10 de diciembre de 2018
10 de diciembre de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervienen la Fiscalía Federal N°2 de Mar del Plata y la PROCELAC
Mar del Plata: procesaron a los dueños del prostíbulo Madaho's por lavado de activos
Lo dispuso el titular del Juzgado Federal n°3 de esa jurisdicción, quien ordenó además millonarios embargos sobre los bienes de los imputados. De acuerdo a la investigación, los acusados utilizaron un entramado de sociedades y testaferros para canalizar y disimular los ingresos provenientes de la explotación económica de la prostitución ajena.

En línea con lo requerido por el Ministerio Público Fiscal, el titular del Juzgado Federal N°3 de Mar del Plata, Santiago Inchausti, dispuso el procesamiento -sin prisión preventiva- de los principales responsables del prostíbulo Madaho's, en el marco de la causa que investiga presunto lavado de activos provenientes de la trata de personas con fines de explotación sexual. La resolución, que incluye millonarios embargos sobre las personas físicas y jurídicas involucradas, alcanza a un grupo de familiares y allegados de los dueños del local nocturno, quienes habrían participado activamente y de manera sostenida en el tiempo en las distintas maniobras destinadas a darle apariencia de licitud y disimular el creciente patrimonio originado en la trata de personas y explotación de la prostitución ajena, delito que tenía como epicentro el mencionado prostíbulo que funcionó en la calle Alem 4285 de la ciudad de Mar del Plata.

Delito precedente

Bajo la apariencia de un pub nocturno de sofisticado perfil –contaba con un estricto control de acceso, se encontraba ubicado en una zona residencial, lindero a un hotel internacional- Madaho’s funcionó hasta el 19 de septiembre de 2014, cuando se produjo el allanamiento que derivó en su posterior clausura, ante la sospecha de que en el lugar se explotaba sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad. Al momento del procedimiento se encontraban 25 mujeres, dos de ellas de nacionalidad extranjera.

La investigación desarrollada por la Fiscalía Federal N°2 -a cargo de Nicolás Czizik- que incluyó testimonios de víctimas y empleados del local, tareas de campo, escuchas telefónicas y análisis de la documentación secuestrada en los allanamientos, entre otros elementos, permitió establecer la dinámica y el funcionamiento del local, así como también la responsabilidad e intervención de cada uno de los acusados en el negocio. De hecho, durante el allanamiento en el local Madaho’s se pudo dar con un sobre con la inscripción “Mario Sasiain” que contenía una suerte de reglamento sobre el funcionamiento del lugar, con “instrucciones” para los encargados y para las mujeres que allí concurrían.  Así, pudo acreditarse que un aspecto central era la restricción de la  libre determinación de las víctimas, circunstancia que les permitía contar con la presencia de las mujeres reclutadas, controlar que las mismas no se ausentaran por más tiempo que el que pudiera durar una salida con un “cliente”, que cada consumición que obtuvieran fuera asentada, que sean registradas también cada vez que salían, y que todo ello fuera aceptado por las mujeres dado el apercibimiento de multas y/o sanciones.  En algunos casos habría habido más de setenta mujeres explotadas por noche, lo que da una magnitud del negocio ilícito que allí tenía lugar.

En el marco de ese expediente, la justicia confirmó los procesamientos de cinco imputados por considerarlos coautores  -tres de ellos- y partícipes -en los dos casos restantes- del delito de trata de personas con fines de explotación sexual agravado por el abuso de situación de vulnerabilidad, por ser cometido contra más de tres víctimas, por la participación de tres o más personas y por haber logrado la explotación.  Uno de los propietarios de Madaho's fue detenido en agosto del año pasado a pedido de la Fiscalía, luego de verificarse que allegados al imputado habían contactado a una víctima para intentar modificar su testimonio.

Sociedades pantalla y testaferros

A fines del año pasado, la Fiscalía Federal N°2 y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), en base a una exhaustiva investigación patrimonial de los imputados y su círculo íntimo, solicitaron una serie de indagatorias, embargos y secuestros de vehículos, entre otras medidas que tenían como fin avanzar en torno a la investigación de una asociación ilícita dedicada a canalizar al mercado los fondos generados por la trata de personas que se materializaba en Madaho's, hipótesis delictiva que ahora la justicia federal de Mar del Plato respaldó con el dictado de procesamientos y embargos millonarios.

En esta línea, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que la puesta en circulación en el mercado, con fines de camuflaje, de dinero proveniente de la explotación de las mujeres se llevó a cabo a través de su incorporación y confusión con el giro comercial del local “Madaho’s”, emprendimiento comercial que se utilizó como fachada de una actividad ilícita lucrativa. Sobre esta idea, los fiscales explicaron que además de las ganancias derivadas de la explotación y del pago de copas y tragos como condición previa e inevitable, también se consolidaba el ingreso de dinero por los conceptos de 'derecho a espectáculo' y 'entrada', resultando todos estos ingresos modos de disimular el origen del dinero fruto de la explotación sexual. "El modo en que ha sido montado el establecimiento, aprovechándose la fachada de un bar nocturno en el que se ofrecen shows en vivo, para en realidad lucrar con el cuerpo de mujeres vulnerables, obliga a considerar que aún aquél dinero que hubiere salido de los clientes del bar para abonar entradas y consumiciones, es por sí mismo dinero percibido indirectamente gracias al emprendimiento ilícito que germinaba en el interior del local. Como anticipamos anteriormente, el negocio no podía funcionar y solamente tenía razón de ser por la actividad sexual que se pactaba en el interior y que era controlada, dirigida y usufructuada por los responsables del establecimiento. El bar por sí mismo, por la cantidad de consumos y pagos en general en efectivo, es un negocio permeable para mezclar en su contabilidad ingresos de dinero de origen delictivo”, indicaron.

En su resolución, el juez identificó al menos 28 operaciones de lavado de activos efectuadas bajo una "maniobra cosmética" que buscaba disimular el origen espurio del dinero puesto en circulación y de las que habrían participado las personas ahora procesadas. En este sentido, señaló que los responsables del local Madaho's  conjuntamente con personas de su extrema confianza -en muchos casos familiares directos- conformaron un entramado de sociedades comerciales y fideicomisos por medio de los cuales se materializaron operaciones de compras y venta de vehículos de alta gama, de permuta de inmuebles y circuló una gran cantidad de dinero en efectivo de origen ilícito.

Las sociedades eran constituidas por los principales explotadores del local pero también por otras personas allegadas, los llamados “testaferros”. Además de ser conformadas por un patrimonio inicial presumiblemente ilícito (proveniente de Madaho’s), las sociedades eran receptoras de bienes (muebles o inmubles) que los acusados obtenían con dichas ganancias.  Por ejemplo, entre 2004 y 2013 la empresa Rolafa S.R.L. que explotaba el emprendimiento Madaho’s, no obtuvo resultado positivo en ningún período. Sin embargo, entre 2002 y 2015 registró acreditaciones bancarias por más de 10 millones de pesos.

El magistrado refirió que de las pruebas obrantes en el expediente surgen “claramente” las tres etapas del lavado. El primero comienza con el proceso de reciclaje en el momento en que la actividad ilícita fue enmascarada como un comercio gastronómico a nombre de una o varias sociedades (ROLAFA, y anteriormente SAF), circunstancia que permitió canalizar el dinero ilícito como entradas y consumiciones de bebidas a través de la contabilidad formal (pagos con tarjetas de crédito o facturados) o informal (pagos en efectivo sin registrar) del local. “En ningún momento quedaba asentado que el verdadero motivo de esos pagos por parte de los clientes/prostituyentes era la contraprestación para tener sexo con las mujeres explotadas. Con ello se cumplía con la primera etapa de colocación del lavado”, señaló.

Luego comenzaba la estratificación: ya en el sistema financiero ese dinero y una fachada (las sociedades) para justificar el origen de los fondos, los imputados empleaban los fondos para mantener el negocio ilícito (pago a proveedores, empleados, gastos corrientes, etc.) y para invertirlo en otros negocios (inmobiliarios), utilizando para ello otras pantallas (como los fideicomisos o el uso de testaferros-familiares) para adquirir bienes. También lo confundían ingresos lícitos de otras actividades, como la de asesoramiento contable. Por último tenía lugar la etapa de integración del blanqueo, donde se detectan  los gastos corrientes para los imputados y sus familias, viajes, compra de vehículos, etc. “Todo ello era posible sin despertar sospechas porque el origen del dinero estaba oculto en la maraña de sociedades y de emprendimientos normales y lícitos”, concluyó.

En el marco de la presente causa se han secuestrado vehículos y embargados inmuebles ligados a los imputados.

Calificación legal y embargos

El juez Santiago Inchausti dictó el procesamiento de diez imputados como coautores del delito de lavado de activos agravado por ser realizado con habitualidad y como miembro de una asociación conformada para la comisión continuada de hechos de esta naturaleza (arts 45 y 303 inc.1 y 2a del CP y arts. 306 y 310 del CPPN) y les trabó embargos que van desde los 2 a los 40 millones de pesos.

En la misma resolución decretó la responsabilidad penal de cuatro sociedades, a las cuales les trabó embargos sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 20 millones de pesos.