Lesa humanidad
Incluye los casos de 27 víctimas de secuestros, torturas y homicidios en distintos centros clandestinos. Cinco de los imputados ya cuentan con una condena a prisión perpetua. Los acusados actuaron en el Destacamento de Inteligencia 121 del Ejército.
Son los militares Rubén Cervera y Horacio Maderna y el abogado Pedro Rodríguez, el primer civil que recibe una condena por crímenes de lesa humanidad en Rosario. Todos fueron condenados a ocho años y medio de prisión.
El fiscal Dante Vega destacó que en los últimos meses la fiscalía pidió la detención de 50 integrantes de fuerzas armadas y de seguridad, e informó las acciones que se encuentran desplegando para dar con los fugitivos.
El Tribunal Oral Federal de Santa Fe impuso las penas más altas a los militares Danilo Sambuelli, ex interventor de la municipalidad, y Jorge Benítez, ex jefe policial. Cinco de los siete acusados fueron condenados por violación.
Los fiscales García Berro y Silva alegaron en el debate por secuestros y tormentos a más de 30 personas. Pidieron que se revoquen las domiciliarias y que se investiguen delitos sexuales. Uno de los acusados murió dos días antes de la exposición de la fiscalía.
“Jamás permitiré prestarme a la ignominia de tener que ser interrogado por quien pertenece a un país manifiestamente enemigo de mi patria”, había dicho el represor prófugo. El juez Rago Gallo le dio trámite al planteo discriminador.
El titular de la de la Oficina Tucumán de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad, Pablo Camuña, envió una nota a la Procuradora General en la que informó sobre el estado de las causas que involucran al general César Milani.
El ex titular del Juzgado Federal N°2 de la Capital, Rafael Sarmiento, se negó a declarar porque el juez no estaba presente en la audiencia. Los fiscales le imputan el secuestro del ex ministro de Economía bonaerense, Ramón Miralles, quien fue detenido en su juzgado en 1977.
Entre las víctimas hay trabajadores de YPF, Propulsora Siderúrgica y Astilleros Río Santiago, que fueron confinadas y torturadas en centros clandestinos que funcionaron en dependencias de la Fuerza de Tareas 5 de la Armada.