Lesa humanidad | Noticias
La decisión la tomó el juez mendocino Walter Bento a pedido de la fiscal ad hoc Gema Guillén, luego de que la Cámara Federal agravara la situación del ex magistrado al considerarlo partícipe primario de secuestros, torturas y otros delitos considerados de lesa humanidad.
La resolución se da a partir de un pedido del Ministerio Público Fiscal para evitar la revictimización de los testigos citados y que no sea el propio imputado quien realice las preguntas durante el juicio oral que se lleva adelante contra integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU).
La víctima sobreviviente es Víctor Manuel Cobos, un chofer y militante sindical secuestrado en las instalaciones de la empresa de transporte y luego torturado en la comisaría 4ª junto a otros compañeros. Para la Fiscalía, el caso tuvo como objetivo el "disciplinamiento social para el trabajo".
La solicitud de la Unidad Fiscal incluye a militares, policías federales y bonaerenses con poder de mando y ejecutores directos, y a un civil de la CNU. Se los juzgará por secuestros, tormentos y lesiones. Son "actos de genocidio y crímenes de lesa humanidad", señalaron los fiscales.
La Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad volvió a convocar a abogados querellantes, organizaciones de derechos humanos y a representantes de organismos del Estado para proyectar las acciones de cara al resto de 2015.
El ex general Riveros, un jefe de zona y el comisario de la seccional son los tres acusados. Se les imputan allanamientos ilegales, privaciones ilegales de la libertad, tormentos y robo. Interviene el fiscal Marcelo García Berro.
El fiscal Walter Rodríguez pidió la indagatoria del ex secretario del fallecido juez federal Fernando Mántaras por tres nuevos hechos. Le imputa violación de sus deberes y el abandono de un hombre que murió detenido. Recibían denuncias de torturas, no investigaban y procesaban a las víctimas.
El fiscal Ouviña desmenuzó documentos de embajadas, servicios de inteligencia, agentes secretos y archivos de diferentes países. El punta pie inicial lo dio la dictadura chilena para perseguir a los exiliados y el impulso logró el acople del resto de los gobiernos totalitarios de la región.