Intervienen el fiscal general Federico Carniel y PROCELAC

Carbón Blanco: con la lectura de las acusaciones, comenzó en Resistencia el juicio contra tres acusados de haber lavado dinero para la organización narcocriminal

Las tres personas pertenecían al círculo de confianza del abogado y empresario fallecido Carlos Salvatore, líder de la organización que se dedicaba al contrabando de cocaína. “Se puede concluir que los fondos invertidos por los imputados provenían de operaciones internacionales de narcotráfico”, sostiene uno de los requerimientos que se leyó en la jornada. El debate continuará el próximo 11 de septiembre.

El Tribunal Oral Federal de Resistencia comenzó hoy el juicio oral contra tres personas acusadas de lavar dinero para la organización narcocriminal condenada por la denominada operación “Carbón Blanco”, que fuera liderada por el abogado y empresario Carlos Salvatore, quien falleció en 2019. En el debate, el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal general Federico Carniel y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), a cargo de Diego Velasco.

Sergio Daniel Salomone y Viviana Tejero están acusados de ser miembros de una asociación dedicada a la puesta en circulación en el mercado de bienes provenientes de hechos ilícitos por un monto de 300 mil pesos, a través de negocios jurídicos simulados con entidad para conferirles la apariencia de un origen lícito.

Por su parte, Leopoldo Daniel Carrena llegó a juicio acusado de ser coautor del delito de lavado de activos de origen delictivos, agravado por haberse cometido con habitualidad y en banda y con la habitualidad y con la intervención de personas de existencia ideal.

Los tres fueron señalados por la fiscalía como personas de confianza de Salvatore y llegaron a la instancia de juicio en libertad.

Durante la primera audiencia, el tribunal —integrado por los jueces Jorge Sebastián Gallino, Mariela Emilce Rojas y Eduardo Rodrígues Da Costa— ordenó la lectura de los requerimientos de elevación a juicio de la fiscalía y de la calificación legal del requerimiento de la querella.

Además, los magistrados rechazaron las recusaciones planteadas por las defensas contra los jueces Gallino y Rojas. El juicio continuará el próximo viernes 11 de septiembre, con las indagatorias de los acusados.

El caso

Según la acusación, dentro de la organización delictiva liderada por Salvatore, el rol de Carrena consistió en la conformación de sociedades en Estados Unidos y también en la ingeniería de esas sociedades financieras, por donde la organización canalizaba sus espurias ganancias, mediante la compra y venta de activos.

Además, se señaló que Carrena, para llevar adelante las maniobras de lavado de activos, constituyó 42 empresas. Según consta en el requerimiento de elevación a juicio, una vez creadas, el hombre ejecutaba la segunda etapa de su trabajo dentro de la organización ilícita, que consistía en utilizar a estas compañías para el blanqueo de los bienes “logrados del delito precedente para otorgarle una apariencia de legalidad”. A su vez, concretaba maniobras para simular operaciones inmobiliarias de compra venta con la finalidad de legitimar dichas operaciones.

“Se encuentra acreditado que el encartado ha realizado una multiplicidad de maniobras de lavado durante un lapso relativamente extenso de tiempo. Esta circunstancia muestra la ‘habitualidad’ en su comportamiento, exteriorizada en la continuidad o repetición de las acciones delictivas reprochadas, en gran medida contemporáneo a la generación de rédito económico obtenido a través del contrabando de narcóticos, y la permanencia en la administración de los activos detectados”, sintetizó el fiscal Carlos Amad en el requerimiento.

Por su parte, Salomone y Tejero están acusados poner en circulación bienes provenientes de hechos ilícitos. “Se puede concluir que los fondos invertidos por los imputados provenían de operaciones internacionales de narcotráfico”, sostuvo el fiscal en el requerimiento de elevación a juicio. Allí, les atribuyó a los dos imputados haber adquirido inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires y Villa Gesell y haber recibido dinero, tras la muerte de Salvatore, una póliza radicada en la Isla de Man.

En abril de 2023 Salomone y Tejero fueron elevados a juicio oral y lo mismo ocurrió con Carrena en mayo de 2024. Finalmente, el tribunal unificó las causas en noviembre de 2024.

Carbón Blanco

En 2015, Salvatore fue condenado a 21 años de prisión en la causa que mediáticamente se conoció como “Carbón Blanco”. Allí se lo consideró como organizador de una asociación ilícita que en 2012 envió más de una tonelada de cocaína a Portugal y España escondida en contenedores que llevaban carbón vegetal.

En mayo de 2018, Salvatore murió de un paro cardiorrespiratorio cuando estaba internado en el Hospital Argerich del barrio porteño de La Boca. Su fallecimiento se dio en medio del juicio por las maniobras de lavado de activos que llevaba adelante la organización.

Como consecuencia de ello, en marzo de 2019, el Tribunal Oral Federal de Resistencia condenó a los integrantes de banda con penas de hasta 9 años. El veredicto alcanzó a la esposa de Salvatore, Silvana Susana Vallés, y a su suegro, Santiago Vallés Ferrer, que fueron condenados a 7 años.

Al socio de Salvatore, Ricardo Gassan Saba, le fijaron una pena de 9 años de prisión. Si bien Carla Yanina Salvatore D’ Ursi, hija del fallecido líder, fue absuelta en ese debate, finalmente fue condenada en abril de 2025 en un proceso de reenvío. En el juicio oral por lavado intervino el fiscal general Carniel junto a la PROCELAC.