltorios distintivos, sea que se tratase de pasta base, cocaína o marihuana.

Por otra parte, en los hechos en los que interviene la UFEIDE se identificaron siete casos de flagrancia relacionados a la estructura narcocriminal, en los que se incautaron envoltorios de marihuana, cocaína y pasta base, acondicionados para su venta. A partir de la prueba producida por el MPF se pudo relacionar estos hechos con la organización y solicitar la detención de estas siete personas. También, gracias a las tareas de campo desplegadas por personal de la División Operaciones Metropolitanas Sur de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina, junto a los patrullajes de la Gendarmería, se allanaron distintos domicilios del “Sector de los Peruanos”, donde se acopiaba y fraccionaba la droga, y se almacenaban armas y dinero.

Las drogas ofrecidas estaban fraccionadas del mismo modo y con el mismo tipo de envoltorios distintivos, sea que se tratase de pasta base, cocaína o marihuana.

La información compartida por la fiscal Amil Martín junto con la investigación desarrollada en la justicia federal, permitió al MPF construir la imputación respecto de los tres actuales líderes de la organización, de otros seis responsables de la comercialización de la droga en la zona y de otras catorce personas que detentaban distinto roles en la estructura. Todos ellos pertenecerían a la organización narcocriminal que encabezaba Marcos Antonio Estrada Gonzáles, condenado a 17 años de prisión como líder de una organización, que opera en la zona desde 1999, destinada al tráfico y comercio ilícito de estupefacientes y acopio de armas de fuego.

Así, en los veinticuatro allanamientos ordenados por el juez Lijo, en septiembre pasado, se detuvo a doce personas, que se sumaron a los siete pedidos de detención realizados en el marco de las pesquisas que tramitan ante la UFEIDE. Los detenidos en la investigación federal fueron indagados por el juez entre el 22 y el 24 de septiembre.

Procesamientos

En virtud de las pruebas recabadas en las investigaciones desarrolladas por ambos Ministerios Públicos Fiscales, el juez Lijo consideró que “la totalidad de circunstancias relatadas, valoradas dentro del contexto de organización piramidal y con la envergadura delictiva demostrada por la agrupación analizada, permite sostener válidamente que los causantes actuaron en connivencia y pleno acuerdo con los restantes coimputados en las conductas ilícitas por las que fueran intimados en este legajo de investigación”.

Agregó que los investigados “integraron hasta sus respectivas detenciones, junto a un nutrido e indeterminado grupo de personas, una organización destinada a concretar actividades de tráfico de narcóticos en el interior e inmediaciones de la villa 1-11-14 de esta ciudad, logrando montar un andamiaje tal que les permitiera mantener la hegemonía territorial de un vasto sector de aquel asentamiento, controlando varios pasillos e inmuebles ubicados allí, empleando constantemente una cantidad de armas de fuego, sus piezas y municiones con la evidente finalidad de impedir la ocurrencia de situaciones conflictivas que pongan de alguna manera en riesgo el normal desarrollo de las referidas maniobras”.

El intercambio de información entre los integrantes del ECI permitió establecer que la comercialización al menudeo  se efectuaba a través de cuatro puntos del barrio, que se redujeron a tres por la intensificación de patrullajes de la Gendarmería.

Por ello, el juez dispuso el procesamiento con prisión preventiva de uno de los detenidos como organizador de una cadena destinada al tráfico ilícito de sustancias estupefacientes en el que intervinieran más de tres personas y como coautor de acopio de armas de fuego, sus piezas y municiones. Asimismo, trabó embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 5 millones de pesos.

También, procesó a otros nueve hombres y la mujer detenidos en los procedimientos, como miembros de la organización y coautores de los delitos de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada para cometerlo y acopio de armas de fuego, sus piezas y municiones, al tiempo que embargó sus bienes por 3,5 millones de pesos.

Por otra parte, dispuso la inhibición general de bienes y bloqueo inmediato de las cuentas bancarias del líder de la organización y de la mujer procesada.

Asimismo, y en el marco de la investigación desarrollada por la UFEIDE, el juez contravencional Rodolfo Ariza Clerici dictó la prisión domiciliaria de otro de los implicados y la prisión preventiva por 90 días de otros dos hombres, por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.