02 de febrero de 2023
02 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene la Fiscalía General Nº7 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional
Derrumbe de Beara: una testigo aportó fotografías del entrepiso y de la cantidad de gente que había en el local
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº7 se presentaron siete testigos: todos ellos asistieron la noche del incidente ocurrido en septiembre de 2010, donde fallecieron dos jovenes.

“Era habitual decir ‘cómo se mueve esto’, no fue solo de esa noche”, dijo hoy ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº7 uno de los testigos que estuvo presente la noche que se derrumbó el entrepiso del boliche “Beara”, en septiembre de 2010. Como consecuencia del incidente, fallecieron Ariana Beatriz Lizarriaga (21) y Paula Leticia Provedo (20) y más de 50 personas resultaron heridas. Siete personas declararon hoy y contestaron preguntas que les realizó el fiscal Oscar Ciruzzi, las querellas y algunas de las defensas de los 17 imputados.

La madrugada del 10 de septiembre de 2010 los ex integrantes del grupo “Ráfaga” llevaban adelante un recital dentro del local bailable ubicado en la avenida Scalabrini Ortiz 1638. Cerca de las 3.50, el entrepiso del local colapsó y se derrumbó sobre la planta baja, lo que ocasionó las muertes y las lesiones de los y las jóvenes que se encontraban esa noche. Entre las 17 personas que llegaron a juicio están los responsables del boliche y del local de al lado, ex funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que debían controlar el estado del lugar y policías que están acusados de cobrar coimas. La investigación del caso fue llevada adelante por el fiscal Andrés Madrea.

La primera en presentarse en la audiencia de hoy ante los magistrados Alejandro Noceti Achaval, Gabriel Vega y Gustavo Alterini fue una joven que estuvo aquella madrugada dentro del local y que aportó al comienzo de la causa varias fotografías donde se ven las heridas que sufrió y también el entrepiso y cuánta gente había allí. A preguntas del fiscal Ciruzzi dijo que tenía más imágenes y que las había subido a su cuenta de Facebook unos días después de lo sucedido.

La joven recordó que esa noche había bastante gente en el local, que había una máquina que tiraba humo y que eso dificultaba la respiración y también la visión. Marcó que había incluso más gente en el entrepiso y que a ella desde abajo le daba la sensación de que el techo no era muy firme sino que era “como de durlock”. Recordó que al momento del derrumbe ella estaba en un costado y que recibió varios golpes porque la gente tiraba parte del entrepiso para poder salir.

“Era habitual decir ‘cómo se mueve esto’; no fue solo de esa noche”, dijo un joven testigoo y agregó: “No hacía falta ni que hubiera mucha gente, con caminar un poquito fuerte vibraba todo”.

Otra mujer que declaró hoy coincidió en que había mucha gente en el local: sostuvo que no había nadie controlando el acceso al entrepiso y que como consecuencia del derrumbe tuvo fisurada una costilla y sufrió una rectificación cervical.

El siguiente testigo dijo que conocía a Agustin Dobrila (uno de los socios en la empresa “El Viejo Sabio S.A.”, que explotaba comercialmente el boliche Beara y también el local “Caramel”) y a Maximiliano Fratino (co-organizador del recital de aquella noche) porque su primo era habitué del boliche y que él mismo había ido varias veces. “Era habitual decir ‘cómo se mueve esto’; no fue solo de esa noche”, dijo el joven y agregó: “No hacía falta ni que hubiera mucha gente, con caminar un poquito fuerte vibraba todo”.

Después de ese testimonio, declararon cuatro personas que tenían vínculo de amistad o de cercanía con los implicados. El primero de ellos fue un hombre que tenía “vínculo comercial” y que se presentó como alguien que “trabaja en la noche” y que conseguía gente para ir a los boliches.

Ante las preguntas de la fiscalía, y al contrario de lo que dijeron los testigos que declararon hasta este momento, el testigo sostuvo que no había mucha gente en el local ese día porque era jueves. Aseguró entonces que no habría más de 80 personas dentro, ya que era imposible que ingresaran 200 allí por el tamaño de Beara. El fiscal Ciruzzi pidió entonces una lectura de la declaración realizada en la instrucción, donde el testigo habló de 200 personas al momento en que tocaba el grupo “Dimensión”.

Después de este testimonio, declaró una mujer que conocía a Dobrila (ya que una amiga suya se había puesto en pareja con él) y que también tenía una amistad con Juan Carlos María Yun, otro de los socios de “Viejo Sabio S.A”. La testigo señaló que no había mucha gente dentro del local y que en el entrepiso serían “unas 30 personas”.

La ex pareja de Dobrila también se presentó y se le marcó que no podía declarar en contra del imputado, ya que seguía legalmente casada. Ante las preguntas del fiscal Ciruzzi, sostuvo que estaban “cómodos” esa noche porque no había mucha gente y que habría dentro del local unas 250 personas. Cuando las defensas le preguntaron sobre los implicados, dijo que “se les arruinó la vida a ellos también”.

Por último, declaró un hombre que también conocía a Fratino y a Dobrila y que había organizado para ese jueves su festejo de cumpleaños en Beara. “El entrepiso tenía las vibraciones normales de un boliche pero nunca temí que el piso se cayera”, sostuvo ante las preguntas de la Fiscalía al respecto de si había notado algo en particular.

El juicio seguirá el próximo miércoles 9 de diciembre, con definiciones sobre algunos testigos que también estuvieron aquella madrugada y que todavía no se presentaron. Luego, será el turno de los peritos que intervinieron en la causa, los testigos relacionados con la habilitación de Beara y los distintos testigos solicitados por las defensas.